UNA TARDE EN LA
CATEDRAL
Tito Ortiz.-
A la caída de la tarde, entre
dos luces, cuando los poetas empiezan a sufrir su trance creativo, es el
momento justo para atravesar la Puerta del Perdón de la Catedral granadina, y
dejarte arrastrar por la belleza de un barroco espiritual, comandado por el
bastetano, José de Mora, aquel que fuera vecino del mi barrio del Albayzín
desde la casa de Los Mascarones.
Hijo del escultor Bernardo de
Mora, se formó en su taller junto a Pedro de Mena y Alonso Cano. Fue este
último el que le marcó de forma decisiva mucho más que su progenitor o Mena,
como muy bien afirma, demostrándolo ante su obra, el comisario de la
exposición.
En 1672 fue nombrado escultor
de cámara de Carlos II hasta 1680 que abandona Madrid y regresa de forma
definitiva a Granada. De personalidad muy compleja e introvertida, al morir su
esposa y no habiendo tenido hijos quedó en soledad y se adentró en los territorios
de la depresión y la melancolía acabando definitivamente en la enajenación que
le obligó a abandonar el mazo y la gubia.
Transita su escultura paralela
a su estado anímico y creando una imaginería de hondo sentimiento, de
sensibilidad infinita que muestran una pena interior, recogida, intima, en
estado de ausencia de la cosa mundana, muy posiblemente el escultor nos está representando
el estado de su propia alma en Dolorosas como la Virgen de la Soledad de la
Colección Güell, hoy en el Colegio de San Gregorio de Valladolid, o la Virgen
de los Dolores de la Iglesia de Santa Ana de Granada, hoy Soledad del Calvario.
LA EXPOSICIÓN
La muestra estará abierta al
público hasta el próximo febrero y, en ella se pueden apreciar auténticas joyas
como, el Cristo de la Misericordia, de la iglesia parroquial de San José, y el
Cristo de la Sentencia, de la iglesia de San Pedro y San Pablo, una de las
grandes tallas devocionales de la Semana Santa granadina, además de algunas de
las esculturas monumentales del Sagrario de la Cartuja de Granada, incluyendo
el popular San Brunillo, los santos franciscanos de San Pedro Apóstol de Priego
de Córdoba o las esculturas de la Capilla Salazar de la Mezquita-Catedral de
Córdoba. De José de Mora también pueden verse los bustos de la Dolorosa y Ecce
Homo, del Museo de Bellas Artes de Granada; San Pantaleón, de la iglesia de
Santa Ana; San José con el Niño, de la parroquia de Santa María Magdalena; San
Francisco de Borja, de la iglesia parroquial de los Santos Justo y Pastor; las
Inmaculadas de San Justo y Pastor, de la catedral de Guadix y de Priego de
Córdoba; la Virgen de la Soledad, de la parroquia de San Gil y Santa Ana; la
Virgen de los Dolores de Osuna; el San Antonio de Padua, de la basílica de San
Juan de Dios; un busto de una Dolorosa de la Puebla de Don Fadrique; Jesús
Caído de Úbeda; el Cristo de los Agonizantes, del convento de San Antón; dos
bustos de las monjas de Santa Catalina, de Zafra, y otro de las agustinas del
Corpus Christi, así como San Juan Capistrano de la Capilla Real de Granada.
La muestra se completa con la
exhibición de una veintena de obras firmadas por Alonso Cano, Pedro de Mena,
José Risueño, Diego de Mora, Juan Puche y Bernardo de Mora el Joven, y Agustín
Vera Moreno.
COMISARIO
Como más arriba advertí, el
auténtico lujo de la visita es poder escuchar al comisario de la exposición, el
granadino, Juan Jesús López-Guadalupe Muñoz, profesor Titular de Historia del
Arte en la Universidad de Granada, cuyas investigaciones se orientan
prioritariamente en la interacción entre la praxis artística y la historia de
las mentalidades, buscando la investigación multidisciplinar en colaboración
con investigadores del área de Historia Moderna. Ha prestado especial atención
a varios ámbitos temáticos del arte español de la Edad Moderna como las artes
plásticas, teoría y función de la imagen, el mecenazgo artístico, la
arquitectura de retablos o la escultura procesional y sus implicaciones en la
religiosidad popular, abordados en el marco de varios proyectos de I+D. Fue coinvestigador
principal del proyecto Barroco entre dos mundos: relaciones y alternativas en
la escultura andaluza e hispanoamericana entre 1700 y 1750. Desde 2007 es
responsable del grupo de investigación Arte y Cultura en la Andalucía Moderna y
Contemporánea del Plan Andaluz de Investigación que aglutina a investigadores
de las Universidades de Granada, Málaga y Almería, así como de otras
instituciones, en el estudio de la cultura y el patrimonio artístico de la
Andalucía moderna y contemporánea.
Escuchar ante las obras
expuestas, la gran influencia de Alonso Cano sobre la obra de Mora, su tallado
de la madera hasta el límite, y su propia policromía sobre la talla, asunto
éste que en la época se dejaba en otras manos, es un lujo que hemos tenido unos
pocos al compartir con López-Guadalupe Muñoz, militancia cofrade, hasta el
límite de pregonar nuestra semana santa y extremada admiración por la obra de
José de Mora.
El comisario es autor, entre
otras obras de, monografías José de Mora (Granada: Comares, 2000), Altar Dei.
Los frontales de mesas de altar en la Granada barroca (Madrid, Fundación
Universitaria Española, 2001), y El retablo Comares, 2020), este último una
investigación distinguida con el I Premio de investigación Hábitat Barroco
(2019). Ha coordinado distintas publicaciones colectivas, la más reciente de
las cuales es Barroco entre dos mundos: relaciones y alternativas en la escultura
andaluza e hispanoamericana entre 1700 y 1750 (Granada: Comares, 2022). Además,
ha emitido múltiples informes y dictámenes técnicos en calidad de asesor de la
Delegación de Cultura en Granada de la Junta de Andalucía y de la Delegación
para el Patrimonio Cultural del Arzobispado de Granada.
Lo dicho, no se la pierdan y
si se la puede explicar el comisario… Ya ni les cuento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario