miércoles, 1 de abril de 2026

 SENTENCIA DE JESÚS

Obra de Manuel Ruiz.

Tito Ortiz


Cronista Oficial de Granada

Pregonero de la Semana Santa 2026


Aquí me tienes Señor, portador de malas noticias. Se trata de Tú

injusta sentencia de muerte que dice así:


“En el año diecisiete del reinado de Tiberio César y emperador de

los romanos, monarca invicto. El año 201 después de los Juegos

Olímpicos, el quinto mil desde su creación. Y después de los años

de los judíos 4147 y el año 93 desde la fundación de Roma, desde

la liberación de la esclavitud de Egipto 580 y de la destrucción de

Tierra Santa el año 97.

En la época del más grande del pueblo romano: Lucio, Sultonio,

Marcelino y el gobernante Hillaretes Palister. Y en el tiempo del

gobernante general sobre Judea, Comus Flavius. Y en el tiempo del

gobernador de Jerusalén, el poderoso y alto príncipe Poncio Pilato.

Y en el tiempo del procurador de Galilea, Herodes Antipas. Y en la

época de los grandes Ana y Caiafa-Aliaso y Mail. Los ancianos del

Templo, Raban y Amabelus. En la época de los grandes

magistrados de la ciudad de Jerusalén: Simbinacasacio, Pompilei,

Rufa y el comandante de la ciudad de Ioctenus”.

“Yo, Poncio Pilato, el procurador del Imperio Romano, en el Salón

de los Altos Príncipes, autentico y condeno a la pena de muerte en

la cruz, el llamado, por el pueblo, Jesucristo el Nazareno, un

hombre rebelde contra las leyes de Moisés y contra su majestad

Tiberio, César y Rey de los Romanos. Ordeno y decido su muerte, a

través de la crucifixión en la cruz, junto con otros, según la

costumbre de los condenados por la multitud del pueblo, tanto ricos

como pobres, porque: no cesó de actuar para hacer una rebelión y

causar daño en Judea, y porque se llama a sí mismo el Hijo de Dios

y rey de Jerusalén, y también porque amenaza con destruir


Jerusalén y el Santo Templo, y porque se negó a pagar tributo al

César, y porque se atrevió a entrar en Jerusalén con ramas de

palmeras, siendo aclamado por una multitud de hombres, así como

por un rey, entrando entonces en Jerusalén y en el Templo Sagrado.

Encargue a mi primer centurión, Cornuto Cornelio, que lo mantenga

atado en público, en el centro de Jerusalén, para azotarlo, para

vestirlo con un manto rojo (púrpura), para coronarlo con una corona

de espinas y para obligarlo a llevar su propia cruz sobre sus

hombros, para servir, por ejemplo, a otros, como todos los ladrones.

Por esta razón ordeno, junto con Él, que dos ladrones más sean

llevados y sacados a través de la parte Imboral, ahora llamada

Andronimus para ser crucificados junto con Jesucristo en público,

en el lugar elegido (para los criminales) llamado Calvario (el lugar

de la sangre). A aquel que será crucificado y que morirá para que

su cuerpo sea dejado en la cruz por temor al pueblo, como se hace

con todos los ladrones y criminales. Y en la parte superior de la cruz

para ser escrito, en una plancha, en tres lenguas, la inscripción

“JESUS ALUN OMLIS IODAM”, Judío.

“IESOUS A NAZAREOS BASILEVA IUDEON”, griego.

JESUS NAZAREUS REX JUDEEORUM”, latín.

Los testigos de esta sentencia son: de la tribu de Israel, Ruan,

Daniel, Rambinal, Joaquín, Banican, Rotin, Iotavel y Pericolan; en

nombre de los príncipes romanos del país: Lucio, Sicelio y

Maximilio; de los fariseos: Barbos, Simeón y Boriel; de los altos

jueces romanos: Rabán, Haudanius y Bacaralos; de los sumos

sacerdotes: Ruan, Iodus y Bucasalis; el supervisor de los asesinos

entre los judíos: Butan”.

Jerusalén, 23 de marzo de 4147 desde la creación.

De nada han servicio las súplicas de la propia esposa de Pilatos,

Claudia Prócula, que dirigiéndose a su marido le ha dicho: «No te

mezcles en el asunto de este justo, porque hoy, por su causa,

tuve un sueño que me hizo sufrir mucho».

De nada ha servido el lamento de Tú madre amantísima tras de Ti

por la calle de La Amargura, camino del monte Calvario.


De nada ha servido Señor la intercesión de María Magdalena de

quién dice Mateo que: “alojó y proveyó materialmente a Jesús y

sus discípulos durante su predicación en Galilea. Se añade que

anteriormente había sido curada por Jesús: «Le acompañaban

los doce y algunas mujeres que habían sido curadas de

enfermedades y espíritus malignos: María, llamada Magdalena,

de la cual habían salido siete demonios” Tal vez por ello Señor,

ya la has elegido para que sea la primera en proclamar Tú

Resurrección. Después comunicará la noticia a Pedro y a los demás

apóstoles.

