Horacio Rébora en "La Tertulia"
GRANADA ES TANGO
A la memoria de Juan Ramón
Ferreira
Tito Ortiz.-
Eran tiempos en los que el
verano sin aire acondicionado en casa, te desvelaba por la noche y, al final,
terminabas fumando en el balcón esperando el fresco de la madrugada. Yo vivía
en San Matías, 22 primero, y Ángel Luís en el balcón de enfrente, así que, él
encendía un cigarrillo, yo mi pipa y comenzábamos a hablar de la situación
política, del último programa de “Poesía 70” y. por supuesto, de “Manifiesto
Canción del Sur”, dos obras maestras de Juan de Loxa que ambos teníamos la
satisfacción de vivir en directo, él por participar en el manifiesto y yo por colaborar
en Radio Popular de Granada, unas veces a las órdenes de José Antonio Lacárcel,
y otras a las de Juan.
Por eso no es extraño que, la
primera vez que entré en “La Tertulia”, iba del brazo de Juan de Loxa y, nos
acompañaban Antonio Mata junto a Ángel Luís Luque, tres piezas importantes de
“Manifiesto Canción del Sur”, sin las que sería imposible contar la historia de
aquel movimiento granadino, que sería exportado a Andalucía y, atrajo la
atención a nivel nacional de gente tan importante como el propio Luís Eduardo
Aute. En la Granada de ese momento, La ebullición cultural de todas las
disciplinas artísticas, estaba en ese templo convertido en el Ágora granadina
donde todo el que era algo en la sociedad, tarde o temprano recalaba en Pintor
López Mezquita.
Allí se escuchaban tangos en
directo, pero también, flamenco, jazz, ópera, se recitaban poemas recién
salidos del horno, se presentaban libros, se proyectaban exposiciones, organizaban
conciertos, se improvisaban conferencias, mesas redondas, entrevistas,
reportajes en prensa o programas de radio. Hubo un tiempo en que la Granada
creativa, se daba cita en “La Tertulia” de lunes a domingo y fiestas de guardar
y, todo eso fue gracias a Horacio Rébora.
EL ARTÍFICE FUE TATO
Cuenta Belén Rico que, Horacio,
nuestro Tato Rébora (Argentina, 1948) llegó a Granada en 1980. Hijo de un
arquitecto que fue rector de la Universidad de Córdoba (Argentina), dejó su
país como consecuencia del golpe de estado del general Videla cuando le faltaba
un año para terminar la licenciatura en Ingeniería Electrónica. La vida le
tenía preparado un giro de guion radical cuando llegó a Europa. Después de
vivir dos años en Suecia como extraditado político, eligió España y en concreto
las faldas de la Alhambra para establecer su nuevo hogar. Aquí fundó un local
mítico, La Tertulia, que se convirtió en un revulsivo de la vida cultural de
una ciudad entonces efervescente. Pronto se convirtió en un espacio en el que
se daban cita los poetas como Luis García Montero, novelistas como Antonio
Muñoz Molina y músicos como Enrique Morente. Y de aquellas noches surgió un
movimiento como “La Otra Sentimentalidad”, un ensayo sobre el tango y un
festival sobre el género que todavía perdura.
Lo que Tato no sabía es, que, para
llenar ese espacio, para vitalizarlo, debía partir a Granada. En primer lugar,
le puso un nombre, 'La Tertulia', le dio una geografía, la Calle Pintor López
Mezquita y, a partir de entonces, artistas y escritores harían el resto: el
pintor Juan Vida le dio color; Miguel Ríos, Carlos Cano, Paco Ibáñez, Enrique
Morente, música; García Montero, Javier Egea, Benedetti, poesía; Juan Carlos
Rodríguez y Mariano Maresca, intelectualidad; y algunos cantantes, como Osvaldo
Jiménez, las grandes noches de tango, con el acento de Gardel. La pena es que
nos ha dicho adiós, a los sones de “Adiós Nonino”, para vivir en el cielo
“Libertango” junto a Piazzola. Su último tango, lo cantó en presencia de Juan
Ramón Ferreira que, desde hace unos días, lo acompaña en una milonga celestial.
Y FUNDÓ EL FESTIVAL DEL TANGO
Dice Tato que, “La Tertulia”
nació diez años antes. Después salió en 1982 el libro “Granada Tango”, que fue
la base y estaba centrado en la parte literaria, y se creó el festival, en el
89. Todo fue como una bola de nieve y surgió por el apoyo, hay que decirlo, de
la vida cultural de Granada en esa época, que era muy floreciente: poetas,
músicos, pintores, periodistas... todos fueron cómplices.
Juan Carlos Rodríguez hizo el
ensayo, que fue fundamental para Granada y para el género del tango. “Años
después me encuentro con José Miguel Castillo Higueras en la calle y me dice:
Tato, La Tertulia se te está quedando chica. Hazme una propuesta para la
cultura en la ciudad que tenga dos versiones, una modesta y otra ambiciosa. En
ese momento, aunque no lo había pensado nunca, me salió un festival de tango.
Él eligió la ambiciosa y creo que eso fue clave para que hoy todavía se siga
celebrando”.
Rébora, quien creó el festival
en 1989, se desempeña como director de las Cumbres Mundiales de Tango y como
académico de honor de la Academia Nacional de Tango, además de haber sido
programador y coordinador de tres bienales de Flamenco en Buenos Aires.
Además, editó varios libros
colectivos como “La Tertulia memoria coral”, “Festival de Granada 25 años”,
“Granada Tango”, “Latinos”, muchos de los cuales surgieron en su bar “La
Tertulia”. Por su labor, fue premiado con la medalla de la cultura por el
Ayuntamiento y la Diputación de Granada y fue declarado personalidad destacada
de la cultura por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires.
Para este año, Tato ha
preparado a un total de 150 artistas procedentes de 40 ciudades de dos
continentes que, van a convertir a Granada, de nuevo, en la capital mundial del
tango entre los días 12 y 22 del próximo mes de marzo. La ciudad albergará la
duodécima Cumbre Mundial del Tango, con 46 grandes citas, tres décadas después
de acoger la segunda, en 1995.
Él dice que: “Yo siempre uso
la frase de Benedetti: "Pienso, luego insisto". Si no se insiste
estas cosas se diluyen con el tiempo. Por eso es que, ha ocurrido que el
Festival de Tango es el más antiguo del mundo y La Tertulia de los bares de
Granada”.

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