ASÍ COMENZÓ TODO
Tito Ortiz.-
Hemos llegado, sin prisa, pero
sin pausa, a estas bodas de platino con las que celebramos nuestro Festival
Internacional y de su hermano menor, no menos importante, los Cursos Manuel de
Falla, acreditados desde los tiempos de Antonio Iglesias como de los más
importantes del suelo patrio. Y, aunque ya no viene Antonio Fernández Cid cada
año, para darnos una conferencia distinta, argumentando la importancia
internacional del evento, para dejar después plasmadas sus críticas en el
Diario ABC, el festival goza de una salud y una proyección, que puede codearse
con cualquier otro en el globo terráqueo.
El Festival Internacional de
Música y Danza de Granada tiene su origen en los conciertos sinfónicos que
desde 1883 se celebraban en el Palacio de Carlos V durante las fiestas de
Corpus Christi, y que dieron a la ciudad la primera oportunidad de conocer y
disfrutar del gran repertorio musical europeo “a grande orquesta”, ya en el
siglo XIX. De especial trascendencia en aquellos años fue también la
celebración del Concurso de Cante Jondo, convocado en 1922 por García Lorca,
Falla y otros intelectuales y artistas de la época como Andrés Segovia,
Fernando de los Ríos, Zuloaga, Manuel Ángeles Ortiz, Turina o Rusiñol.
Creado en 1952, con la
denominación de «Primer Festival de Música y Danza Españolas», bajo los
auspicios del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ministerio de Cultura y el
Ministerio de Información y Turismo de España, nace con la declaración del
entonces director general de Bellas Artes, Antonio Gallego Burín, que entre
otras cosas dice: “Aspiramos a convocar en años sucesivos a las primeras
organizaciones musicales del mundo, para continuar lo que con elementos
nacionales se realiza esta vez. Pretendemos también que a esta labor difusora
del arte musical se unan cursos especiales y de investigación sobre música
hispana, y que el primer Festival sea el arranque de una empresa española de
universal resonancia”. Y así comenzó todo.
Un año más tarde, se celebra
el II Festival Internacional de Música y Danza de Granada, denominación que se
conserva en la actualidad, y se inaugura el singular teatro de cipreses de los
Jardines del Generalife, construido para albergar las sesiones de danza
española y ballet clásico del Festival.
LOS MÁS GRANDES
Han recorrido el mundo
imágenes de Artur Rubinstein, Victoria de los Ángeles, o Andrés Segovia en los
más bellos patios árabes de la Alhambra; de Carl Schuricht, Herbert von Karajan
o Sergiu Celibidache dirigiendo en el Palacio de Carlos V, y de Margot Fonteyn
o Rudolf Nureyev bailando en los Jardines del Generalife, por citar sólo
algunos destacados ejemplos, pero también puede presumir el Festival de haber
acogido muy temprano a figuras como Teresa Berganza, Lorin Maazel, Marta
Argerich, Antonio el bailarín, Vladimir Ashkenazy, Jessye Norman, Monstserrat
Caballé o Joaquín Achúcarro, entre otros. Esta vocación se mantiene en la
actualidad programando cada año, junto a las grandes figuras de la música y la
danza, a sobresalientes artistas jóvenes, músicos y bailarines, o integrando en
sus proyectos a importantes profesionales que respaldan proyectos noveles.
EL FEX
En los últimos años, se ha
conseguido conectar el evento, no solo con la afición local, sino también con
la provincia. La Extensión del Festival vuelve en su cita anual, al encuentro con
la ciudadanía en calles, plazas, parques, teatros y palacios de los distintos
distritos de la capital y de la provincia de Granada. Las fanfarrias de metales
anuncian el inicio del Festival; las propuestas para todos los públicos se
despliegan a lo largo de toda la edición con compañías, tanto nacionales como
internacionales de música, circo y danza, con artistas como Lanördika, Luichi
Leal, Cia. Manolo Alcántara o la irlandesa Jazzville Productions.
En el año en el que
conmemoramos el 75 aniversario del Festival, no podía faltar un acto de
celebración por todo lo alto con Aria, de Zenit Aerial Ballet, un espectáculo
de ballet aéreo de gran formato que transforma el cielo en escenario,
combinando coreografía, música y ciudad en una experiencia visual y emocional
única a 30 metros de altura. Continuando en esta edición con la enriquecedora
colaboración con otras instituciones y entidades de la ciudad como el
Conservatorio Superior de Música «Victoria Eugenia» y la Banda Municipal de
Música de Granada, con la que se ha puesto en marcha La Banda del Festival en
los Cursos Manuel de Falla, para contribuir a la interpretación y difusión del
repertorio de este tipo de formación musical.
En esta edición, se siguen
ofreciendo diversos encuentros con artistas que compartirán con nosotros sus
procesos creativos. Además, se da cabida a estrenos, como el de la película
documental que narra la desconocida historia de uno de los grandes compositores
españoles del siglo XX, el granadino Francisco Alonso.
Una programación que se puede
disfrutar en más de una decena de municipios de la provincia, que contarán,
entre otras propuestas, con el cantaor Antonio Cortés y la organista Pilar
Cabrera, así como con un especial concierto de la Atlanta Symphony Youth
Orchestra en la Alcazaba de las Siete Torres de Orce. Este año al Puerto de
Motril llegará Amisuri, proyecto flamenco-jazz gaditano liderado por María La
Mónica y Adri Trujillo. Toda esta actividad de artes en vivo se complementa con
la habitual exposición “Fotografía, música, danza y ciudad”.
Con una programación tan
importante como la de esta edición, no albergamos ninguna duda que, nuestro Festival
Internacional, se yergue como un bastión inexpugnable para conseguir nuestra ansiada
capitalidad cultural europea, junto con nuestra historia, patrimonio artístico
y cultural, paisaje y clima. Solo nos falta -como en aquel primero de 1952-
tomar agua, azucarillos y aguardiente en el kiosco de la placeta de los aljibes,
rematando la noche con un chocolate con churros en la plaza de Bibarrambla.
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