martes, 26 de septiembre de 2017
EL RECHAZO YA ESTÁ AQUÍ
EL RECHAZO, YA ESTÁ AQUÍ
Tito Ortiz.-
La clave me la dio, la millonaria campaña publicitaria que La Caixa, está llevando a cabo en los medios, dejando constancia de su magnífica labor, a través del mecenazgo de importantes estudios en investigaciones científicas en materia de salud, con su Obra Social por bandera. Y es cierto. La Obra Social La Caixa, lleva a cabo en todo el país una cantidad de proyectos en beneficio de la sociedad en general, dignos de tener en cuenta, y no digamos, de su promoción de la cultura y las bellas artes. Un albayzinero como yo, se rinde ante la ingente tarea de esta entidad, que nacida en Cataluña, está implantada en todo el territorio nacional, y a juzgar por la mayoría de sus clientes, con cierta satisfacción por la atención recibida, en lo económico y en lo social. Pero con la que tienen liada los independentistas, no estamos libres de que algunos ciudadanos, hartos de desplantes, complejos de superioridad y trato denigrante, estén pensando como mi compadre, y comiencen a decir disparates, como… Ni un solo euro de mi bolsillo en entidades catalanas, ni un solo producto catalán en la cesta de mi compra, ni un solo día de vacaciones en Cataluña. No quieren ser independientes- dice mi compadre – pues ahora se van a comer toda la butifarra ellos, y se van a beber todo su cava ellos, y se van a tragar todos sus productos sean los que sean. No pienso adquirir nada que huela a catalán, aunque me piquen. Y mi dinero, en casa metido en un calcetín, bajo una loseta. Hala, que les den la independencia. A mí no me hace falta pasaporte para entrar en Cataluña, no pienso ir nunca. ¿Por qué voy a conocer yo, a quién no me quiere conocer, decidiendo su futuro unilateralmente, sin preguntarme?
Somos cuarenta y seis millones y pico de españoles, y dice la Constitución que nos dimos todos, que para decidir quién se va del grupo, debemos ser consultados, como lo fuimos hace cuarenta años. Pero España es diferente. Cuando el mundo está más globalizado que nunca, cuando nos jactamos de haber derribado muros y fronteras, formando una Europa de libre circulación para todos, hay quién se empeña en volver al siglo XIV, acantonando lo que tanto trabajo nos ha costado liberalizar. La catetez de unos cazurros de nacionalismos radicales, que solo se miran el ombligo propio, pretenden arrastrar a todo un país tras ellos, imponiendo por la fuerza de la sinrazón, sus ideas fuera de la Ley. Despreciando a los millones de catalanes que no están por la labor, y lo que es peor, sin haber medido las consecuencias suicidas de su decisión. Gran parte del pueblo catalán y del resto de España, no tienen por qué aceptar la imposición que unos pocos pretenden implantar, por el solo hecho de estar enfrentados a un Gobierno. Se trata de dialogar, de cumplir con el sacramento ineludible de todo político elegido por el pueblo. Hablar, conocer las posibilidades de un acuerdo, que, si pasa por retocar la Carta Magna, no debe infundir temor a lo desconocido, sino todo lo contrario. Si todos abrimos puertas al diálogo, en pos del inmovilismo ideológico, estoy seguro de que se puede llegar a un acuerdo, sin fragmentar un país, sin dividir a sus ciudadanos, sin enfrentarlos entre sí, para llegar a la nada más absurda jamás conquistada.
