martes, 29 de septiembre de 2020

EN FALSO

 EN FALSO


Tito Ortiz.-


Creen los genios del Partito Popular – que los tiene – haber saldado con éxito la herida abierta en los últimos años, desde que la cúpula provincial saltó por los aires, a raíz de que La Guardia Civil anduviera por el ayuntamiento capitalino, la calle Obispo Hurtado – que casualidad lo del apellido obispal – y aledaños. Pero nada más lejos de la realidad. Aquí lo que se ha hecho, ha sido, sacrificar inútilmente a Pablo, que en tiempos de tempestad ha apaciguado el rebaño, en un equilibrio tan aséptico, que en un partido tan polarizado como el conservador, en el que: Si no estás conmigo, estás contra mí, al ver que no se mojaba como requerían las circunstancias, le han dado una patada, pero hacia arriba, cuyo efecto mediático anestesia el golpe, y le permitirá seguramente, velar armas mientras tarde o temprano, los de siempre se enfrentan de nuevo con abrazo cainita de por medio, al acecho de esa cuota de poder absurdo, que les hace soñar con los laureles de la gloria en su particular circo romano. Por cierto, que no sé a qué viene esto de circo romano. Hay veces que de verdad… desvarío.


Es tanto mi delirio, que en ocasiones, veo en sueños a una concejala de urbanismo, que como Macarena, pasa los veranos en Marbella. A un señor alto de gran mostacho, que le busca un empleo a su hijo, como haría cualquier padre, y a un promotor inmobiliario, de iniciales repetidas, que corre con los gastos de la fiesta. Ya digo, que en ocasiones… veo muertos, pero muy lozanos porque incluso me dicen que en la intimidad, hay quién ríe a mandíbula batiente, cuando la fiscalía, “con la ley en la mano” anuncia que los delitos han prescrito, un asunto éste, que no hay que confundir con que no se hayan producido. Solo que ha pasado demasiado tiempo, entre otras cosas, porque la justicia es muy lenta, lentísima, diría yo.

Desde El Serrallo, a Obispo Hurtado, pasando por el pabellón Mulhacén, existen una serie de subestaciones dignas de ser judicializadas, pero al ritmo que va la justicia, cuando saquemos en claro algo de esto, el caso de Ramón Arenas se estudiará en los libros de texto, como el David que luchó contra Goliat con todos los elementos en contra, incluidos los factores climáticos. Es verdad que ahora – parece que – se pone más cuidado en la concesión de las licencias, lo que se cobra por ellas y sin gabelas, pero no hay que bajar la guardia, que luego, estas cosas según la experiencia, prescriben, y te da una subida de tensión, junto con un ataque de mala leche, empiezas a apretar los dientes, te cuesta un dineral en implantes y terminas clavándote las uñas en las manos, para acabar estigmatizado, como aquel que teniendo la razón y la justicia de su lado, jamás vio resuelto el agravio. En estos momentos, tenemos la peor clase política que jamás haya accedido en España a desempeñar cargo público, pero la justicia que es lenta, será toda la justicia que quieran sus señorías, pero no es justa. 


lunes, 21 de septiembre de 2020

EUROPA

 EUROPA


Tito Ortiz.-


Pitaba yo aquella mañana en el campo de la Federación, un At Zaidín- Deportivo Zaidín, con todos sus alicientes, Cepillo, los hermanos Herrera, en fin un duelo en la cumbre, y en un momento me acerqué a la banda para tomar nota de un cambio, cuando desde la grada una voz me dijo: Cuando termines te espero en “La Cruzada”. Era mi buen amigo, Mariano Sánchez Osorio, por aquellos años, delegado de campo del Granada. En la cafetería apurábamos unos refrescos de cola, cuando me pregunto si el domingo siguiente pitaba fuera. Le contesté que iba de juez de línea con Montes Espigares a Marbella, pero que llegábamos a tiempo de asistir al viejo Los Cármenes, para ver la presentación en Granada de Johan Cruyff con el Barcelona. Se alegró, porque quería que hiciera un poco de anfitrión en la tribuna cubierta de dos amigos muy especiales: El trompetista Rudy Ventura, culé legendario y el cantante Bruno Lomas.

Nunca olvidaré el pre partido, descanso y post partido, en compañía de aquellas personas extraordinarias, de gran sentido del humor, y del eterno vicepresidente del Barcelona y presidente de honor, Nicolau Casaus, con su inseparable puro y la educación más exquisita que he podido encontrarme en un dirigente del fútbol español. La tarde fue tan inolvidable, que casi cincuenta años después la recuerdo como hoy. Cada uno defendíamos nuestros colores con ademanes victorianos, con la sonrisa en la boca y el abrazo deportivo sin distinciones provincianas, y eso que a Johan Cruyff lo tuvieron que retirar en camilla los de la Cruz Roja, eran los tiempos de Fernández, Aguirre Suárez, en fin, que a pesar del resultado lo que queda de una tarde histórica es el ambiente selecto y educado, el sonido de la trompera de Rudy en el estadio, aplaudido por los presos de la cárcel desde sus ventanas. La charla con Nicolau del que tanto aprendí, y los chistes de Bruno Lomas, el cantante de moda de tan inesperado y trágico final.

Una experiencia irrepetible, que tuve la oportunidad de disfrutar, gracias a mi amigo Mariano Sánchez Osorio, el del apretón de manos fuerte y la carcajada franca. El jueves por la tarde, cuando vi por primera vez en la historia a nuestro Granada, jugar en Europa y ganar por goleada, no pude resistir la tentación de acordarme de él, y pensar lo que hubiera disfrutado de ese momento. Antonio Lasso sabe muy bien y mejor que yo, de que etapa hablo, cuáles eran los personajes, y como fueron aquellos primeros años de los setenta del siglo pasado, con un Granada en primera, que hacía amigos por donde pasaba. Como sería entonces, que hasta el At de Bilbao cuando jugaba en Granada, iba a la misa de doce a la Basílica de Las Angustias, momento que aprovechábamos los periodista, para conseguir algunas declaraciones, hasta del mismísimo José Ángel Iribar. Eran tiempos en los que en el Fútbol, se hacían amigos para toda la vida. A mí me pasó con Mariano Sánchez Osorio. 

martes, 15 de septiembre de 2020

RIGOR HISTÓRICO

 RIGOR HISTÓRICO


Tito Ortiz.-


Solo un analfabeto, puede pedir una revisión de la historia haciendo responsables a conveniencia, para justificar su odio o  falta de inteligencia en el discurso político que enarbola, desde la ignorancia más absoluta. Exige disculpas el presidente de la autonomía catalana, tanto al rey como al presidente del gobierno, por el fusilamiento de su antecesor, Lluis Campanys, llevado a cabo por una reata de cabestros asilvestrados, a las órdenes de Franco, con la colaboración de la Gestapo, una vez concluida la fratricida guerra de 1936. Sólo un abogado de pobres – como él – a la sazón vendedor de seguros por todo historial laboral, puede albergar en tan pírrica masa gris, una idea tan descabellada, que viene a convenir, que tanto el rey como el presidente de la nación, tuvieron algo que ver en unos hechos, que cuando ocurrieron, tanto uno como otro no eran ni proyecto de criaturas humanas, ya que ni siquiera se encontraban por entonces, en las gónadas de sus padres. Pero éste acéfalo catalán, que por cierto no puede presumir de ocho apellidos si tiramos de árbol genealógico, confunde la velocidad con el tocino, premeditadamente, para inflar fatuamente ante sus discípulos el globo de una posible independencia, urdida desde el odio y el rencor, dándole una patada a Franco, en el culo de un rey y un presidente actuales que nada tienen que ver, muy al contrario, ambos han dado muestras de un gran sentido de libertad y democracia, un asunto que brilla por su ausencia en todos los planteamientos independentistas, del vendedor de seguros de Winterthur.

El asunto es tan chusco, que vale más tomárselo a chacota, porque de lo contrario, dan ganas de correr a gorrazos a quién con tal de llevar razón, no duda en interpretar la historia a su gusto, haciendo responsables hereditarios, a quienes según él, oprimen al pueblo catalán. Un pueblo al que él no deja expresarse en libertad, cuando sus ideas no son independentistas. Es como si los musulmanes vinieran a pedir cuentas ahora, de lo que don Pelayo comenzó siglos atrás en Covadonga, y culminaron los reyes católicos en Granada. El asunto es tan grave, que de no serlo, yo mismo escribiría el guión de una comedia musical para que la representaran, Zorí Santos y Codeso, con la inconfundible, Tania Doris. Es tal la aberración, que buscando en mi memoria de crítico de flamenco, he dado con un hecho histórico ocurrido en estas tierras, durante decenas de años. Hubo un cantaor que con frecuencia ante un paso de semana santa, preferiblemente, La Sentencia, tiraba de letrilla popular de una saeta, que era todo un atropello histórico, porque venía a decir que, Moisés y su hermano Aarón, fueron a pedir clemencia a Pilatos en favor de la libertad de Jesucristo, ignorando el artista que, tanto Moisés como Aarón, habían vivido catorce siglos antes de que naciera Jesús, con lo cual era muy difícil que hubieran coincidido en el tiempo. La letra se hizo tan popular que incluso está grabada en disco. Son cosas de la diada. ¡Visca Andalucía Lliure!