Tampoco ha servido la valentía de La Verónica, que se abrirá paso

entre la multitud para enjugar Tú rostro. Es curioso Señor, que,

siendo seguido en los últimos años por tantos hombres, durante Tú

Pasión, han sido mujeres las que te han defendido, pues hasta Tú

discípulo Pedro, Te ha negado tres veces.

Es muy injusto Señor que yo sea portador de esta injusta sentencia,

solo me recompensa, la esperanza de Tú Resurrección con el perdón de nuestros pe
cados.

domingo, 29 de marzo de 2026

 

La juventud en la semana santa de Granada. Obra de Manuel Ruiz.

NI TIENE PIES NI TIENE MANOS

 

Tito Ortiz.-

 

Mí abuela decía que, en domingo de ramos, el que no estrena, ni tiene pies ni tiene manos. De esta manera argumentaba que, por muy humilde condición, cualquiera podía estrenar unos guantes o unos calcetines y, si sus posibilidades eran mayores, no había que ponerle coto al asunto de estrenar vestimenta pues, la festividad lo requería.

Hoy que comienza la semana santa, lo de estrenar también estará presente en nuestros cortejos. La hermandad de la Santa Cena estrena su primer siglo de vida, y lo hace presentando tres restauraciones de gran calado, además de, haber llevado a cabo una actividad cofrade de buena evangelización. De un lado, el Señor de la Santa Cena y María Santísima de la Victoria, junto con la imagen de San Juan Evangelista, se han sometido a una intervención que se ha extendido durante meses. Las imágenes del Señor de la Santa Cena y San Juan Evangelista, obras del escultor granadino Eduardo Espinosa Cuadros, de 1928 que fueron restauradas por última vez en el año 2000 por Francisco Marín Cruces. Por su parte, la talla de la Virgen de la Victoria, obra igualmente de Espinosa Cuadros, del año 1940, fue intervenida por última vez hace más de una década, en 2012, por María del Carmen González Victoria. Los trabajos de la actual restauración se han llevado a cabo por D. Oscar Martín del Pozo, conservador y restaurador profesional especializado en la conservación de bienes culturales. Graduado por la Universidad de Granada, con formación en instituciones como el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, y cursos avanzados como Tecnologías Avanzadas para la Gestión y Documentación del Patrimonio Cultural, que además,  ha llevado a cabo trabajos de restauración de obras destacadas como las imágenes del Dulcísimo Nombre de Jesús de la Hermandad Sacramental del Sagrario de Granada, María Santísima de la Caridad de la Hermandad de la Lanzada, el Santísimo Cristo de la Veracruz de Colomera, Nuestro Padre Jesús Nazareno de la localidad granadina de Pulianas o la más reciente, la del Señor de la Humildad, de la popular cofradía de “La Cañilla”, todas ellas intervenidas bajo la legislación en patrimonio vigente y sujeto a los principios de mínima intervención, reversibilidad y, máximo respeto a la autenticidad histórica y valor cultural y cultual de la imagen. Las tareas de restauración han consistido, por un lado, en lo referente al Señor de la Santa Cena y San Juan Evangelista en un estudio analítico de las imágenes, consolidación del soporte, fijación de los estratos polícromos, reintegración del soporte, eliminación de suciedad incrustada y barnices oxidados y reintegración de los estratos polícromos. Por su parte, las tareas de restauración en la imagen de María Santísima de la Victoria se han centrado en la adecuación de las proporciones y estructural del candelero, limpieza de suciedad adherida y barnices oxidados, reintegración matérica y cromática de las lagunas existentes, reposición de las pestañas y ajuste del mecanismo de sujeción de la corona. El resultado ha sido espléndido y lo veremos esta tarde en las calles de Granada.

CATEQUESIS ESCOLAR Y URBANA

Dentro de los actos del primer Centenario Fundacional, Bajo el lema, “Vayan por todo el mundo y anúncienlo” la Hermandad ha celebrado igualmente, entre el 24 de enero y el 7 de febrero las Santas Misiones Escolares. Con el propósito de acercar al Señor de la Santa Cena a los niños/as de los Colegios del barrio de El Realejo, llevando la evangelización directamente a los centros, consistiendo en el traslado del Sagrado Titular, el Señor de la Santa Cena, en andas a los colegios de Santo Domingo de Vistillas y Nuestra Señora del Rosario. La vocalía de Formación junto a las pastorales de cada centro, han llevado a cabo los actos catequéticos para que los más pequeños tuvieran la oportunidad durante unos días de, acercarse a corta distancia del Señor de La Cena, ampliando sus conocimientos del significado de esta advocación.

Uno de los estrenos mas esperados de este domingo de ramos, por no decir el que más, es sin duda el de las figuras que, en el paso de Jesús de La Sentencia, sustituyen a las de los años sesenta del siglo pasado realizadas por Benito Barbero. Se trata de las figuras secundarias de tres romanos, Caifás, Barrabás, Claudia Prócula, Poncio Pilatos y un esclavo negro en edad juvenil. Se desechó el proyecto presentado por el sevillano Salvador Madroñal al cabildo de hermanos en favor del diseño de Cornejo, y el resultado no puede ser más positivo. Las tallas realizadas por Israel Cornejo no desmerecen en absoluto, el honor de ir acompañando a una obra cumbre de Mora. Muy al contrario, engrandecen este paso de misterio, cuya presencia en la calle, estoy seguro de que va a maravillar a más de uno, como lo hicieron las saetas que se escucharon el pasado sábado día 21, en el salón del cante grande de la decana de las peñas flamencas, “La Platería”, en su habitual exaltación que, este año ha estado dedicada a la hermandad de Sentencia y Maravillas.

Y culminando los estrenos de este domingo de ramos, hagamos justicia a la Real Federación de Cofradías granadina, que cumple su primer siglo de vida desde que, en la Cuaresma de 1926, el 11 de marzo, el Cardenal-Arzobispo Casanova y Marzol firmara los Estatutos de la Federación de Cofradías. Su primer Presidente, José Casinello Núñez, Hermano Mayor de la Soledad, se encargó de que entre sus primeras labores estuviera, naturalmente, la organización de los horarios e itinerarios de los desfiles procesionales, difundidos popularmente con un programa de mano incluido en prensa; además, el recorrido de las calles por las cuales pasaban esas hermandades fueron cubiertas con sillas, cuyo alquiler constituyó la primera fuente de ingresos de la Federación y, desde entonces aquí, solo cabe felicitarlos por el trabajo en pro de nuestra semana santa.

 

sábado, 28 de marzo de 2026

 

Obra de Manuel Ruiz Ruiz.

AQUELLA SEMANA SANTA

 

Tito Ortiz.-

 

Cronista Oficial de Granada

 

Con cuatro o cinco años yo ya sabía que era semana santa porque, mí abuela guisaba el potaje de garbanzos con bacalao, hacía una fuente de torrijas de leche y, otra de vino tinto para los mayores. La programación de la radio desaparecía, emitiéndose únicamente música sacra y el tráfico era imperceptible en nuestras calles. La televisión no había llegado aún a casa y el jueves santo se comenzaban a visitar los monumentos.

Fui creciendo y detectando otros síntomas como que, en las iglesias se ocultaban las imágenes con unas telas moradas o que el domingo de ramos, los soldados del batallón mixto de ingenieros zapadores, aparecían por el Albayzín para instalar dos puentes con los que salvar los escalones de la iglesia de San Miguel y, los de la cuesta de san Gregorio, para que los costaleros de La Aurora, aquellos mozos de cuerda asalariados, no tropezaran bajo el paso, y había que ser rápidos porque en aquellos años sesenta del siglo pasado, la cofradía salía en la tarde noche del martes santo.

Recuerdo que la hermandad decana de la semana santa, Jesús de La Amargura y María Santísima de Las Lágrimas, salía de La Catedral, cuyos penitentes calzaban unas sandalias de piel, que siempre me llamaron la atención, en contra posición con el chapín de hebilla de santa María de La Alhambra. No pisaba el Albayzín y su parroquia de El Salvador donde fue concebida, y mucho menos hacía el vía crucis al cerro del aceituno. Los vecinos decían que los habían castigado, por los desmanes ocurridos en aquellas madrugadas y amaneceres camino de San Miguel.

AUSTERIDAD

Era una semana santa sin florituras, sin casas de hermandad, clavel rojo para el Cristo y blanco para La Virgen, sin más historias ni aspavientos estéticos, puesto que la economía no estaba para dispendios. El gasto más importante era el de los costaleros, de ahí que muchas hermandades salieran aún con ruedas en sus pasos como era el caso de La Santa Cena, La Humildad, El Huerto de Los Olivos y tantos otros. A la hermandad del silencio le salía gratis porque estaban hermanados con el arma de artillería, cuyos soldados de reemplazo eran los encargados de portar al Cristo de La Misericordia. Si a eso le añadimos que no llevan bandas de música, el gasto se circunscribe solo a la flor y la cera, cosa más que lógica si tenemos en cuenta que, su fundación se lleva a cabo, en gran medida, por los empleados de hacienda, de ahí que el vulgo de manera chusca la llamara en aquellos tiempos, la “hermandad de los ladrones”.

Las bandas de música eran pocas, casi todas de cornetas y tambores, pero sin alharacas, no más de seis cornetas y no más de seis tambores. Algunas hermandades contrataban a la banda de música del Ave María. La municipal salía en aquellas donde el ayuntamiento era hermano mayor, pongo por caso, la oficial del santo sepulcro, sentencia o paciencia. A lo que se añadía alguna militar por vinculación cofrade.

CATEDRAL CERRADA

Puesto que las relaciones con la iglesia instituida no eran fluidas, ni mucho menos, algunas hermandades en señal de protesta por no permitirles el paso al interior de la Catedral para realizar su estación de penitencia optaban por, una vez concluido el acto protocolario de pasar por la tribuna oficial de la plaza del Carmen, ascendían por Reyes Católicos arriba buscando su templo, sin pasar por la puerta de la seo granatensis.