martes, 19 de septiembre de 2017
VIOLENCIA INSTITUCIONAL
VIOLENCIA INSTITUCIONAL
Tito Ortiz.-
Solo desde el desconocimiento de la ley, y las ganas de ofrecer titulares a la prensa, se puede asegurar, que, en el caso del culebrón veraniego, se está aplicando violencia institucional por estos pagos. Donde de verdad se está sufriendo auténtica violencia institucional, es en Cataluña, donde un gobierno autonómico en huida hacia adelante, impone sus sectarios criterios, incluso a la oposición y a los ciudadanos que ésta representa. El colmo de la dictadura separatista, es la imagen de una venerable anciana, que en el parlamento catalán, retira unas banderas nacionales, como si el pretendido referéndum ya se hubiera celebrado y lo hubieran ganado, en contra incluso de la neutralidad que Podemos, su partido, ha pedido en éstas acciones. Violencia institucional es cuando gobernantes elegidos por el pueblo, desobedecen los dictámenes del alto tribunal, hacen de su capa un sayo, y haciendo oídos sordos, siguen en progresión suicida, contrarios a la Ley y sus máximos representantes. Se pasan la Constitución por el forro de la barretina, desafían a toda una Nación que algo tiene que decir en todo ese proceso, y al que no le guste, que se vaya. Eso si es violencia institucional. Se trata de una constante provocación, esperando el instante orgásmico para ellos, de que el tercio de la Legión española, avance con la cabra por el Paseo de Gracia, para que la foto de la vuelta al mundo y así poder presentarse como víctimas internacionales, de un proceso de independencia enloquecido, fuera de todo orden y justificación, ignorando que el pueblo catalán, desde el siglo pasado es el más privilegiado del suelo patrio, en el que el Estado, en detrimento de otras regiones, no ha dejado de repartir prebendas económicas y sociales, para mantener la paz social. Y ha sido tanto el nivel alcanzado, en comparación con el resto de España, que algunos catalanes se han creído los reyes del mambo, posicionándose por encima de lo divino y lo humano, arrastrando a un pueblo al que no se le han explicado bien las consecuencias de una separación del país.
La calificación como, violencia institucional, no puede ser gratuita y sin fundamento. Se juega con demasiada frecuencia, a soltar frases de las que seremos eternamente deudores, solo para que sean difundidas por los medios, para justificar las estampidas en callejones sin salida, cuando los procesos judiciales están abiertos y nada se ha decidido al respecto. Los conflictos – y el de Granada los es – no deben resolverse a golpe de titulares, sobre todo, cuando el diálogo no existe, y la proclamación es solo de una parte. Cuando mejor se ejerce la presión social, es cuando ésta emana de una mayoría amparada por la Ley. Cuando es solo producto del efectismo de una foto y un comunicado, no solo va languideciendo su eco a la ciudadanía, sino que se da pábulo a que aparezcan en escena, operadores contrarios a la proclama, como es el caso, y la defensa de unos criterios que en principio parecían lógicos y ajustados a derecho, se van convirtiendo en hechos que reciben la contestación de quienes opinan contrariamente, o aprovechan la oportunidad, para obtener su minuto de gloria de manera gratuita. La estrategia del caso granadino, está equivocada desde el principio, mal dirigida, y con algunas acciones de las protagonistas contrarias a derecho. “Seamos sensatos, pidamos lo imposible”, fue solo un eslogan del Mayo del 68.
martes, 12 de septiembre de 2017
LECCIONES, ¿DE QUÉ?
LECCIONES, ¿DE QUÉ?
Tito Ortiz.-
Éste verano que ya agoniza, hemos vivido un culebrón informativo que todavía colea – y lo que te rondaré morena – en el que una vez más, periodistas y medios hemos sido utilizados y no en todas las ocasiones, para bien. Se nos ha convocado a horas y días no habituales, para alimentar un mensaje, que ocultaba parte de la verdad en unas ocasiones, y en otras adquiría por la comunicante, tintes de tragedia cuando no eran necesarios, dependiendo de la presión que se quisiera ejercer sobre los hombres y mujeres encargados de impartir justicia igual para todos, seamos los que seamos. Y es que una cosa es dar clases en la Universidad, a criaturas en aprendizaje, que si no hacen lo que queremos son suspendidos y ya está, y otra muy distinta ejercer asesoramiento ajustado a Ley, aderezado con parafernalia mediática, poco afortunada, pretendiendo con ello, que las togas refrenden unas actuaciones y actitudes, fuera de lo reglamentado. Desde aquí, mi reconocimiento a quienes han sido imperturbables ante lo no ajustado a derecho.
Las causas pueden ser muy nobles, pero también deben serlo las formas de comunicar, y la reciprocidad informativa. Cuando la portavoz ha visto que la justicia la requería, para poner orden en la causa, no ha dudado en cerrarse en banda, y lo que en plena efervescencia a favor del viento eran continuas peticiones de colaboración a los periodistas, se han convertido en negativas a darnos explicaciones de la nueva situación, y acogidas al derecho de no declarar. Los que días antes éramos imprescindibles para remar a favor de sus -no siempre- acertadas teorías, hemos pasado a ser sujetos molestos para la misma causa y persona. Sorprende el cambio de estrategia, cuando lo que queremos es informar de la misma manera a los ciudadanos, que es nuestra misión y vocación. Por eso, compañeros/as, debemos ser muy cautos a la hora de que se nos utilice, como es el caso, para causas empecinadas en aras de la igualdad, protección y “legalidad” interpretadas de parte, que además esconden y afloran tardíamente, en comportamientos fuera de la ley. Hemos soportado de la asesora y portavoz estoicamente, ruedas de prensa farragosas, ricas en contradicciones y temas mal explicados, para las que hemos necesitado asesoramiento, pero esta vez, especializado de verdad. Nos hemos volcado con el caso con una entrega total y sin condiciones, por eso ahora no comprendemos su actitud. Eso es de hacérselo mirar seriamente. El hecho de que éste caso haya sido abandonado por algunos letrados, debió encender todas las alarmas, pero de todas las partes implicadas, incluidos nosotros los periodistas, que deberíamos haber preguntado por qué lo hacían.
