domingo, 28 de abril de 2024

EL CASTILLO DE LA CALAHORRA

 

EL CASTILLO DE LA CALAHORRA


 

Tito Ortiz.-

 

Construido en un breve plazo - la decoración se completa en el periodo 1509-1512-, para su ejecución se aprovecha parte de la cantería de la fortaleza árabe que se asentaba previamente en el cerro y, para su ornato, se importan de Italia materiales, técnicas y artistas. Desconociéndose en la actualidad la traza original del edificio, la dirección de obras se encarga en un principio al arquitecto segoviano Lorenzo Vázquez que, por desavenencias con el marqués del Cenete, se traslada al genovés Michele Carlone. ​Este trabajaría primero en su taller de Génova, desde donde enviaría los mármoles de Carrara ya labrados al puerto de Almería, y posteriormente, ejercer la dirección en el propio castillo para inspeccionar el montaje y el trabajo con materiales locales. La Calahorra es considerada la primera obra de envergadura en la que se documenta el trabajo de artistas italianos en España, si bien el diferente origen de los autores que labran sus piezas (lombardos, genoveses y carrareses), explica las diferencias estilísticas en la decoración del inmueble, que no obstante exhibe una sorprendente unidad.

Las excavaciones arqueológicas constatan que precediendo a la fortaleza renacentista existía otra de época andalusí. La actual se erige a principios del siglo XVI por el hijo ilegítimo del cardenal Mendoza, que fundó en esta comarca un mayorazgo a favor de su heredero, don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, primer marqués del Cenete y conde del Cid, título último relacionado con su posesión de la fortaleza del mítico Cid Campeador en Jadraque, personaje del que se declararía sucesor y del que adopta sus apellidos. Don Rodrigo Mendoza erige su castillo-palacio en el sur de la meseta, desde donde se obtiene el mejor control visual del territorio circundante.

ANTONIO ENRIQUE

Tuve la suerte hace ya muchos años de que mi hermano Antonio Enrique, poeta, escritor y académico, me sirviera de guía extraordinario, para visitar el castillo de La Calahorra, y así, descubrir todo el encanto y belleza histórica y plástica que esta fortaleza contiene en el Marquesado del Zenete, a las faldas de Sierra Nevada. Yo había visitado el recinto en varias ocasiones, pero hasta entonces, no tuve la oportunidad de descubrirlo en toda su dimensión.

Jamás pude sospechar que la rotundidad arquitectónica de su forma exterior, pudiera albergar en sus entrañas la riqueza de un palacio del siglo XVI, con la influencia artística necesaria, como para diferenciarlo en toda magnitud, de las construcciones españolas de la época, abriendo una puerta a las vanguardias artísticas de Europa, sin escatimar en gastos ni, en los mejores hacedores del momento.

Paseamos una y otra vez, los dos solos, por todas y cada una de sus estancias que, Antonio Enrique define con primor en su novela dedicada al monumento y, a las criaturas humanas o no, que lo habitaron en tiempos de revueltas no solo moriscas. Saliendo a relucir como es lógico, “La Estantigua” con todo el misterio que atesora y la rodea

Es posible que muchos conozcan la historia de éste castillo, inmortalizado en películas y series de éxito, pero si de verdad quieren comprenderlo, no pueden dejar de leer la novela que Antonio Enrique le dedica: “Kalaat Horra”, Tres mujeres solas y abandonadas lloran su desgracia. Mencía de Mendoza que añora los años vividos con su esposo. María de Mendoza que espera el reconocimiento y aprecio de su amante, D. Juan de Austria. Y Ana de Austria, monja, que enloquece buscando a su hermano Francisco arrebatado a su madre cuando niño.

VISTA POSTERIOR

Yo recomiendo primero la lectura de la novela de Antonio Enrique, antes de proceder a su visita, porque la sensación será totalmente beneficiosa para entender la grandeza de la obra y de quienes la habitaron. El proyecto de La Calahorra debió gestarse durante el viaje que don Rodrigo realiza a Italia entre 1506 y 1508, durante el cual debió encargar y obtener los primeros planos y diseños para la decoración de su castillo. Por otro lado, del inventario realizado por el gobernador de Valencia de la biblioteca de don Rodrigo Díaz de Vivar, ​ heredada en buena parte de su padre el cardenal Mendoza, se desprende la sobresaliente formación humanista de la familia, hecho que también quedaría reflejado en el programa decorativo del interior del castillo. Con 632 volúmenes, la biblioteca contaba con una importante presencia de textos clásicos grecolatinos, así como literatura, tratados de arquitectura y filosofía de autores del renacimiento italiano.