La mayoría de los cines cerraban en señal de luto, aunque otros proyectaban películas alusivas a la pasión y muerte de Cristo. Las pocas discotecas de entonces no abrían sus puertas, al igual que las salas de fiestas y espectáculos flamencos, siendo moneda de uso corriente los chistes y chascarrillos, a causa del paro forzoso esos días por parte de las meretrices.

Eran días de preparar los hábitos en casa de los cofrades, de ahí que las madres tuvieran a mano papel de estraza, que al ponerlo sobre las manchas de cera, aplicando una plancha caliente, absorbía con solvencia el emplaste, para después poder lavarlo y así ir hecho un pincel a la procesión previo planchado, que en el caso de los cargos, incluía la capa que daba más guerra para quitarle las arrugas, sobre todo porque en las casas, habitualmente, no había un lugar con el tamaño adecuado para extenderlas, a no ser la cama de matrimonio.

SE ESTABA GESTANDO EL RENACER

Una semana santa que finalizaba el viernes santo, puesto que La Virgen de La Alhambra salía el jueves, terminando los desfiles con la Soledad de Santa Paula, en ausencia de resucitados el domingo. Con oficios en las iglesias escasos de fieles, puesto que todo el mundo aprovechaba para tomarse unos días en la cercana costa, aprovechando las vacaciones estudiantiles.

Aún eran grandes las ausencias porque no teníamos a La Virgen de La Paz, Jesús Despojado, Cautivo, Trabajo, San Agustín, Lanzada, Estudiantes, Nazareno, Amor y Entrega, Redención, Estrella, Facundillos, Resurrección ni Resucitado. Nos faltaba más de la tercera parte de la semana santa que hoy disfrutamos. Y aún así, siendo muy probetica, la vivíamos con una ilusión y unas ganas, que cada año era un renacer por ponerla en pie contra viento y marea surcando las calles de una ciudad despoblada, pero entusiasmada con su tradición religiosa.

Las papeletas de sitio no existían, con presentar el recibo pagado del mes, ya formabas parte del cortejo. Por cierto, que, el cobrador de la hermandad venía a casa a cobrarlos mes a mes de manera religiosa. Las bolsas de caridad eran inexistentes, cosa lógica si tenemos en cuenta que la precariedad era tal, que la caridad tenía que empezar por la propia hermandad. Así que visto de donde venimos, lo de ahora se me antoja el paraíso cofrade de Granada.

 

domingo, 22 de marzo de 2026

 


UNA GUITARRA PARA LA GLORIA

 

Tito Ortiz.-

 

De los tres hermanos guitarristas flamencos, él fue siempre el más avanzado en su ejecución, el más atrevido, pero sin perder un ápice de su jondura sacromontana. Luís fue un guitarrista curtido en la zambra que, arrancaba a la “sonanta” el más puro estilo de los cánones flamencos, con un sentido profundo en la dicción de las seis cuerdas. A Juan lo dotaron los dioses con el don de ser el mejor “tocaor” de flamenco para el cante. Jamás existió nadie más virtuoso que él para acompañar el cante, arropando como nadie al cantaor, pero brillando como único en las falsetas que se hacen para que el cantaor coja aliento, ahí Juan levantaba a la gente de la silla. Pepe Habichuela, o sea, José Antonio Carmona Carmona, hermano de los antes mencionados, hijo de José y, nieto de “Habichuela El Viejo”, sonó siempre más fresco, más actual, sin ceder un milímetro a tentaciones modernas que pudieran desvirtuar la verdad del arte gitano andaluz. Pepe Habichuela es heredero de la guitarra más cantaora de toda la historia de Granada, de su flamenco y, además, es del Sacromonte, o lo que, es decir, del tarro de las esencias flamencas más puras, que tanto han aportado al flamenco.

DE MADRID AL CIELO

A mediados de los años sesenta del siglo pasado, hizo la maleta y se trasladó a la ciudad donde más y mejor flamenco se ha hecho en toda la vida, o sea, se fue a Madrid. Allí se curtió en varios tablaos y con los mejores, teniendo la oportunidad de acompañar a figuras indiscutibles como, Juanito Valderrama, Camarón de La Isla y, por supuesto, su paisano de La Cuesta de San Gregorio, Enrique Morente.

Pero sus amplios conocimientos musicales y de la guitarra flamenca en particular, le hacen desarrollar otros campos como la guitarra de concierto, o la incesante creatividad, arrancando al instrumento un lenguaje musical personalísimo, en el que destaca el sonido actual y flamenco al servicio de la más jugosa tradición flamenca. Se trata de ser un creador actual, sin perder el cordón umbilical del arte más profundo gitano-andaluz.

Pepe Habichuela es a la guitarra flamenca lo que Velázquez a la pintura, de ahí que le estén lloviendo los reconocimientos a su ejemplar trayectoria, a su aportación al mundo del flamenco en las tres facetas de cante, baile, concierto, y composiciones personales y únicas, de ahí que el Gobierno le haya concedido la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. El Consejo de ministros ha dicho de él que, Pepe Habichuela “es una de las figuras más influyentes de la guitarra flamenca contemporánea”, indica el documento. Miembro destacado de una saga histórica gitana de músicos granadinos, su obra ha sido fundamental en la evolución del flamenco desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad. Su toque, profundamente arraigado en la tradición, ha destacado por su capacidad de innovación, incorporando nuevos lenguajes musicales sin perder la esencia del flamenco más ortodoxo, contribuyendo así a su renovación y proyección internacional. Junto a su aportación estrictamente artística, resulta especialmente significativa su labor de defensa, dignificación y transmisión de la cultura gitana, avalada por el Premio de Cultura Gitana a la Música, concedido por la Fundación Instituto de Cultura Gitana.