Yo soy el primero, y lo he repetido hasta la saciedad, que la Ley no puede favorecer en ningún caso y bajo ningún concepto, a los maltratadores. Pues entonces habrá que cambiarla y no navegar entre vacíos legales, que dan carta de naturaleza a comportamientos muy humanos y comprensibles, pero ávidos de un respaldo de la justicia, como no podía ser de otra manera. Y a la asesora mediática decirle que, con los medios, hay que estar a las duras y las maduras. No se nos puede utilizar a capricho, y cuando viene mal dadas, enmudecer porque ahora no interesamos. Si éramos necesarios antes, ahora también.
martes, 5 de septiembre de 2017
QUE TRISTEZA
QUE TRISTEZA
Tito Ortiz.-
El pasado Martes, en la página 35 de éste periódico de mis entretelas, vi la foto más triste, desde la de Aylan Kurdi, el niño muerto en una playa de Turquía. En la aterradora imagen, se observaba a una señora que bien puede ser mi abuela, sosteniendo a duras penas en sus manos un fusil, mientras un soldado de Maduro, le enseñaba a manejarlo. Me quedé estupefacto. ¿Cómo se puede ser tan mezquino, implicando a octogenarios en la hipotética defensa de un país, que él mismo ha llevado a la ruina política, económica y humana? En esa venerable anciana, vi a los niños de la guerra, reclutados a la fuerza en el África profunda, o a los que -yihadistas sin escrúpulos ni conciencia- adosan cinturones de explosivos y los mandan a los mercados para que se inmolen. Es tal, la degradación de algunos mandatarios, que ya no son políticos dictadores, a los que se les llena la boca de libertad y democracia. Se han convertido – como el señor Maduro – en gurús de una secta salvaje, que lleva más de un centenar de cadáveres en las calles de Venezuela, con miles de encarcelados políticos, contrarios a la masacre y la ignominia que está llevando a cabo, ante la pasividad del mundo civilizado. Un individuo que a éstas alturas no resistiría el más liviano examen psiquiátrico, no puede seguir por más tiempo, hundiendo a las gentes de un país rico, desabastecido y hambriento, mientras los adeptos a su presidente, viven en mansiones con todo tipo de lujos y riquezas. Éste demente, atrincherado en un bolivarismo interpretado a su medida, fusionado con un chavismo populista y trasnochado, y mal aconsejado por Pablo Iglesias y su troupe, está hundiendo en la miseria a su país, presumiendo de poner muertos y encarcelados encima de la mesa de una paz, que solo está en su mente enferma. Si queremos analizar lo que está ocurriendo en Venezuela con Maduro, no hay más que observar el comportamiento del líder de Podemos, y padre espiritual del “madurismo”, que está aprovechando el verano, para atrincherarse en su guardia pretoriana, haciendo de Podemos, una caricatura de lo que iba a ser el partido salvador de la Patria española. Sus últimas decisiones no hacen más que profundizar en el endurecimiento de sus estatutos para evitar críticas, filtraciones y noticias que le perjudiquen. Se está construyendo un blindaje, en el que hacer a su antojo lo que le apetezca, con purgas entre sus afiliados, en lo que algunos de sus, antes incondicionales, ya ven la gestación de una casta, dentro de un partido que pretendidamente nació para acabar con ella en la clase política española. Sus continuos ataques a medios y periodistas, no hacen más que confirmar la triste y peligrosa deriva por la que camina el líder coletudo, dando muestras de una egolatría, que no conoce límites a su afán de poder, inmersa en una ambición digna de hacérsela mirar. Al partido morado, ya le están saliendo bastantes moratones, gracias a la altivez de quién se ha creído el mesías salvador de los españoles. Solo hay que esperar, que el sano juicio de los ciudadanos, ponga coto a tamaño desatino, y el implacable veredicto de las urnas, ponga en su sitio a éste “salvapatrias”, que tan pronto está dejando cadáveres de los suyos por el camino.
jueves, 31 de agosto de 2017
MORENTE-SABICAS, EL TESTAMENTO DE DOS GENIOS
MORENTE-SABICAS, EL TESTAMENTO DE DOS GENIOS
Granada le rindió homenaje al genio de la guitarra que con su estilo, perpetuó el estilo de Ramón Montoya.