El castillo fue habitado por don Rodrigo de Mendoza y María de Fonseca tan sólo durante ocho años tras concluirse las obras, y sería tomado en heredad por sus hijas. Recobrará un importante protagonismo durante la Rebelión de las Alpujarras o Guerra de los Moriscos (1568-1571), especialmente violenta en el marquesado del Cenete, sirviendo de refugio de los proclamados cristianos viejos y acuartelamiento del marqués de Mondéjar. Posteriormente fue abandonado durante siglos, hasta que a principios del siglo XX estuvo a punto de ser vendido y trasladado a Estados Unidos, antes de pasar a su actual propietario. En cuanto a los restos documentados de la fortaleza árabe de época anterior, se conservan muros de torres y de un bastión, así como dos pequeñas albercas y parte de una muralla. Debido a la concentración de teja y mortero de cal en el interior del primitivo recinto, es muy probable que la fortaleza albergara una pequeña población.

A tiro de piedra desde Guadix, no me canso de recomendar una pausada visita, en la seguridad de que el viajero no quedará indiferente ante un resto de nuestra historia de una importancia tal, que por ser nuestro, a veces no ha merecido toda la atención que sus muros merecen y, es nuestro patrimonio.

 

 

domingo, 21 de abril de 2024

JOSÉ NAVAS-PAREJO

 

JOSÉ NAVAS-PAREJO


 

Tito Ortiz.-

 

Malagueños y granadinos reivindicamos su persona porque, nació en Álora (Málaga) en la calle Escribanos, el 22 de octubre de 1883 y se trasladó a Granada con su familia cuando contaba siete años de edad, donde vivió hasta su muerte acaecida el 10 de marzo de 1953. Sus padres tuvieron veintidós hijos y, él fue uno de los últimos en llegar a familia tan numerosa y religiosa, algo que pronto daría sus frutos en su formación y vocación hacia el arte religioso, donde llegó a brillar como escultor, imaginero y orfebre. Todo comenzó al observar sus cualidades como alumno aventajado, de la Escuela de Bellas Artes y Artes Industriales de Granada donde fueron sus primeros profesores Manuel Gómez-Moreno González en pintura, y Francisco Morales González y Francisco Mariño Peñalver, en escultura. Destacó en modelado y vaciado y con veintidós años fue nombrado profesor meritorio de los talleres de escultura de dicho centro docente.

Antes, en 1898, con quince años, concurre a la exposición de Bellas Artes que patrocina el ayuntamiento y obtiene medalla de oro por un altorrelieve titulado "El Dios Pan". A partir de entonces le llueven los premios y menciones honoríficas. De familia humilde, atendía a las necesidades de su casa con su trabajo, participando en dichos concursos. Tanto es así que en 1904 se libra del servicio militar gracias a la idea del escritor, Francisco de Paula Valladar de subastar una de sus obras con la que pagar la "cuota" de recluta y poder así continuar colaborando con la economía familiar.

PROFESIONAL ACREDITADO

En 1907 realiza la primera talla de gran envergadura: la imagen de San Agustín para la iglesia que la orden tiene en la calle de Elvira; Representado como obispo, con el báculo en la mano izquierda y el corazón inflamado de fe, amor y caridad, en la derecha, le sirven de pedestal sus libros y tres bustos de herejes que se revuelven airados y confundidos. La cabeza del santo tiene mucho carácter y enérgica y vigorosa expresión.

 

Tras su paso por los talleres catalanes de Ríus, vuelve a Granada, En su taller de Santo Domingo le surgen los encargos y realiza el mausoleo de los padres Agustinos en el cementerio de Granada, y la restauración del monumento a Colón. Realizó importantes trabajos para la ciudad en el campo de la escultura funeraria y conmemorativa (no hay más que visitar el cementerio de Granada y ver sus obras realizadas en piedra y bronce): En 1917, comenzaría el gran relieve-lápida conmemorativa con motivo de la celebración del III Centenario del doctor eximio Padre Suárez, fundador de la primera universidad granadina, en mármol de Carrara, cuyo boceto fue examinado en sus talleres por el arzobispo monseñor Meseguer, que se encuentra en la plaza de las Pasiegas, en el edificio de la curia. Este trabajo le valió la fotografía autógrafa del papa Benedicto XV y su bendición para él y su familia.

EL TALLER MÁS GRANDE QUE HA TENIDO GRANADA

En 1919 su taller cuenta con más de cien obreros. En 1921 realiza un busto del duque de San Pedro de Galatino en mármol, que, al ser conocido en Madrid, el propio rey Alfonso XIII le encargaría también su retrato con destino al Palacio Real de Madrid, que realizaría en mármol y jaspe, el primero de las canteras que el duque de San Pedro de Galatino poseía en Sierra Nevada. Quedó el monarca tan satisfecho del resultado que envió al artista una fotografía autógrafa y le concedió una audiencia especial. Poco antes de 1924 decide montar un taller de orfebrería religiosa con el apoyo de los padres Agustinos; su primer trabajo es de gran importancia: se trata de construir un altar mayor, un sagrario y un tabernáculo con destino a la Catedral de Granada, por encargo de los duques de San Pedro de Galatino, con los que les unía una gran amistad. El altar se realiza en piedra serpentina y se remata con un tabernáculo de plata repujada, de estilo plateresco, inspirado en la puerta del perdón de Diego de Siloé.