EL DISCO DE MORENTE

En infinidad de ocasiones acompañó a su paisano y amigo, Enrique Morente, pero de manera muy especial, en el momento en el que los portavoces más rancios del flamenco inmovilista persiguieron a Enrique, por su innovadora forma de manejar el flamenco, como clara y moderna aportación a un arte que por ser ancestral no debe renunciar a su aportación y renovación, acorde con los tiempos que corren. Pues en esa década de los setenta, cuando las críticas eran más severas para el creador del cante granadino, Morente sienta de culo a todos los retrógrados con la grabación de un disco que ya forma parte de la historia más exquisita del flamenco.

El ”Homenaje a Don Antonio Chacón” de Morente y Pepe Habichuela, no solo es una demostración del flamenco más ortodoxo, sino que en él dejan los dos granadinos más progresistas del flamenco patentes, sus enormes y profundos conocimientos del flamenco más escolástico y tradicional, para demostrarle a los inmovilistas, que tenían los conocimientos suficientes para saber de donde venían y, partiendo de ahí, componer el flamenco más joven y vigoroso que ha conocido la historia.

Se trata de un disco que ha tenido que ser reeditado en varias ocasiones y que hoy supone una pieza de coleccionistas con paladar fino. Con relación a ese concepto nuevo del flamenco, Lole Montoya ha dicho: “El legado de Pepe Habichuela en el flamenco es un testimonio vibrante de la riqueza y la evolución de este arte milenario. Reconocido como uno de los más grandes guitarristas de su generación, Habichuela ha dejado una huella indeleble en la música flamenca, fusionando tradiciones con innovaciones que han inspirado a nuevas generaciones de artistas. Su estilo único y su pasión por el flamenco no solo han elevado la guitarra a nuevas alturas, sino que también han contribuido a la preservación y revitalización de este género, asegurando que su esencia perdure en el tiempo”.

Los granadinos debemos estar orgullosos de que paisanos nuestros como Pepe Habichuela, hayan alcanzado por su trayectoria profesional, las más altas condecoraciones y reconocimientos a su labor, poniendo el nombre de su ciudad en los atriles más suntuosos, donde se reconoce la valía de los artistas que en vida han alcanzado la gloria, viendo así recompensada toda su sapiencia y entrega al arte que nos define y distingue en todo el mundo, el flamenco.

 

 

 

domingo, 15 de marzo de 2026

 


RADIO ESQUÍ

 

Tito Ortiz.-

 

Aunque un siglo después de Cristo, Plinio El Viejo fue el primero en hablar de Sierra Nevada y sus encantos, los neveros y excursionistas la pusieron en el mapa entre los siglos XVIII y XIX, pero lo cierto es que los granadinos no tuvimos conciencia de lo que albergábamos por montera, hasta pasados unos años más. La estación de esquí de Sierra Nevada comenzó a desarrollarse a partir de los primeros años de la década de 1960, cuando en 1962 el Ayuntamiento de Granada, presidido por su alcalde Manuel Sola Rodríguez Bolívar, adquirió los terrenos en los que después se construirían sus instalaciones y pistas. Obtuvo el informe favorable de una Comisión Interministerial formada al efecto y, en mayo de 1964, fue adjudicada a Cetursa (Centros Turísticos S.A.) la concesión para la ejecución del Plan municipal. En 1966 se inauguró el Parador Nacional de Turismo por el ministro Manuel Fraga Iribarne. La estación recibió el nombre de "Solynieve" durante las primeras décadas de su funcionamiento y, ha albergado numerosas pruebas de la Copa del Mundo de Esquí Alpino, siendo sede de las finales de 1977. En sus pistas se celebró el XXIV Campeonato Mundial de Esquí Alpino en 1996 y ha sido presentada su candidatura a organizar los Juegos Olímpicos de Invierno. En 2015 se celebró de la Universiada de invierno y así continúa como una estación de referencia internacional para las competiciones de nieve.

INICIOS INFORMATIVOS

A finales de los años sesenta y principios de los setenta del siglo pasado, lo cierto es que, la estación de esquí “Solynieve” no ocupaba el espacio informativo que le correspondía en los medios de comunicación locales, aunque siendo justos, tampoco eran tantos. Solo el periodista José Antonio Lacárcel, en su programa deportivo de Radio Popular de Granada, “Círculo Central Mundo Deporte 74” mantenía una sección sobre la actualidad de la estación de esquí granadina, de la que estaba encargado Roberto Martín, hoy flamante hermano mayor de la cofradía alhambreña.

