sábado, 26 de septiembre de 2026

 

Tabla origen de la devoción a la Virgen de Las Angustias en Granada.

SU TESTAMENTO

 

Tito Ortiz,.

 

En este año de terremotos, se nos hace extraño pasar por la Carrera y no entrar a visitar a la Señora, de la misma manera que nos ha extrañado hacerle la ofrenda floral ante el pórtico catedralicio que, no es asunto que desmerezca en absoluto, todo lo contrario, pero que lo podríamos haber hecho de igual forma, pretextando los quinientos años de nuestra catedral, y con tal motivo, haber trasladado allí la imagen patronal, desarrollando por tal efeméride cinco veces centenaria esta cortesía de llevar hasta el templo metropolitano, patrona y ofrenda.

Lo hemos hecho, sí, pero no por aportar un gesto al cumpleaños de la catedral, sino porque huimos de nuestra basílica, removida por el traqueteo del retranqueo sísmico, a la espera de nuestra vuelta al templo que nos corresponde, no sin antes, agradecer la acogida en la iglesia de nuestra señora de La O, con abrazo fraternal a capellanes y componentes de la curia, más a la hermandad sacramental que allí tiene su sede, al amparo de ese niño Jesús que a todos nos conmueve y, que ha resurgido en los últimos tiempos con fuerza y gallardía.

Pese a no estar dentro de su basílica, los granadinos y devotos de La Virgen de Las Angustias, al pasar por la puerta, unos se santiguan, otros se quitan el sombrero, algunos rezan quietos ante la cancela porque no hay que olvidar que, sobre el arco se su entrada, tallada en piedra de Sierra Elvira, existe una bella representación de nuestra Piedad granadina que, en su día tallaran Bernardo y José de Mora, con lo cual, aunque la que siempre veneramos en su camarín esté provisionalmente en el sagrario, no deja de estar presidiendo su basílica ahora restaurada y, en breve, de nuevo abierta al culto de todos sus fieles. Desde aquí quiero consolar y solidarizarme con todos los novios que tenían previsto casarse ante nuestra Patrona desde el pasado 15 de agosto en adelante.

LA REINA EN SU LECHO DE MUERTE

Algo que no podemos olvidar es que, si nosotros tenemos como Patrona a La Virgen de Las Angustias, es precisamente porque hasta aquí la trajo Isabel I de Castilla en su altar de campaña, poniendo con esa acción, la primera semilla de lo que hoy mantenemos como tradición religiosa de nuestros ancestros, y que erigimos sobre una ermita dedicada a santa Susana y santa Úrsula.

Y que todo comenzó antes, desde el mismo día dos de enero de mil cuatrocientos noventa y dos, madurándose la idea del culto a nuestra Patrona, cuya tabla quedó para recibir culto en los muros de la mezquita de Teybir, ( De los convertidos)  bendecida después como iglesia de san Juan de Los Reyes. Pero el espaldarazo vino pocos años después con el testamento de la reina católica, en una escena plasmada en la escritura por Santes Bremete que, dice así:

“El día 12 de octubre de 1504 cuando España entera celebraba el doce aniversario del descubrimiento de América, en esa mañana feliz y en nuestra villa de Medina del Campo, corazón vivo de las Españas, la reina que muy bien conoce haber ya cumplido su misión con esa institución, con vista del futuro, estima llegado el momento de hacer testamento y, por ello manda comparecer al notario y Escribano de la corte Gaspar de Gricio y, reúne para ser testigos al obispo de Córdoba, el  de Calahorra, al Arcediano de Talavera y, del Consejo real al insigne consejero don Pedro de Oropesa, al licenciado Luis de Zapata y a Sancho de Paredes camarero de la reina. Difícil es transcribir lo que para El Mundo significaba este testamento de la reina más poderosa, pero sí se puede adivinar a España entera pendiente del más leve gesto de los testigos testamentarios que se reunieron en Medina del Campo”.

GRANADA HASTA EL FINAL

 La reina de Castilla al testar invoca el nombre de Dios y comienza protesta de la fe católica, y entrega del alma pidiendo misericordia. Señala el lugar de enterramiento – aquí aparece Granada-y fija veinte mil misas por el bien de su alma.  Ordena pagar sus deudas, fija dote para doncellas, mandas para redimir cautivos, limosnas para pobres, anula órdenes que piensa son causa de inútil sacrificio para los súbditos, y seguidamente, puntualiza temas de Estado, primero los de política interior y después los de carácter internacional. Designa a doña Juana por heredera del reino, prohíbe conferir cargos a extranjeros, nombra a don Fernando gobernador en defecto de doña Juan, ordena no cesar en la conquista de África y recomienda a los príncipes que vivan en concordia y administren directamente los reinos.

Después continúa dictando la ley de sucesión y, amén de algunos legados, otorga poderes a los testamentarios ante el hecho frecuente de entender que el testamento, es un acto de disposición de bienes, tal vez sea oportuno conocer el guion arrevistado del más grande y cuantioso de los testamentos, pues quien desee convencerse de la  espiritualidad y elegancia de este tesoro histórico, nacido en Medina del Campo ha de leerlo detenidamente, pero sí puedo añadir aquí que, el testamento está completado por un codicilio otorgado ante el mismo Escribano Gaspar de Grizzio y en Medina del Campo al siguiente año y, 3 días antes de morir la reina que, el testamento original se halla en el archivo de Simancas y, el codicilo en la sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional de Madrid que, solo por conmemorar el cuarto centenario de llegar a Simancas dicho testamento, el gobernador de Valladolid hizo una edición especial.

Queda así pues demostrado que, quién puso los primeros espartos para que tengamos como Patrona a la Virgen de Las Angustias, fue la mismísima reina católica y que, en su denso testamento tuvo a Granada presente en lo político y lo religioso.

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