 

MAESTRO DE MAESTROS

 

Sería imposible añadir aquí, la lista interminable de todos los artistas que pasaron por su taller, impregnándose de su magisterio extraordinario, pero no me resisto a nombrar algunos como, José Gabriel Martín Simón,- autor del Cautivo de Málaga entre otras grandes obras -  Antonio Martínez Olalla, Antonio Cano Correa, Carmen Jiménez Serrano, Antonio Moreno Grados, Benito Barbero Medina, Manuel López Vázquez, Aurelio López Azaústre o Pepe Castro Llamas, entre otros muchos.

Una de sus obras, muy afamada, fue la copia exacta de la Virgen de las Angustias para la colonia de granadinos que vivían en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) realizada en 1947, para la que el ayuntamiento granadino acordó regalar un sagrario de plata repujada, creado también por Navas Parejo para acompañar el lugar del culto de la imagen. En 1949 talla una Inmaculada a tamaño natural, para la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Granada, en madera policromada, copia de la que recibe culto en Alhendín, de Pedro de Mena.

Con su muerte desapareció uno de los artistas emblemáticos de Granada y, el taller más importante de todo el siglo xx en esta ciudad. Pero si hubiera que destacar algo importante de toda su trayectoria brillantísima, es sin duda su capacidad para entusiasmar y formar a grandes artistas que pasaron por su inigualable magisterio, y que después, han dado testimonio de gratitud hacia su persona, por todo lo que les aportó en su formación, no solo artística, sino también, humana. Alguno me confesó que, después de trabajar en el taller de Navas-Parejo, salió de allí siendo mejor persona. Y eso creo que es lo mejor que se puede decir de un gran maestro.

 

 

domingo, 14 de abril de 2024

EL TORREÓN DE LAS GABIAS

 

EL TORREÓN DE LAS GABIAS

 


Tito Ortiz.-

 

Si el caminante sale en línea recta de Armilla, en paralelo a la base aérea, pronto llegará a un municipio protegido por el manto sagrado de La Virgen de Las Nieves. Para encontrar los primeros indicios de presencia humana en Las Gabias, hay que remontarse varios miles de años atrás. Durante la dominación romana, la población se traslada a una zona cercana, donde se encuentra un importante asentamiento romano, del que se han descubierto las ruinas de un molino de aceite y algunas viviendas, pero lo único visible del lugar es el Baptisterio Romano. Recientemente se han descubierto restos romanos en la pedanía de Híjar.

En época de dominación musulmana se denominaba, “Gaviar Alcobra” al municipio. Según el historiador Almagro Cárdenas, la palabra Gabia proviene de Gaviar, que significa sitio abundante en hoyos, debido a que al parecer existía en este lugar una colonia ibérica destinada a explotar las canteras de yeso existentes en el cercano Montevive.

La historia moderna de Las Gabias comienza con la Reconquista cristiana y la repoblación llevada a cabo por Felipe II, llegando pobladores de distintos puntos de la península. En el siglo XVII los historiadores, al mencionar a ambos lugares, se refieren a Gavia la Grande y Gavia la Chica, sustituyendo en el siglo XIX la v por la b, y pasando a la denominación definitiva de Gabia Grande —con su anejo de Híjar— y Gabia Chica como dos municipios independientes, sin que en ningún caso apareciera el nombre de Las Gabias. Hasta el siglo XIX el pueblo pertenecía al Condado de Gavia y, era uno de los pueblos más prósperos e importantes de la provincia, con la industria de los tejares en auge y el cultivo de lino, cáñamo y remolacha, hasta que se impuso el cultivo del tabaco a comienzos del siglo XX.

BUQUE INSIGNIA

Conquistada Gabia dos años antes que Granada por, Fernando El Católico, se dice que dio orden de demolición del que ahora es su monumento más emblemático. Su famoso Torreón, pero afortunadamente, por aquello de que las cosas de palacio van despacio, la orden no se llevó a cabo entonces.

El Torreón es una construcción de planta rectangular (8 x 11 m) y 13,50 m de altura. ​ Los muros están realizados en tapial, con esquinazos de sillería y algunos recalzos de ladrillo. Actualmente tiene tres plantas, con estancias cubiertas con bóveda de cañón, en las dos primeras. En su estado original parece que contó con cuatro plantas. ​ La planta baja tiene acceso directo desde la calle y, según algunos autores, pudo ser un aljibe. En la planta primera, a la que se accede desde una casa del siglo XVI adosada a la torre, en los testeros de una de las salas, hay arcos de herradura, con arquivoltas de gallones. En uno de ellos se abre un balcón a la plaza, construido en época moderna, y que supuso la destrucción de un friso de mocárabes. La segunda planta tiene una sola estancia, cubierta con alfarje, cuyas jácenas están apoyadas en zapatas. Tiene una escalera de acceso a la actual terraza. En todo el interior se percibe un fino acabado de decoración de yeserías, que contrasta con el aspecto defensivo exterior. Dicen, los que de esto saben que, Leopoldo Torres Balbás, opinaba que esta torre debió estar, en su momento, rodeada de una muralla.