Tito Ortiz.-
No me lo podía creer. Estaba sentado en la presidencia, junto al máximo exponente de la guitarra flamenca, Sabicas, y me estaba hablando de una de las veces que vino a tocar a Granada, cosechando un gran éxito. Era la noche del 23 de Julio de 1932, en plena república, cuando formando parte del elenco de artistas que protagonizaban un cartel de los entonces habituales, llamado, Ópera Flamenca. Se celebró en la plaza de toros de El Triunfo, y con él venían, La Niña de Los Peines, su inseparable, Pepe Pinto, Niño Ricardo, El Cojo de Málaga, y el Gran Cepero, entre otros. Nos estaban sirviendo los platos, llenando las copas, y no hacía más que hablarme de Granada, de sus artistas, de sus paisajes y monumentos, alguno de los cuales, conocía mejor que yo. Sabicas en aquel momento, era para la guitarra flamenca, lo que Andrés Segovia a la clásica. Dos monstruos que ya no se perdían por Nueva York, pues no en vano, el flamenco llevaba viviendo allí decenas de años. Estábamos en el restaurante, hotel, “Colombia”, a tan solo unos metros de la casa de don Manuel de Falla, persona a la que él había conocido, tratado y admirado. El dueño del local, Juan, nos trataba como a reyes, y su metre, Clemente Carrillo, nos agasajaba con lo mejor que tenían, no en vano, con Clemente me une gran amistad, porque mis padres fueron los padrinos de su boda, y del bautizo de sus dos hijas.
JUAN HABICHUELA
En el comedor del Colombia, estaba lo más preciado de la Granada flamenca, reunidos junto al genio de la guitarra, y todo gracias a Juan Carmona Habichuela, que fue quién lo hizo posible. Días antes, había sonado el teléfono en mi despacho de Radio 80, era Juan desde su casa de Madrid:
--Tito, ¿a que no sabes a quién tengo aquí?
-- ¿A quién maestro?
-- Pues eso, al maestro de todos nosotros, a Sabicas, y quiere darse una vueltecita por Graná. ¿Qué hacemos?
-- Que lo metas en tu coche y salgáis “pacá” pitando.
De la comida homenaje se encargó Radio 80, y del acto solemne, La Peña Flamenca, La Platería, en una noche inolvidable.
Llegó la hora de los postres en el restaurante Colombia, y Clemente sacó de la cocina con gran sorpresa de todos los presentes que irrumpieron en un gran aplauso, una tarta enorme con forma de guitarra, que a Sabicas le dio pena partir. La jornada de principios de los ochenta, fue histórica para la ciudad y para todos nosotros, que sin saberlo, estábamos asistiendo a la última visita del genio de la guitarra flamenca.
SABICAS, MORENTE, SABICAS
Agustín Castellón Campos, “Sabicas”, había nacido en Pamplona el año en que se hundió el Titanic, y comenzó a tocar la guitarra de forma autodidacta a la temprana edad de cinco años. Influenciado por su tío, Ramón Montoya, alcanzó las cotas más altas como intérprete, hasta el momento conocidas. A los siete años, dio su primer concierto en el teatro Gayarre, tres años más tarde, ya lo tenemos en Madrid, considerado como un niño prodigio, con un futuro imparable, como así fue.