A partir de ahí, otros se fueron uniendo a esta información especializada, como por ejemplo, este cronista que, por aquellos medios por los que pasó como Radio 80, Antena 3, Radio Cadena Española o Canal Sur, siempre dedicó un espacio a informar del tiempo en la estación, estado de la carretera de acceso, propagando todo tipo de actividades y competiciones que se sucedían en nuestro macizo nevado, haciendo uso de líneas microfónicas, dadas las dificultades orográficas del lugar, que impedían la propagación de una señal potente, en dirección a los repetidores de la capital y provincia.

Ahora que se cumplen 30 años de los famosos campeonatos que pusieron a nuestra estación en el mapa mundial del deporte blanco, justo es reconocer la apuesta que Canal Sur hizo en su momento. Algo que no tenían precedentes pues se trató de hacer una emisora exclusiva para la estación.

RADIO ESQUÍ

Viendo que los campeonatos de esquí del año 1995 ya estaban concedidos, yo me fui a Sevilla a proponerle a mi director Luís Baquero el montaje de unos estudios de radio en Prado Llano, una idea que contó también con la anuencia del jefe de programas, Paco Sánchez. La ubicación de estos, ya la tenía concedida previamente, gracias a conversaciones mantenidas previamente con mi entrañable amigo y compañero, Manolo Santaella, y con Jerónimo Páez que propició una local propiedad de Cetursa para llevar el proyecto a cabo. El asunto era tan atractivo y sin precedentes que hasta el diario El País se hizo eco de la iniciativa a nivel nacional, publicando el 17 de enero de 1995, la siguiente noticia: “Canal Sur Radio se instalará en la Estación de Esquí de Sierra Nevada, en Granada, desde donde emitirá del 29 de enero al 12 de febrero 24 horas, de programación especial sobre el Mundial. La programación de Canal Sur Radio Esquí, nombre de la nueva experiencia, contará con boletines informativos permanentes sobre las pruebas, el estado de las pistas las previsiones meteorológicas y cualquier novedad que se produzca durante el campeonato. Los programas se emitirán en inglés y español”.

Todo marchaba sobre ruedas, menos la nieve que ese año nos dio la espalda. Así que los campeonatos fueron aplazados hasta 1996. Ahora tocaba decidir que hacíamos con una emisora tan especial durante doce meses, a la espera de que cayera la nieve y poder celebrar los campeonatos. Pero lejos de amedrentarnos, lo que hicimos fue apostar fuertemente por el proyecto, haciendo que “Radio Esquí” de Canal Sur emitiera durante ese año de espera, toda su programación desde Sierra Nevada, informando minuto a minuto durante 365 días de, como iba nuestra esperanza de celebrar los campeonatos, al tiempo que hicimos pasar por los estudios ubicados en Prado Llano a, todos los compañeros y compañeras de la radio pública de Andalucía, haciendo sus programas desde el corazón de la nieve andaluza para toda la comunidad.

La nieve llegó por fin. Canal Sur, a través de su emisora “Radio Esquí” fue testigo del mayor acontecimiento vivido en nuestra estación hasta la fecha, con repercusión mundial, y una cobertura informativa sin precedentes, jalonada por el éxito de la emisora de radio inventada al efecto, más las cámaras de la hermana televisión que ofrecieron su señal a todo el que la solicitó. De tal manera fue el trabajo realizado por técnicos y presentadores de la radio y la televisión que, los campeonatos de los que ahora celebramos su trigésimo aniversario, no hubieran sido los mismos, sin la apuesta decidida y contundente de la Radio Televisión de Andalucía que, a tan solo seis años de su fundación, fue capaz de apoyar un proyecto informativo del más alto nivel, asumiendo con solvencia profesional exquisita, una oportunidad histórica, para posicionarse en la cabeza de los medios autonómicos del país. Fueron hombres y mujeres de Canal Sur los que hicieron posible esta proeza.

sábado, 7 de marzo de 2026

 

FLAMENCAS

 


Tito Ortiz.-

 

 

En aquella década de los años ochenta del siglo pasado, mi amigo Ignacio Mauri, director del Colegio Mayor Loyola, me invitaba a dar unas conferencias sobre flamenco, en unas jornadas que un comenzaban tras la cena de los colegiales, a las que se unían las chicas del cercano Colegio Mayor Jesús-María. Yo las ilustraba con la audición de grabaciones, como me había enseñado mi admirado Pepe Heredia, en su Semanario de Estudios Flamencos de la Universidad de Granada en el Palacio de La Madraza.

Tras la sesión, lo mejor del trasnoche tenía lugar en el despacho de Ignacio, donde compartíamos puro y brandy, convirtiéndolo en una especie de camarote de los hermanos Marx, abarrotado de colegiales/as, donde me preguntaban todas sus dudas y curiosidades de lo explicado en el salón de actos.