La obra se atribuye, sobre todo por la decoración interior (que incluye el escudo y lema de los nazaríes), al periodo nazarí, y suele relacionarse con otras obras similares como la Torre del Soto de Roma o la del Bordonal, ambas en la Vega de Granada, al igual que esta. Al parecer tenían una función de refugio de los habitantes de las alquerías cercanas y fueron abundantes, aunque buena parte de ellas se demolieron, según las crónicas de Hernando del Pulgar. La decoración se incorporó, posiblemente, a finales del siglo XIV o comienzos del XV, y el alfarje de la tercera planta, ya en época cristiana, pues, en 1506, Doña Juana I de Castilla ordenó demoler la cuarta planta y la bóveda de la tercera. ​ De ésta forma lo que había ordenado su padre años antes, se llevó a cabo, pero solo en parte, afortunadamente para nosotros.

UN FUERTE FLAMENCO

En la segunda mitad del siglo XX, la casa adosada y el jardín de la misma, se convirtieron en la sede de una peña flamenca, desde donde el flamenco más cabal se irradia a toda la provincia. La Peña Cultural de Arte Flamenco de Las Gabias, con una trayectoria más que interesante en la promoción del buen flamenco y las jóvenes figuras, ha tenido épocas de un gran esplendor. Por su escenario han pasado artistas del primer escalafón y, otros emergentes que ya están consagrados como, por ejemplo, Javier Montenegro o Miguel Molina Ochando, que actuaron en su patio con pantalón corto y yo los presenté. También me cupo el honor de conferenciar en diferentes ciclos que allí se organizaron, con grandes compañeros de las ondas como, Paco Carmona, director entonces de Radio Cadena Española en Granada. Sobre su escenario dieron los primeros pasos bailaoras preadolescentes como, Rosa Mercedes Zárate o Beatriz Martín. Esos ciclos flamencos, llamados por nosotros amigablemente: “Las Noches del Torreón”, compitieron en buena lid durante muchos años, con los organizados por La peña Frasquito Yerbagüena de Cúllar Vega, La Platería, o la Tertulia Flamenca Manuel Salamanca de Antonio Trinidad. El entusiasmo del cartero de Gabia era tan grande, que, en la medida de sus posibilidades, por el Torreón, pasaron los artistas más interesantes del momento, y los que, siendo niños, llegaron a ser figuras. Eso es un Torreón con arte y lo demás es tontería.

domingo, 7 de abril de 2024

 

El futuro de la semana santa de granada. (Foto Silvia María de Luque)

PASCUA DE RESURRECCIÓN

 

Tito Ortiz.-

 

La Agencia Estatal de Meteorología no ha fallado en esta ocasión y, los peores pronósticos para los cofrades se han cumplido, pero nada ha caído en saco roto, ni en lo espiritual, ni en lo tradicional y religioso. Es más, algunas hermandades han tenido la oportunidad de salir a las calles y, dar testimonio de Fe con lo mucho y bien trabajado en el último año.

El agua que nos ha estropeado algunos desfiles penitenciales, es más necesaria que nunca y, además, no ha caído toda la necesaria, pero la suficiente como para que Granada no tenga las tan temidas restricciones que, en otras zonas padecen y van a padecer. Por lo tanto, debemos agradecer que, aunque hayamos tenido una semana santa deslucida, el beneficio general para la ciudadanía con lo llovido nos va a reportar mejores cosechas, mejor crianza de nuestro ganado para el consumo y, lo más importante, que cuando abramos el grifo tengamos la seguridad de que el abastecimiento humano, al tiempo que razonable, estará cayendo siempre con moderación.

AÑO COFRADE

Es verdad que lo habíamos preparado todo con esmero, que en los últimos meses, se ha notado el impulso general que proyecta la semana santa granadina, cada vez más consciente de la importancia para todos los sectores afectados, pero sobre todo, con el sentido de la solidaridad social que conlleva la actividad de una cofradía, tal vez el menos divulgado, pero hay que decir de una vez por todas que, las hermandades granadinas, no solo llevan a cabo una labor social en beneficio de los colectivos más desfavorecidos, sino que, dinamizan económicamente un sector cada vez más importante principalmente el de la talla, el dorado, los bordados, la orfebrería, la cera y la flor, que muchas veces constituye el sustento de muchas familias, sin que esto repercuta mediáticamente en toda su dimensión e importancia.

El censo aproximado de los componentes  de las hermandades de penitencia, sin incluir las de gloria, alcanza ya en Granada, una cifra que puede estar rondando las treinta mil almas, un asunto a valorar, no solo por la iglesia instituida, sino por los responsables políticos que, en la medida de sus posibilidades, deberían prestar mayor atención y cobijo a los intervinientes en estas asociaciones religiosas de la iglesia católica, que mantienen viva la llama de la tradición, con el coste económico que esto conlleva, además de las horas dedicadas a las tareas propias internas, restadas al ocio o la familia y que se dan por bien empleadas con carácter gratuito.

A la iglesia hay que reconocerle que, pese a la drástica reducción de vocaciones sacerdotales, sigue prestando un servicio en los directores espirituales de las hermandades, realmente impagable, si tenemos en cuenta como se multiplican para atender a todos los cofrades, dándole sentido a su militancia religiosa que, por otra parte, es fundamental para que no perdamos el norte en nuestro cometido. La cantidad de cultos en las hermandades, basamento irrenunciable de su razón de ser, requieren la presencia del sacerdote identificado con este proyecto, en el que a veces, hay que reconducir posturas, señalando la dirección adecuada y eso siempre tiene que hacerlo el cura de nuestra hermandad.

DE CARA AL EXTERIOR

La publicación de carteles, libritos de horarios o ediciones especiales de revistas cofrades, nos hacen tener una mayor presencia en la sociedad, y, por lo tanto, una mayor responsabilidad a la hora de dar ejemplo de nuestra condición cofrade. Ocurre lo mismo con la proliferación de pregones, en los que los hombres y mujeres de la semana santa granadina, exaltan públicamente su condición, su Fe y motivación que les ha llevado a esta forma de vida, presentándose así a la sociedad que nos alberga, presumiendo con razón de pertenecer a una hermandad, dando testimonio de su condición cofrade, que no es más que la de vivir la Fe, en pos de la solidaridad con nuestros semejantes, a los que después de vivir toda nuestra vida en la espiritualidad monástica que nos distingue, les ofrecemos esa hermosa catequesis en la calle durante una semana, como único distintivo de nuestra razón de ser y existir.

Con la lluvia se nos ha ido una semana santa, plena de madurez espiritual, con las filas engrosadas en más de un treinta por ciento, con respecto a la anterior, con las mejoras artísticas que se van consolidando en torno a nuestros titulares y, con multitud de nuevos proyectos en marcha y otros aprobados, lo que hace de la semana santa granadina, una de las más valoradas por propios y extraños. No exagero si afirmo que, nuestra semana de pasión está viviendo en este tiempo su época más atractiva, no solo desde el punto de vista artístico, sino desde la conciencia cofrade, que hace que cada vez en mayor medida, la juventud se acerque a las hermandades, asegurando así un futuro extraordinario, que coincide con la consolidación de bandas de música, y la mayor época creativa con nuevas partituras que engrandecen el rico patrimonio de la música cofrade.

La Pascua marca el final de la Semana Santa (y del Triduo Pascual), en la que se conmemora la muerte y resurrección de Jesús. La Pascua inicia un período de cincuenta días llamado, Tiempo pascual que termina el día de Pentecostés. Se trata de la mayor alegría para un cristiano, y más aún, para un cofrade militante. Nuestro pensamiento ahora debe estar en que, nos quedan doce meses para volver a las calles con nuestros pasos, pero hay que recordar que lo mejor será el camino a recorrer para llegar a ello​. Feliz semana santa 2025.

domingo, 31 de marzo de 2024

MIGUEL

 


MIGUEL

 

Tito Ortiz.-

 

Un día, mi madre me sorprendió ante el espejo del armario de su dormitorio, con el huevo de madera que ella utiliza para cosernos los calcetines, a modo de micrófono, cantando “Popotitos” de Miguel Ríos, que era lo que se escuchaba todos los días en la radio. Ya por entonces era mi referente musical, y lo sigue siendo. La Banda sonora de mi vida son sus canciones y, para cada una de mis etapas tengo una o varias. Solo me saca nueve años, pero en casa siempre fue como de la familia, hasta el punto de que todos le llamamos simplemente Miguel, y sabemos de quién estamos hablando.

Miguel nació en el perímetro de Cervezas Alhambra, en una familia muy numerosa que, se había mudado desde Chauchina para salir adelante. Este alumno de los salesianos, cuando terminó su formación se puso a echar una mano en casa, pero su vocación estaba clara, desde que descubrió a Elvis Presley que lo inspiraría a volcarse definitivamente hacia una carrera musical. Al respecto, Ríos comentaría "su música me ayudó a tomar el tren de medianoche que cambiaría mi vida y durante años Elvis fue Dios y yo quise ser su profeta".

Por aquellos años, mi abuela me llevaba al salón de actos de EAJ16, Radio Granada, para ver la radio en directo como, “Los Jueves Infantiles” con el maestro Novis al piano, donde se le daba la oportunidad a niños y niñas que quisieran ser cantantes, o “Alegría en Las Ondas”, con Pepe del Real y Mercedes Domenech, donde se la daban a mayores, con su cuadro de actores y la zarzuela en directo, junto a la copla o la canción melódica, que se decía entonces.

LOS PRINCIPIOS

Acompañado de un grupo de amigos, Miguel se presentó al concurso “Cenicienta 60” de Radio Granada, interpretando «You Are My Destiny», de Paul Anka, y ganó. Con el permiso materno, ya que su padre había muerto unos meses antes, se trasladó a Madrid en 1960, cuando solo contaba dieciséis años, de la mano de un cazatalentos. Tras una primera etapa de apuros económicos, el 2 de enero de 1962, día de La Toma en Granada, grabó con la compañía Polygram sus cuatro primeras canciones para un EP, trabajo por el que cobró 3000 pesetas. Por entonces se decía que el rock and roll había muerto y que lo que triunfaría sería el twist, por lo que, deseoso de grabar a toda costa, accedió a ser bautizado comercialmente como Mike Ríos, el Rey del Twist, nombre que dio título a esa primera grabación y con el que se haría popular durante la primera mitad de los años 60.