martes, 8 de septiembre de 2020

SIGUEN MAL DADAS

 SIGUEN MAL DADAS


Tito Ortiz.-


Somos tan dados a olvidar, que apenas recordamos como eran nuestras vidas antes de la pandemia, cuando abarrotábamos bares, restaurantes, discotecas y botellones. En estas noches de calor, mientras sacaba el colchón a la terraza, recordaba casi en sueños, como los comerciantes de Granada, se quejaban de la injusta presión a la que estaban siendo sometidos, por los dueños de sus locales comerciales, que les estaban subiendo las mensualidades  un disparate, y de esa forma, algunos se las veían y se las deseaban para hacer viables sus negocios, aún a costa de no cubrir gastos, o de salir lo comido por lo servido.

Ahora transcurridos unos meses y una pandemia, basta pasear por el centro  de Granada, para comprobar con pavor, como se nos está convirtiendo lo que antes era el núcleo comercial de una ciudad que siempre vivió de sus tiendas, en una especie de macabra exposición de cierres metálicos chapados, donde se coleccionan y deterioran con el paso del tiempo, los letreros de “Se alquila”, e incluso, “Se Vende”, en un alarde de desesperación de los rentistas, que han pasado en poco tiempo de, asfixiar económicamente a sus alquilados, a comprobar su despiadado desatino. La avaricia rompe el saco, y el centro de Granada convertido en un panteón sepulcral lo pone en evidencia.

Los parados se multiplican en cada estadística, los autónomos comen gracias al banco de alimentos y el motor de nuestra economía se ha gripado. Que tiene narices que cuando pasa algo malo, aunque sea que un motor se estropea, la definición para tan desagradable tragedia, sea definida por la real academia con un nombre de gripe. Mi abuela murió contando historias de la gripe asiática, los extranjeros llamaron a la gripe más mortífera, “española”, y dice una médica china huida de su país, que la Covid-19 ha sido sintetizada en un laboratorio, que el bicho no se encuentra así como así en la naturaleza, y que dependiendo de a qué país nos acerquemos, a unos líderes les afecta más que a otros. Se da la paradoja de que aquellos que han sido más recalcitrantes con el virus, y que no le han dado la importancia debida, como ha sido el caso de los presidentes de México, Brasil, EE.UU. o Reino Unido, son los que ahora están aconsejando a sus ciudadanos para que no viajen a España, por temor a la pandemia. El asunto es tan kafkiano, que debería inducirnos a un ataque irrefrenable de risa sardónica, pero nuestras autoridades tiene menos fuerza en el extranjero que un muelle de guita, de ahí que todo el mundo nos ningunee, sin vergüenza ni rubor de estar cometiendo un atropello denunciable ante las naciones unidas. Este país no es nuestro, esta nación ha sido alquilada sin que nos hayamos dado cuenta, a un holding de países extranjeros, que hacen con nosotros lo que les da la gana, manteniéndonos como sus esclavos y a su servicio. Europa nos tiene para que seamos sus gendarmes y no dejemos pasar a los africanos. EE.UU. para que les limpiemos sus bases en Hispania, y así podría seguir. Mientras, Granada - ya lo dijo aquí Esteban de Las Heras - va muriendo lentamente... Como siempre.