Los que conocimos a Morente, en las distancias cortas, y yo tuve el honor de tenerlo en mi casa en más de una ocasión, sabíamos que una de sus mayores ilusiones, era grabar un disco con Sabicas, hecho que por fin tuvo la oportunidad de conseguir en el tramo final de la vida del guitarrista. Los dos genios tendieron un puente artístico desde Nueva York hasta Granada, que ha quedado para la historia del flamenco, imposible de repetir. En el verano de 1989, se metieron en un estudio de Madrid, y sin ensayos previos, surgió el milagro de arte de dos genios, cada uno el mejor en lo suyo, dejando para la posteridad, la pureza de lo jondo en la que pueden aprender, cuantos se acercan a éste arte irrepetible e inimitable. La voz de un Morente, pleno de experiencia y conocimiento sobre el cante, encuentra en la guitarra de Sabicas, el acompañamiento puro y tradicional de nuestro arte gitano-andaluz. El navarrico no pudo disfrutar del éxito de la grabación, que se presentó en Madrid una semana después de su muerte en un hospital neoyorkino. Morente pudo disfrutarla antes de desaparecer físicamente de éste mundo, porque los artistas geniales como ellos, no mueren jamás.
miércoles, 30 de agosto de 2017
LEYENDAS DE NUESTRO FESTIVAL
LEYENDAS DE NUESTRO FESTIVAL
Por el recinto alhambreño, han pasado todas las estrellas de la música y la danza.
Tito Ortiz.-
El gran Padial, socio de Juventudes Musicales de Granada, melómano distinguido, y mejor fotógrafo, presumía y con razón, de haber conseguido una foto histórica, tanto por el motivo de la misma, como por su belleza. Había logrado captar con su cámara, a Arturo Rubinstein sentado al piano, nada más y nada menos que en el patio de Los Arrayanes. Un vez más, Rubinstein volvía a Granada, aquella ciudad en la que tanto departió con Lorca y Falla, en las tertulias del café Alameda, “El Rinconcillo”. Fue el año en que Massiel ganó el festival de Eurovisión, hecho éste que sacó un poco a España, del ostracismo al que nos tenían sometidos muchos países, debido a nuestra falta de democracia y libertad. El genio del piano a nivel mundial, vino a Granada, a nuestro festival, y conmovió a una ciudad, cuya afición musical acreditada desde el siglo XIX, lo tenía por el dios del teclado. Pero ese mismo año, iban a ocurrir otras cosas con carácter de acontecimiento en la programación. Los jardines del Generalife, recibirían a los dos máximos exponentes de la danza. La presencia de los genios, Margot Fonteyn y Rudolf Nureyev, hicieron de la edición de 1968, ocasión irrepetible, cuando el Mayo francés ocupaba todavía las principales páginas de la prensa internacional. También fue el año de la primera vista al festival de un director aclamado internacionalmente: Zubin Mehta.
ATAULFO ARGENTA Y SEGOVIA
El festival granadino, nacido al rebufo de los míticos conciertos que por el Corpus se celebraron en el siglo diecinueve, había tenido hasta ésta ocasión, el recuerdo vivo y permanente de muchos y buenos intérpretes, pero en lugar de honor estaba el gran director de orquesta cántabro, Ataulfo Argenta, cuyo paso por el festival en las primeras ediciones, había dejado un sello indeleble, que no pudo borrar su prematura muerte. Antonio el bailarín, protagonizaría en más de una ocasión, la presencia de la Danza Española, y del flamenco, con resultados del máximo nivel, como correspondía a una figura reconocida a nivel mundial por su arte. Lo mismo que ocurrió cuando el linarense, tantas veces afincado en Granada, Andrés Segovia, decidió participar en el festival, que él había visto nacer desde sus inicios, y poner su guitarra, a la altura del monumento acogedor, donde él con Lorca, Falla y otros amigos, habían organizado el primer concurso de cante jondo de toda la historia. Jovencísima, la soprano Teresa Verganza, hizo sus primeras apariciones aquí, Montserrat Caballé, o Yessye Norman. Lorin Maazzel, inauguró en Granada la madurez de su batuta, aclamada después por los grandes públicos internacionales, y Rafael Frühbeck de Burgos, nos demostró que un director español, puede estar a la altura de los grandes mitos de todos los tiempos.