En 1963 comienza a participar en las Matinales del Price, galas de música juvenil celebradas los sábados por la mañana en el Circo Price, y publica un nuevo EP con Los Relámpagos y otros dos ya sin el grupo. Para entonces, seguíamos su trayectoria sintonizando en la vieja radio de válvulas, “Marconi”, Radio Madrid, gracias a una antena de gusanillo que clavamos a lo largo de todo el salón.

En 1964 graba sus dos últimos trabajos como Mike Ríos. En el primero de ellos, acompañado por el grupo “Los Sonor”, se incluye «Oh, mi señor» («O mío signore» de Mogol, Vianello y Mapel). Para la grabación del tercer trabajo de ese año recupera por fin su nombre auténtico. En este disco se incluye el tema «Serenata bajo el sol», escrito por Waldo de los Ríos y para el que vuelven a acompañarle Los Relámpagos. El tema se incluiría al año siguiente en su primera incursión en el cine, “Dos chicas locas, locas”. Durante ese 1965 graba otros dos EP, en el segundo de los cuales se incluye «Melodía encadenada», versión del «Unchained Melody» de Alex North, y «Ayer», versión del «Yesterday» de The Beatles.

YA NO HAY VUELTA ATRÁS

En 1966 abandona la discográfica Philips y firma contrato con la española Sonoplay, con la que en ese año grabará varios temas originales en los que comienza a colaborar a la hora de escribir las letras. El año que Massiel gana Eurovisión, de cuyo padre, Miguel puede contar innumerables anécdotas, ficha por Hispavox y su primer sencillo con la nueva discográfica es un gran éxito, con dos temas que se convierten en clásicos de su carrera: «El río», de Fernando Arbex, y «Vuelvo a Granada», un homenaje a su ciudad natal escrito por el propio Miguel, pero es al año siguiente cuando graba el que sería el mayor éxito de toda su carrera, el “Himno a la alegría”, una adaptación del último movimiento de la novena sinfonía de Beethoven, arreglada y dirigida por el argentino Waldo de los Ríos, destacado por sus versiones pop de grandes obras de la música clásica. Surgido en plena era del rock sinfónico y grabado por Miguel en inglés con el título “A Song of Joy”, alcanzó fama mundial en 1970, vendiendo siete millones de copias en todo el mundo y llegando a n.º 1 en Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, además de tener gran éxito en otros países como Japón, Suecia, Austria, Holanda y Canadá. De ahí que podamos asegurar que, la década de los años setenta, constituye la columna vertebral del artista, cuyos basamentos le servirán para seguir creciendo en una carrera única que llega hasta nuestros días. Uno de los días más felices de mi vida, fue cuando llevé a mi madre a ver a Miguel, a una carpa instalada junto al río Genil –antiguo ferial – para verlo en directo. Algo que pocos consiguen en su profesión es, ser querido por el público y los compañeros, y Miguel, lo es.

 

 

 

 

 

domingo, 24 de marzo de 2024

LAS TRES CRUCES

 

LAS TRES CRUCES

 


Tito Ortiz.-

 

A cualquier hora del día, personas anónimas se paran ante las Tres Cruces de Armilla para, encender una vela a los pies del Cristo, colocar unas flores, o rezar en silencio santiguándose.  Estas cruces, cuya colocación se pierde en la noche de los tiempos, aunque algunos historiadores las sitúan en el lugar hacia el siglo XVII, como propiedad del arzobispado, están a la vera de la nacional 323, en el corazón del pueblo y, en zona de reunión y esparcimiento diario de los parroquianos.

Es mucho el fervor que los armilleros tienen a éste Cristo – de los pocos que existen representados con cuatro clavos – y sobre el que se ciernen mil historias, milagros y otros favores recibidos, que la tradición oral mantiene como ciertos.

FERNÁNDEZ MARTÍN

Una de estas leyendas es recogida por, José Manuel Fernández Martin, en su libro, "Las Leyendas de Nuestros Pueblos". Unos hechos acaecidos durante la guerra civil, que algunos de los más longevos, aseguran que es asunto cierto y, que conocieron a los protagonistas:

“Cuando el veinte de Julio de 1936 entraron en Armilla los nacionales, casi todos los militantes republicanos huyeron del pueblo, abandonando así a sus familias y todo lo que tenían, unos temiendo represalias por sus ideologías políticas, otros por temor a que fueran detenidos y fusilados. El caso es que, Enrique era un ideólogo acérrimo del partido comunista y cuando llego el momento de salir por pies del pueblo, aguardó hasta última hora ya que estaba muy enamorado de su novia, Juana y, estaban a punto de casarse cuando sus planes se fueron al traste al estallar la guerra.

Otro vecino llamado Juan, estaba perdidamente enamorado de Juana y sabía que Enrique era comunista de toda la vida así que cuando estalló la guerra y, el frente nacional se hizo con Granada, dedujo que Enrique intentaría escapar en cuanto la ocasión se lo permitiera. Así que en el silencio de la noche cuando oyó el cerrojo de la puerta vecina, salto de la cama y pensó que era su oportunidad de su vida para denunciarlo y, tener vía libre para cortejar a Juana sin obstáculo alguno.

Aunque Enrique pertenecía al partido comunista, nunca había participado en ninguna de las reyertas que sus compañeros habían perpetrado contra la iglesia católica, él era más del dialogo y la tolerancia antes que de la violencia. Concertada la huida, marchó hasta las tres cruces para ser recogido por unos compañeros. cuando vio aparecer por la carretera de Granada, dos faros de un vehículo que se aproximaba muy despacio. En un primer momento quiso plantarse en medio de la carretera, pero después lo pensó mejor y decidió esconderse detrás del Cristo de Piedra y, observar las maniobras del vehículo. No tardó mucho en comprobar cómo un Citroën C-7 paraba frente a él y se bajaban tres hombres, uno de ellos su vecino Juan, dirigiéndose directamente hacia las tres cruces. Rápidamente, se escondió como pudo detrás de una de las cruces...pero no había mucho donde parapetarse

MOMENTO PRODIGIOSO

- ¡Eh, tú, sal de ahí! Le espeto uno de los uniformados.

- ¿Qué ocurre?...

¡tú sabrás que haces aquí a estas horas!

-Yo solo estaba fumando un cigarrillo.

El otro soldado le pregunto a Juan que lo tenía detrás.

- ¿Es este el que tú dices?

- ¡Si, si, si. ¡Este es el asqueroso comunista!-Gritó Juan.

-Así que tú eres comunista ¿y qué haces aquí entre cruces?

-Yo solo estaba rezando al Cristo de Piedra, antes de ir a trabajar.

- ¡No os dejéis engañar – dijo Juan-  es un rojo ateo. Es más fácil que el Cristo se desclave un pie de la cruz, que creer que tú seas cristiano!

Enrique pensó que estaba perdido y que su vecino lo había delatado. Los soldados apuntaron los fusiles hacia la cabeza de Enrique encañonándole mientras uno de ellos decía:

 

-¡De esta no te salva ni Dios!

Enrique,  sintió el fin de sus días y entornando los ojos y como le había enseñado su madre se encomendó a la Virgen María y a su hijo Jesús, un extraño pensamiento para un comunista, pero hay situaciones donde lo más profundo del alma se agarra como una tabla de salvación a las creencias que nuestros padres nos enseñaron y, mientras rezaba esperando el tiro de gracia, un silencio profundo y cerrado inundó aquella escena, el tiempo se petrifico y cuando abrió los ojos, vio a sus verdugos de rodillas y mirando fijamente al Cristo de piedra que tenía detrás de él.

Juan, con la cara desencajada salió corriendo cual lo persiguiera un demonio y, nunca más volvió a verlo, Enrique se giró para ver lo que los soldados observaban tan detenidamente, y él también cayó de rodillas, viendo al Cristo de Piedra que había soltado unos de sus pies graníticos y lo había puesto junto al otro, desenclavándolo”

FE SÍN LÍMITES

Ciertos o no, los hechos aquí relatados, la verdad es que nadie de los vivos ahora, recuerda que el Cristo, alguna vez tuviera los pies juntos sujetos por un solo clavo, pero la tradición oral, persiste en que así fue al principio, hasta que sucedieron los acontecimientos que, los mayores aseguran como verdaderos.

Este singular monte calvario, anclado en el corazón de Armilla, en otros tiempos a las afueras de la ciudad, pero ahora acogido por una hospitalaria plaza donde se citan los mayores para la charla y los niños para sus juegos, constituye un santuario al aire libre, donde a cualquier hora del día y de la noche, no es difícil sorprender a personas rezando, a los pies de este Cristo de Cuatro clavos.

 

 

 

domingo, 17 de marzo de 2024

 


CONDE ARMADO Y VALEROSO

 

TitoOrtiz.-

 

Logró sobrevivir a su militancia como miembro distinguido, del claustro apócrifo radicado durante los años setenta y ochenta del siglo pasado, en el salón noble interior de “La Trastienda”, en la placeta de Cuchilleros, cuando éste era regentado por el activista cultural, Fernando Miranda, en compañía de la profesora Calixta. Allí, a la hora del vinillo del tonel, se daban cita - entre otros ilustres – Pepe Heredia, Miguel José Haguerty, Castro Llamas, “El Parrón”, Francisco Manuel Díaz, Arcadio Ortega, el doctor Emilio Puche Cañas, su primo el pintor Pepe Cañas, Enrique Pareja, Paco González de La Oliva, Carlos Merayo, Aurelio López Azaustre, Juan Conde iniciando su Alacena de Las Monjas y, un buen número de los agitadores culturales del momento.

Es doctor en Bellas Artes y profesor titular en la Facultad de Bellas Artes Alonso Cano de Granada. Es miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Nuestra Señora de las Angustias de Granada, de la Fundación Cultural Archidona de Málaga, del Consejo académico del Programa Cátedras de las Artes y la Cultura, de la Fundación Euroárabe de Universidad de Granada, asesor cultural para el Legado Andalusí de Granada, nombrado notable por Cetursa por las Ceremonias y los eventos culturales de los campeonatos de Esquí´95 Sierra Nevada en Granada.

DE ÉL SE HA DICHO

Jesús Conde Ayala nació el 27 de septiembre de 1953 en Archidona (Málaga). Estudió en la Universidad de Sevilla la especialidad de Bellas Artes, doctorándose en Bellas Artes por la Universidad de Granada con la tesis "Técnicas de impronta en grabado al aguafuerte". Desde su primera exposición colectiva en la Madraza, en 1977, Jesús Conde ha concebido y ejecutado una obra ingente de dibujos, pinturas, grabados, ilustración, o diseño que han sido expuestos en distintas galerías de todo el mundo. Sus lienzos, sus láminas y sus estampas se cuelgan en pinacotecas e instituciones de todo el mundo, desde el Museo 'Casa de los Pisa' de Granada al Museo de Arte de Vassa, en Finlandia, pasando, entre otros muchos, por la Galería Nacional de Arte Moderno de Santo Domingo, el Museo Olímpico de Lausanne, en Suiza, la Real Academia de Bellas Artes de Madrid, la Galería de Arte de la Unión de Pintores de Bielorrusia, El Museo Postal y Telegráfico de Madrid, la Universidad de Granada, el Museo Ermitage de San Petersburgo, el Museo Nacional de Lituania, o el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla.

“De sus pinceles brota una pintura luminosa, en la que lo clásico sirve de fondo a una visión más modernista y más abstracta de la existencia. Estudioso del color y explorador de los universos del dibujo, Jesús Conde Ayala indaga en las formas excluyentes del sujeto con el mismo afán que dedica largas horas a la investigación, los tonos verdes. Y en tanto su obra se nos antoja refinada y elegante, en ese contrapunto de lo proporcionado, lo académico, lo equilibrado, frente al trasmundo de la sociedad que nos ha tocado vivir. Se diría que el pintor enfrenta la calidez con el hielo, la Grecia clásica con el suburbio turbulento que nos ha tocado vivir. El arte es, en sí mismo, pretexto vital y objeto último en la obra de este archidonés definitivamente afincado en Granada, que se muestra cautivo del paisaje andaluz o fascinado en la curva del Níger; que se afana en las atmósferas del horizonte grecolatino, en sus columnas, en sus capiteles; y se deja conquistar en el tráfago urbano de unos ojos inverosímiles. La percepción del mundo de Jesús Conde, desde su obra inmensa y diversa, da cuenta de un espíritu libre y contestatario, indomable acaso, pero también de su refinada sensibilidad, una sensibilidad que el artista deja ver en cada trazo agazapada en las formas, en los objetos, en las proporciones, en el color.''

GRANADA

Viajero impenitente, que siempre busca en sus escapadas las raíces de nuestra historia y cultura, pudo haber elegido cualquier lugar del mundo para asentarse, pero se decidió por nuestra tierra, en un alarde de generosidad para con nosotros. Pese a que, en el grueso de su creación, el retrato no es su opción mayoritaria, doy fe que estamos también ante un excelente autor de la figura humana, consiguiendo de quienes posan, plasmar en el lienzo no solo sus rasgos físicos, sino tal vez, hasta los espirituales. Su dicción plástica es depuradísima, al estilo de los grandes maestros, a lo que añade trazos de un pintor contemporáneo, que enriquecen el retrato ajustándolo a la actualidad. Mantiene con solvencia un equilibrio exquisito entre, la más clásica de las escuelas totalmente compatible con el aire fresco del siglo XXI, en un lenguaje personalísimo, que lo hace diferenciarse del retratista al uso, aportando una dicción renovada estrictamente personal, fruto de su capacidad creadora.

Obsesionado con el efecto pétreo de los monumentos milenarios, o con el acero de las armaduras, ah tiempo que posee un estilo propio e inconfundible, que hacen al versado descubrir su autoría sin necesidad de ver la firma. Asunto este que deja ver a las claras, una trayectoria personal de indudable valía, que enriquece el panorama pictórico granadino, elevándolo al sibaritismo de las artes plásticas.

No ha dejado de investigar la pintura, de ahí su experimentación con nuevas técnicas y lenguajes, que sorprenden a quién admira su obra, pues en cada nueva exposición, se advierte su progresión y avance estético, una actitud muy lejana al comprensible acomodo que pudiera haberle impregnado, pero nada más lejos, en éste granadino que nació en Antequera, y que conserva intacto su deseo de aprender, tal y como le llegó esta vocación hace muchos años, que le obliga a la continua evolución como artista.