Gómez Martínez dirigiendo la banda municipal de Granada en 1957.
EL TEMPLETE QUE LO VIO
CRECER
Tito Ortiz.-
En la residencia de ancianos,
“Sagrada Familia” de La Zubia hay una venerable anciana que, me habla
emocionada con lágrimas en los ojos de su sobrino, Miguel Ángel Gómez Martínez.
Ella es hermana de su padre y de su tío, dos músicos de los que dio Granada en
una época de penurias, pero el orgullo que ella siente de ser la tía de un
genio, no se lo quita nadie. Y es que, a los cinco años, su sobrino, ya fue
capaz de rendir un examen en el Real Conservatorio Superior de Música
"Victoria Eugenia" de Granada y a los siete, en 1957, se subió al
podio y no sólo dirigió con pulso firme a los profesores de la banda municipal
de Granada, sino que incluso corrigió varios errores que el transcriptor había
deslizado en la partitura.
Gómez Martínez a los trece
años obtuvo el título de profesor de piano en el Conservatorio de Granada y a
los diecisiete ganó el premio extraordinario de composición del Conservatorio
de Madrid. En 1964 se trasladó a Madrid y obtuvo el Diploma de Primera Clase y
Premio del Conservatorio en el curso final. Fue cuando a través de la beca
March, continuó sus estudios de dirección de orquesta y coro en Viena, bajo las
órdenes del profesor Hans Swarowsky. Se tituló a los veintiún años, obteniendo
el premio del Ministerio de Investigación y Ciencias de Austria.
DIRIGÍA DE MEMORIA
Su debut como director está
datado en Sankt Pölten, cerca de Viena, en 1973, y a continuación actuó en
Lucerna y Berlín, donde dirigió Fidelio, de Beethoven. En España se presentó
por primera vez en 1975, en el Festival de Música y Danza de Granada. A partir
de ahí comenzó una carrera que lo llevó a ser director titular y artístico de
numerosas orquestas internacionales: director titular de la Opera de Viena
(1976-1982), de la que fue distinguido posteriormente como director invitado
permanente; director titular de la orquesta de Radio Televisión Española (RTVE)
(1984-1987), en la cual sucedió a Enrique García Asensio y Odón Alonso. En 1987
anunció su intención de no renovar su contrato al no cumplirse una serie de
mejoras para los músicos, como mayor retribución y mejor imagen; director
musical del Teatro de la Zarzuela (1985-1991), director titular de la Orquesta
de Euskadi (1989-1993), Director general de Música de la ciudad de Mannheim
(1990-1993), director artístico y musical de la New Finnish Opera Helsinki
(1993-1996), director de la Orquesta Sinfónica de Hamburgo (1992-2000),
orquesta que lo nombró posteriormente Director Honorario; director titular de
la Orquesta de Valencia (1997-2004), orquesta de la que fue director invitado y
que tiene su sede en el Palacio de la Música de Valencia; Director general de
Música del Teatro de Berna (2000-2004), director del Teatro Nacional de
Mannheim (2004-2005) y desde 2004 fue director musical de la Orquesta del
Festival de Pascua de Bayreuth. Desde septiembre de 2016 hasta 2019 fue de
nuevo director titular de la Orquesta Sinfónica de RTVE.
TAMBIÉN COMPOSITOR
Entre sus obras destacan Suite
Burlesca (1972), Sinfonía del descubrimiento (1992), con motivo del Quinto
Centenario del descubrimiento de América, Cinco Canciones sobre poemas de
Alonso Gamo (1996) para soprano y orquesta, Sinfonía del agua (2007), por
encargo de EMASAGRA, Amaneciendo (Passacaglia) (2010), obra para piano, Atallah (2010), su única ópera, Cartas de un
enamorado (2012), obra para barítono y orquesta dedicada a su mujer,
Alessandra, Concierto para piano y orquesta, Concierto para violín y orquesta,
así como varias obras para piano solo, todas compuestas entre 2012 y 2013.
Por eso su ciudad, siempre
atenta a su trayectoria, ya le concedió en su día los máximos galardones para
un hijo de esta tierra. Y por eso, desde hace días, el Templete de la Música
del Paseo del Salón de Granada lleva el nombre del director de orquesta Miguel
Ángel Gómez-Martínez. La nueva denominación se ha hecho realidad en un acto
presidido por la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, y que contó con
familiares, músicos y representantes institucionales. Destacaron en el acto, su
viuda, la soprano Ainoa Arteta, y el director de Orquesta -tan ligado a nuestro
festival- Enrique García Asensio, que fue invitado por Ángel López Carreño a
que dirigiera el pasodoble con el que se iniciaba el concierto, con las mismas
obras que Miguel Ángel dirigió con siete años, y que se cerró con un vals del
propio Gómez Martínez.
Miguel Ángel Gómez-Martínez
nació en Granada en 1949, en el seno de una familia con profunda vocación
musical: su padre fue profesor de la Banda Municipal y su madre pianista. Desde
esas raíces granadinas construyó una trayectoria brillante que le llevó a
dirigir algunas de las mejores orquestas del mundo en Europa, América y Asia,
convirtiéndose en uno de los directores españoles más reconocidos e
internacionales de su generación. La ciudad de Granada le otorgó su Medalla de
Oro en reconocimiento a sus méritos artísticos y al prestigio que proyectó
sobre el nombre de Granada en los escenarios más importantes del mundo.
La alcaldesa de Granada,
Marifrán Carazo, señaló que "hay homenajes que reconocen una trayectoria,
y hay homenajes que además cierran un círculo. Este Templete de la Música es
uno de esos lugares que forman parte de la memoria sentimental de Granada, y
cuesta imaginar un lugar más adecuado para llevar el nombre de Miguel Ángel
Gómez-Martínez. Aquí resuenan muchas de las cosas que definieron su vida: la
música, la ciudad, la vocación y el encuentro entre generaciones".
Carazo subrayó que
"cuando una niña o un niño pase por este templete y lea el nombre de
Miguel Ángel Gómez-Martínez, queremos que sepa que Granada fue capaz de dar al
mundo uno de los grandes maestros de la dirección orquestal, y que esta ciudad
no olvida a quienes han llevado su nombre con orgullo por todo el mundo. Las
ciudades tienen la obligación de reconocer a quienes las engrandecen, y hoy
cumplimos con esa obligación".
Una vez más, el ayuntamiento
ha hecho justicia con Miguel Ángel Gómez Martínez, una gloria de Granada.