KARAJAN Y SU FILARMÓNICA
A un festival internacional como el nuestro, cuya historia estaba jalonada por todas las estrellas de la música y la danza, solo le faltaba la joya de la corona, y eso fue posible en 1973. Su presencia en la Alhambra, puso al festival en el mapa mundial, y la ciudad entera lo vivió con carácter de gran acontecimiento. Meses antes, grandes pancartas, afiches y carteles, anunciaban la presencia del gran músico del imperio austrohúngaro, que convulsionó para la historia, nuestro festival, con la interpretación el primer día de la sexta y quinta de Beethoven. Al concierto siguiente, asistió la entonces Princesa de España, Sofía, que siguiendo la tradición granadina, después del concierto, degustó un chocolate con churros en la plaza de Bibarrambla. La visita de Karajan a nuestra ciudad, está escrita con letras de oro en la historia de un festival, cobijado en un marco incomparable, imposible de encontrar en el globo terráqueo. Granada respiró con alivio, pues no eran pocos los temores que antes de su visita se habían difundido, tales como que si escuchaba una tos, o el menor ruido, Karajan interrumpiría de inmediato el concierto, dándolo por concluido y abandonando el Palacio de Carlos V. Durante las tres noches que el divo de la batuta estuvo en el escenario, yo no escuché ni la respiración del millar de personas asistentes. Ni mucho menos, observé llegar tarde a nadie, cosa que en otras ocasiones, los ujieres permitían la entrada de los rezagados a los asientos, en la pausa entre movimientos. El tres de Julio, el día de su último concierto, me licencié de la mili, su música esa noche, me supo a gloria.
martes, 29 de agosto de 2017
MIS VIRTUDES
MIS VIRTUDES
Tito Ortiz.-
No es por presumir, pero tengo escondidas algunas virtudes de las que no me gusta alardear. Pocos de mis allegados son conocedores, de mi gran éxito internacional como concertista de Txalaparta. Fue en Andoáin, a pocos kilómetros de Donosti, donde conocí y quedé prendado de instrumento tan sutil e inteligente, que a el consagré mi vida desde entonces. Al ver mis sorprendentes aptitudes para con la Txalaparta, el gran compositor euzkaldun, Txomin Levantapiedras, tuvo la ocurrencia de escribirme, para mí en exclusiva, una sinfonía para Txalaparta y Txapela en Do Mayor, con la que se me han rendido a los pies los auditorios más exigentes del mundo. Cuando ensayo, en los descansos, parto troncos con un hacha, y cargo adoquines a la espalda, asunto éste que me relaja y predispone a la ejecución más virtuosa, de las obras que me escriben por cientos, los nuevos compositores para Txalaparta y púa. Es comenzar el aporreo de las tablas, y ya se me eriza el vello, mi mente se concentra, y todo el ruido fluye como si de una lira tocada por Homero, sobrevolara los valles de las vascongadas. ¡Qué éxtasis, dios del txacolí y del patxarán!
De igual forma y en el más absoluto de los secretos, doy clases particulares de Sardana, con nocturnidad y alevosía. Josep Pella, dejó escrito que éste baile ya se hacía en la Cataluña Neolítica, y que dada su sencillez, podría remontarse mucho tiempo atrás. Lo bueno es que, no necesitas tener ni el bachiller para hacerte un profesional de la sardana. Comprenderán ustedes que eso de cogerse de las manos, y dar brinquitos de un lado a otro, al son de un triste “pitocaña”, no exige una mente superdotada, solo buena voluntad de las criaturas dispuestas a llevar a cabo el baile regional más soso jamás interpretado. Yo me hice con el una noche en los bajos de La Pedrera, mientras deglutía un “pantumaca”, pensando en la tragedia de Gaudí, porque no tuvo que ser plato de buen gusto, morir atropellado por un tranvía, dejando una catedral inconclusa. El suceso fue tan grave, que la obra sigue igual: Sin terminar.
Los chicos y chicas de la Cup, junto con las juventudes de Bildu, han decidido unificar su estética, y aparte de no frecuentar la ducha, ellos que tanto proclaman la vida sana, muestran como señal de identidad, un pelado a lo tazón con flequillo a lo Torquemada, y unos pitos al rey, en la manifestación en la que yo creía que todos estábamos unidos por el dolor de quince muertos inocentes y contra el terrorismo yihadista. Éstos descerebrados sociales, han perdido una oportunidad de oro, de ganar incluso más adeptos, si hubieran respetado por unos minutos, el silencio que exigen los muertos. Pero no, sus cerebros carcomidos, prefieren hacerse notar en momento tan solemne, con una falta de respeto absoluta, no solo a la corona, sino a los representantes de la comunidad musulmana que con su presencia, se han unido a dolor de las víctimas, y rechazan la violencia ejercida por miembros de su raza y creencia. La Txalaparta y la Sardana más casposas, se han unido para romper una foto de convivencia pacífica por la que apostamos la mayoría. Éstos/as del peinado a lo Marcelino, me acaban de echar de la docencia, cuando las víctimas ya ascienden a 16. Majestad: La primera vez que asiste a una manifestación, bien vale esa pitada, por causa tan noble.
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