Una noche les expliqué una obra maestra recién salida al mercado. Era un doble LP de Vinilo titulado, “Ven y Sígueme, un gitano llamado Mateo” con la música de Manolo Sanlúcar, Juan Peña el Lebrijano y la majestuosa voz de Rocío Jurado. Que al buen amigo Juan Peña, El Lebrijano, le atraían los textos evangélicos ya lo dejó patente en 1972 con su L. P. “La palabra de Dios a un gitano”, del que esperamos hablar algún día. Años más tarde, en 1982 concretamente, se embarcó en el proyecto más ambicioso realizado a medias con el guitarrista Manolo Sanlúcar, autor de parte de los textos cantados y de todos los arreglos musicales. Y por si las personalidades de Juan y Manuel no fueran suficientes para llevar la obra a feliz puerto, que lo eran, se apoyan en la indiscutible señora de la copla (que nunca olvidó sus comienzos como cantaora), la chipionera Rocío Jurado.

Fruto de esta conjunción a tres fue un álbum con dos elepés titulado VEN Y SÍGUEME con subtítulo Un gitano llamado Mateo. Se trata de una versión, de una interpretación de ciertos fragmentos de los Evangelios, pero trasladados a nuestro tiempo y a la geografía andaluza en la que Manuel, Rocío y Juan no están solos. También toca la guitarra Enrique de Melchor, cantan El Moro, Miguel El Rubio, Fernando Gálvez, Adela La Chaqueta y Loli de Melchor, hay un coro flamenco y un coro clásico (dirigido por José Miguel Évora), intervienen dos recitadores: Enrique Pantoja y el omnipresente Jesús Quintero.

LAS MUJERES EN EL FLAMENCO

El caso fue que, en aquella ágora distendida, a todos/as sorprendió la voz y hechuras flamencas de Rocío Jurado a la que tenían por coplera y no flamenca. Este hecho me dio pie para adentrarlos en el mundo de la mujer referido al flamenco, desde la mítica Tía Marina, brillante “tocaora” de guitarra, a Pastora Pavón, La Niña de Los Peines, pasando por tantas otras que dieron gloria al cante y el baile. Por eso ha sido para mí una satisfacción enorme que, mí compañero periodista, escritor y académico Eduardo Castro, haya alumbrado un libro que hace justicia a tantas mujeres que lo dieron todo por el arte gitano andaluz. Unas lograron fama, otras no, pero todas aportaron a nuestro arte universal, la impagable faceta de sus conocimientos y buen hacer para encumbrar el arte jondo.

Es ésta una obra de cabecera para cualquier buen aficionado que se precie que, lo adentrará en un mundo apasionante por descubrir a pesar de los años transcurridos, puesto que, en el flamenco, también la mujer ha sufrido esa invisibilidad hasta que por fin ha podido romper el dichoso techo de cristal y ponerse a la altura del hombre, sobre todo en la faceta del baile, donde el árbol de la danza flamenca está jalonado por nombres que jalonan una historia de raza y tronío como nunca se sospechó.

LO NUESTRO

Por hacer referencia a algunos tesoros que el lector encontrará en este libro, Eduardo Castro dice: “ Como cantaora, Tía Marina brilló en los cantes por fandangos, las tarantas, las granaínas y las seguidillas, pero sobre todo, en los palos propios del Sacromonte, los tangos, en los que llegó a dar nombre a uno de los estilos más recientes y populares. Como se sabe, en Granada hay documentados múltiples estilos de tangos, casi todos nacidos o desarrollados por los gitanos del Sacromonte, en el ambiente de las primitivas zambras. Están por ejemplo los tangos del cerro. los del camino, los canasteros, los merengazos, los paraos, los de la casera y, luego están los personales de Tía Marina, de Tere Maya y de Carmel la del monte, a los que finalmente hay también que añadir las creaciones más recientes de Enrique Morente. Algunos de los tangos de Tía Marina han sido interpretados por Carmen Linares, en su antología de “la mujer en el cante”, también los canta Marina Heredia. En cuanto a su vertiente como tocaora y el papel que la saga de Los Habichuela representa en El Mundo de la guitarra flamenca, Eduardo Castro nos remite a la tercera parte del libro donde también dará cumplida cuenta del origen de su apodo artístico.

Yo les dejo con éste entremés de la obra de Eduardo Castro, para que les pique el gusanillo y, vayan a hacerse con un ejemplar editado por Almuzara, en la confianza de que no les va a defraudar. Todo lo contrario, con esta obra se hace justicia a muchas mujeres semiocultas por el rigor del patriarcado que ha imperado de forma obtusa en nuestra sociedad, y se realza aún más, la historia de aquellas que rompieron fronteras en el flamenco, cuya trayectoria artística estuvo a la altura de los hombres y, no en pocas ocasiones, la sobrepasaron. Este libro contiene, verdad, historia y justicia con las mujeres del flamenco. Hoy, Dia de la mujer; ¡Ole por ellas!.

 

 

sábado, 28 de febrero de 2026

 

Idus de marzo de Manuel Ruiz

IDUS DE MARZO

 

Tito Ortiz.-

 

Los idus de marzo​ (en latín, Idus Martii o Idus Martiae, "el día intermedio de marzo") correspondían, en el calendario romano, a los días 15 del mes de Martius. Los idus eran días de buenos augurios que tenían lugar los días 15 de marzo, mayo, julio y octubre, y los días 13 del resto de los meses del año.  De ahí que yo haya puesto todas mis esperanzas en este mes que comenzamos hoy, con el fin de que, si llueve, lo haga con calma, sin necesidad de que los ríos se desborden, ni tengamos que abrir las compuertas de nuestros pantanos, para arrojar al mar el agua que nos abastecería durante varios años, como hemos tenido que hacer en este pasado febrero que tan generoso ha sido en el pluviómetro, contra todo pronóstico.