martes, 1 de septiembre de 2020

VOLVEMOS AL CENTRO

 VOLVEMOS AL CENTRO


Tito Ortiz.-


Uno de los grandes fallos de algunos políticos, es creer que los ciudadanos no tenemos memoria, y que carecemos de hemeroteca para recordar en caso de urgencia. Y héteme aquí que, la ocasión lo requiere. Todos recordamos que una vez establecido el Estado de Alarma por el Gobierno, para frenar la pandemia, el partido Popular entró en una especie de bucle, rozando el frenesí, pidiéndole a Sánchez que derogara el mismo, que dejara hacer a las autonomías y que descentralizara el poder omnímodo, porque los demás estaban más que capacitados para llevar las riendas. Casado se desgañitó pidiendo esto, pero que curioso, que cuando el gobierno le hace caso y deja en mano de las autonomías las respuesta adecuada a la pandemia, el desastre es tan flagrante, que nos hemos metido de cabeza en una segunda oleada mucho peor que la primera, y  - aquí viene lo bueno – es Casado quién, en todo un alarde de desmemoria y desvergüenza política, reclama ahora a Sánchez, que se deje de zarandajas y legisle a macha martillo, porque las autonomías no dan para más, y algunas ya se salen de la tabla por las cifras de terror, como por ejemplo, Madrid, Cataluña o Aragón.

La incoherencia, y la deslealtad de Casado y los suyos con respecto a la pandemia es tan denigrante, que no han dudado desde el primer momento en utilizarla  para lograr rédito político, aunque sea a costa de los muertos y contagiados. El líder de los populares le pide a Sánchez, lo que no tiene arrestos para pedirle a sus “compis” de ayuntamiento y autonomía madrileños, que pasan por tener la peor estadística de la pandemia de todo el continente europeo. No obstante, Casado y los suyos, solo tienen ojos para Sánchez, dando una imagen, que ha poco avispado que sea el ciudadano, no se corresponde con la verdad, ni de lejos. Claro que también estoy convencido que, la verdad, lo que se dice, la verdad, es lo que menos le preocupa a Casado en estos momentos, en los que está al acecho de caer sobre los votantes de Ciudadanos, como gato a la caza del ratón. El bandazo al centro político que está experimentando en los últimos meses, con reestructuración de su equipo más fiel, deja ver a las claras su intención del trozo de la tarta que quiere llevarse, dando por hecho que Ciudadanos camina a la desaparición en próximas convocatorias a las urnas, y que ese segmento de votantes que un día fue del partido Popular, puede volver al redil como oveja descarriada que al final encuentra la senda cierta. Algo que ocurrirá cuanto más se aleje de Vox y sus casposos postulados. Mientras, el señor que va a caballo y no da los buenos días, se “abejorroncha” en el “rocaje”, y ahora mismo no tiene más misión en la vida que, acabar con el vicepresidente del gobierno, ya sea mandándole sus huestes a no dejarles dormir la siesta, a boicotearle las vacaciones o, investigando las cuentas de su partido, sobre todo mientras Iglesias insista en acabar con la monarquía.

martes, 25 de agosto de 2020

UN PAÍS DE RISA

 UN PAÍS DE RISA


Tito Ortiz.-


Soy de los que piensan que, el último lustro del pasado siglo, y los dos primeros de éste, no hubieran sido lo mismo sin el fenómeno de la comunicación más inteligente de la época: Los Guiñoles de Canal+. Aquellos muñecos de la actualidad, con sus guionistas extraordinarios, pusieron el listón muy alto de la comunicación inteligente. A mí me recordaban mucho – distancias técnicas aparte – a la gran revista, “La Codorniz”, que nunca faltó en casa hasta su cierre. El humor desarrollado por aquellos muñecos de esponja bien tratada, ponía cada tarde sobre la mesa las verdades del barquero, desde la óptica de la educación y la chanza, que hábilmente conjuntadas, daban la caricatura cierta de los políticos del momento, sin necesidad de sal gorda. Recuerdo con gran cariño el guiñol de Manuel Chaves, pidiéndole al Gobierno Central: ¡Devuélveme mis “minolles”! o el de Michael Robinson, con su acento de guiri irredento y la gracia de Cádiz en sus afirmaciones, demostrando que todo puede ser un maridaje perfecto, cuando se trata de pasarlo bien.


Los guiñoles de la tele fueron tan famosos, que hubo hasta quienes imploraban que les sacaran en ellos. No fueron pocos los políticos que llamaron a las puertas de Canal+ porque, hubo un momento en éste país, que si no salías entre ellos, no eras nadie. Incluso si mostrabas tu cara más agria. Recuerdo un político vasco muy desagradable por distintas y variadas cosas, que no dudaba en sus intervenciones públicas en mostrarse de manera áspera, me refiero a Xavier Arzallus, un cura arrepentido, que como diría mi abuela, no hay que fiarse de ellos nunca, y que hacía gala de su mal genio en apariciones tanto públicas, como privadas. Y los guiñoles lograron hacer una caricatura tan real de su comportamiento, que no soy el único que ya prefería ver al guiñol de Arzallus, mejor que al propio vasco irascible y endemoniado. Y esta es la razón por la que lamento que en estos momentos no estén en pantalla los guiñoles de Canl+, porque yo disfrutaría con auténtico regocijo, viendo uno de estos muñecos con la cara de Álvarez de Toledo, una vez cesada de portavoz del partido conservador, con su proverbial gracejo y simpatía, aceptando como una demócrata convencida, que Casado la haya mandado al extremo de la mesa, donde es difícil salir en la foto.

Me cuentan los que de ella saben, que si le caen al líder del PP todas las maldiciones que le echó, caerá pulverizado como nebulosa de microclima. Cayetana me recuerda mucho a Arzallus. Destila mal genio por sus poros, y políticamente, se encuentra más cerca de otro partido que lidera un señor que monta a caballo, que del nuevo rumbo que parece ser, quiere tomar la gaviota. Aunque desciende de la nobleza, carece de ella, y no duda en masacrar a quién no opine lo mismo que ella, independientemente de partidos y siglas. Cayetana – que me consta – ya ha oído llamadas de Vox, lo que de verdad quiere es tener su guiñol, en el partido que sea, es lo de menos.

martes, 18 de agosto de 2020

ME SIENTO MAL

 ME SIENTO MAL


Tito Ortiz.-


Desde que el cordobés, Jesús Ramón rige los destinos de la sanidad andaluza, vamos de “bar” en peor, que diría Paco Espínola. El estruendoso fracaso de su plan de choque para acabar con las listas de espera, no tiene precedente en la historia de la sanidad pública, y ya es tarde para echarles la culpa a los socialistas, a pesar de la pandemia, que por cierto, también se le está yendo de las manos, y de qué manera. Ayer pedí cita telefónica con mi médico de familia, porque tengo prohibido ir a mi centro de salud, y me dicen que me llamará dentro de doce días, y que además, es muy posible que como hace unos meses, no sea el quién me atienda, sino un sustituto, que no me conoce de nada, ni mi historial, ni falta que hace. 

La sanidad andaluza hace aguas por todas partes, con una sangría permanente y abultada hacia la sanidad privada, pretextando el reducir unas listas de espera que ya traspasan la astronómica cifra del millón de criaturas humanas, que aguardamos pacientemente recibir una asistencia a la que tenemos derecho, minutos antes de que llegue el de la funeraria a tomarnos medida y preguntar si el ataúd es para enterrar o incinerar. Ese es el resultado de la pírrica gestión de Jesús Ramón, por mucho que nos venda, él y su cardenal Richelieu, que los sanitarios contratados para acabar con esto se cuentan por miles. Muy al contrario y nuestro pesar, tenemos que averiguar a hurtadillas, porque a esto no le dan publicidad en la rueda de prensa de los martes del terror tras el consejo de gobierno, que se pone en marcha – una vez más – un plan de choque para acabar con las listas de espera, en el que – que casualidad-  se le duplican los millones asignados a la sanidad privada, con respecto a la pública, para paliar el retraso en la asistencia médica de los andaluces, que ya nos pasa como con la asistencia domiciliaria, que morimos antes de que nos llegue.

Estamos hablando de unos ciento treinta millones para que las clínicas privadas asuman lo que no pueden hacer los hospitales públicos, y unos setenta para callar la boca de estos últimos y vean que desde la consejería se piensa en ellos. El despropósito es tan grave y manifiesto, que en cualquier otro país civilizado esta decisión daría con sus responsables en la cárcel y por mucho tiempo. Pero aquí nunca pasa nada. Cuando gobierna el PP., los millones que se desvían a la sanidad privada, sonrojarían a los ilustrados más lerdos, pero aquí se da todo por bien hecho, bajo la promesa de que se aliviarán las listas de espera. Una falacia más y dentro de unos meses un nuevo plan de choque para calmar a las huestes. Los centros de salud permanecen cerrados o a media luz. Para que te cojan el teléfono tienes que hacer una novena a santa Rita abogada de los imposibles, y la oposición… ah, la oposición, ni está ni se le espera. A morir tocan. Ya están doblando por mí.