Aunque marzo (Martius, mes consagrado al dios Marte) era el tercer mes del calendario juliano, en el romano más antiguo, era el primer mes del año. Los días de fiesta observados por los romanos desde el primero de los idus reflejan su origen como celebraciones del año nuevo. Los idus de marzo, en los calendarios más antiguos, habrían sido los días correspondientes a la primera Luna llena del año nuevo.

Estos idus de marzo, eran los más famosos de los idus por estar marcados por varias observancias religiosas y, por haberse producido en esa fecha el asesinato de Julio César en el 44 a. C., considerado un punto de inflexión en la historia de la Antigua Roma, marcando la transición del período histórico conocido como República romana al Imperio romano.

PLUTARCO LO VIO VENIR

Se mire como se mire, a marzo hay que mirarlo con respeto, porque también han acontecido cosas que nadie hubiera sospechado, pese a continuas advertencias a las que no hicimos caso. Según el escritor griego Plutarco, César habría sido advertido del peligro, pero había desestimado la advertencia: Lo que es más extraordinario aún es que, un vidente le había avisado del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo, y ese día cuando iba al Senado, Julio César encontró al vidente y riendo le dijo: «Los idus de marzo ya han llegado»; a lo que el vidente contestó compasivamente: «Sí, pero aún no han acabado».

Por lo que cabe deducir que, todo es susceptible de empeorar. O sea, que como ya estamos de agua hasta el impermeable, hay cofrades muy ufanos que ya ven salvada la semana santa y, no se yo si ya deberíamos dar por hecho que este año nos salvamos. Ojalá sea así porque la historia dice que, aunque el calendario romano fue sustituido por los días de la semana modernos alrededor del siglo III, los idus se siguieron usando coloquialmente como referencia durante los siglos siguientes. Shakespeare en su obra Julio César en 1599 los citaba al escribir la famosa frase: «¡Cuídate de los idus de marzo!».

No en vano, en un Panel que representa las fiestas Mamuralias en un mosaico de los meses, donde marzo está posicionado en el comienzo del año (proveniente de El Djem, Túnez (África romana), siglo III. Los idus de cada mes estaban consagrados a Júpiter, el dios supremo de los romanos. El Flamen Dialis, sumo sacerdote de Júpiter, llevaba la "oveja de los idus" (ovis Idulius) en procesión por la Vía Sacra hasta el Arx, donde era sacrificada. Además de este sacrificio mensual, en los idus de marzo también se celebraba la Fiesta de Anna Perenna, una diosa del año, cuya festividad originalmente concluía con las ceremonias del nuevo año. Este día era celebrado con entusiasmo por el pueblo con comidas en el campo, bebida y mucha diversión.

PERO TODO PUEDE TORCERSE

Una de las fuentes de la antigüedad tardía también sitúa las Mamuralias en los idus de marzo. Esta celebración, que tiene aspectos de chivo expiatorio o de antiguos rituales pharmacos griegos, implicaba dar una paliza a un anciano vestido con pieles de animales y probablemente se le llevaba fuera de la ciudad. Este ritual podía haber formado parte de la fiesta de año nuevo, representando la expulsión del viejo año.

Lo que me recuerda que, tenemos ancianos en residencias poco inspeccionadas, cuyos ascensores no funcionan, los duchan de higos a brevas, la comida es deficiente, la calefacción no funciona, los bichos campan por sus respetos gracias a una falta de higiene y limpieza que raya en el delito, mientras seguimos pensando que los idus de marzo solo traen buenas cosas y felicidad para todos.

 

En el período imperial tardío, los idus comenzaban una "semana santa" de fiestas de Cibeles y Attis. Los idus eran los días del Canna intrat ("El junco entra"), cuando Atis nació y fue expuesto (abandonado) cuando era todavía lactante entre los juncos de un río de Frigia.​ Atis fue descubierto, dependiendo de la versión del mito, por pastores o por la diosa Cibeles, que también era conocida como la Magna Mater, "Gran Madre".​ Una semana después, cada 22 de marzo, los días de la fiesta del Arbor intrat ("El árbol entra") se conmemora la muerte de Atis bajo un pino piñonero. Un colegio de sacerdotes llamados los "portadores del árbol", los dendróforos cortaban un árbol,​ lo engalanaban y suspendían de él una imagen de Atis, y lo transportaban al templo de la Magna Mater en medio de lamentaciones. Ojalá no sea este el árbol del ahorcado porque, finalmente, el día fue formalizado como parte del calendario oficial romano en tiempos de Claudio. Y le hicieron seguir un período de tres días de duelo, que culminaría con el renacimiento de Atis, el 25 de marzo, fecha del equinoccio de primavera en el calendario juliano. Vamos, que estamos en manos del destino, que nos avisa desde el comienzo de los tiempos.