sábado, 24 de octubre de 2026

 

Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago, obra de Manuel Ruiz.

FORMAR HOMBRES BUENOS PARA LA IGLESIA Y ÚTILES A LA COSA PÚBLICA

 

Tito Ortiz.-

 

Durante muchos años, cuando en Granada se hablaba del colegio mayor, todo el mundo sabía que nos referíamos al Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago, dada su antigüedad e importancia en la historia universitaria de la ciudad de La Alhambra.

“El Bartolo”, como se le denominaba chuscamente por los más cercanos, era el centro docente más prestigioso y prestigiado, dada la educación y disciplina que emanaba intramuros, pero sobre todo, por la solvencia de los personajes que lo habitaron, tanto como alumnos insignes, como profesores y educadores, que nada más nacer, hicieron de esta institución académica, una de las más renombradas del suelo patrio, pues de todas partes llegaron hasta ella, ilustres e ilustrados cuya trayectoria trascendió siempre a las cotas más altas de la España cinco veces centenaria.

Todo parece indicar que el comienzo de esta real institución comenzó cuando un abogado de la Real Chancillería de Granada, Diego de Ribera, dejó establecido en su testamento (en 1611) que con parte de sus bienes se fundara un Colegio en la Universidad de Salamanca que, por determinados avatares y generosidad de quienes habrían de ser sus rectores, se estableció finalmente en Granada, en una casa del propio Don Diego situada en la calle de San Jerónimo, muy próxima a la Universidad. En 1649 abría sus puertas el Colegio de Santiago.

A esto habría que añadir que, un comerciante genovés, Bartolomé (Lomelín) Veneroso murió en 1609 y dejó igualmente establecido en su testamento que sus bienes irían -de acabarse su descendencia- a un Colegio de estudiantes. Así, tras diversos avatares, a principios del s. XVIII se crea el Colegio de San Bartolomé.

LA UNIÓN HACE LA FUERZA

Por diversas causas se decidió unir el Colegio de Santiago y el de San Bartolomé. Tuvo lugar la fusión en 1702. En acto solemne, los Colegiales del Santiago aceptaron por escrito como cofundador a Don Bartolomé Venenoso. Había nacido un Colegio «copulativo e indiviso» compuesto por el antiguo de Santiago y el nuevo de San Bartolomé (siendo cofundadores Veneroso y Ribera): el Collegium sanctorum Apostolorum Bartolomei et lacobi majoris. El lema fundacional era: formar hombres buenos para la Iglesia y útiles a la cosa pública. Su escudo los emblemas de los dos colegios; el de San Bartolome cuchillo -instrumento del martirio de San Bartolomé-, y la flor de lis de los Veneroso. Del de Santiago la cruz de Santiago y barras verdes sobre un campo dorado, de los Rivera. Desde entonces, en el palacio de San Jerónimo, en cuya fachada se encuentran las estatuas de los dos Santos, en una hornacina, tiene su sede el Colegio. El peculiar claustro sostenido por columnas de mármol es la entrada principal. El palacio de los Veneroso, el Colegio Mayor, es hogar de decenas de estudiantes, llegados de todos los rincones de España (y del mundo) para convertirse en estudiantes de esta muy prestigiosa Universidad de Granada.

COLEGIALES ILUSTRES

En el curso 1649/50 entraron al Colegio Mayor de San Bartolomé y Santiago los primeros colegiales de su historia, siendo el primero de ellos Don Juan de Leyva, que llegó a ser Capellán Real de Granada y Obispo de Almería, cuyo retrato se conserva en el Colegio. En la historia han sido miles los Colegiales que han pasado por el Colegio Mayor. Entre los colegiales se pueden citar a cardenales: Belluga y Orbe; a poetas: Federico García Lorca, Bernardo López o Manuel Seijas Lozano; políticos: el Conde de Ofalia, Ríos Rosas o Don Natalio Rivas; filósofos: Orti y Lara; o a personajes como el Marqués de Salamanca, entre tantos otros.

En la actualidad es mi admirado, José Luís Pérez-Serrabona quién rige los destinos de esta institución académica granatensis, en la que se mantiene un contacto íntimo y personal con la ciudad, su historia y sus costumbres, pues lejos de conformar en ella una burbuja que pudiera aislarla de la sociedad granadina, las diversas actividades colegiales tienen siempre como norte, el conocimiento y divulgación de todas las bellas artes, a las que se unen actividades que pueden ir, desde la religiosidad popular, la tauromaquia, festividades como el Día de La Cruz, el Corpus o La Patrona de la ciudad, nuestra historia y patrimonio. Eventos que no hacen más que incrustar en la vida social de Granada, el hecho cotidiano de estudiar y vivir en ella, al amparo de una institución sin la que es imposible hablar de la historia universitaria de nuestra ciudad.

LA HISTORIA SIGUE

Sobre la historia del Real Colegio, el de mayor antigüedad de los que continúan abiertos desde su fundación han escrito destacados autores. Martínez Lumbreras, en los años 20; María José Osorio Pérez (tras su tesis doctoral que permitió la ordenación del Archivo); la de Calero Palacios, sobre las primeras Constituciones; y otros estudios: Torres Campos, Oriol Catena, Gaszulta López, Díaz Trechuel. Y en la actualidad también se realizan trabajos sobre la historia del Colegio Mayor San Bartolomé y Santiago, que sigue siendo uno de los nuestros.

Cada año se festeja la entrada del primer Colegial el 20 de noviembre de 1649. Numerosos actos, visitas, actividades, viajes… sirven como recuerdo y homenaje a la historia, pretexto para llevar a cabo una completa actividad cultural, formativa y humana de los Colegiales. Pese a ser importante la relación de Colegiales que por el Colegio han pasado, y la admiración del patrimonio (biblioteca, capilla, salas…), la impresión del edificio (que, poco a poco se adapta a las necesidades), o el prontuario de Colegiales de Honor, que sobrecoge. Lo más importante no es su historia, sino su presente y su futuro; los Colegiales que están residiendo en él este curso y los que lo harán en los próximos. Larga vida al Bartolo.

domingo, 18 de octubre de 2026

 

Vendedoras en el Pie de La Torre, cuando no se tiraba comida. 

DESPERDICIOS

 

Tito Ortiz.-

 

La primera vez que escuché la palabra desperdicios se la oí a mí padre, cuando hablaba de un torero que existió de mucho carácter y personalidad. Resulta que, Manuel Domínguez “Desperdicios”, se inició en el toreo desempeñando diversas labores en la cuadrilla de Leoncillo en 1834 y, en la de Manuel Lucas Blanco en 1835. En 1836 tomó la alternativa, se ignora en qué circunstancias, desapareciendo luego en América del Sur durante dieciséis años en los que no es posible seguir su carrera taurina. Aparentemente llevó una vida aventurera. De regreso a España contó con el aprecio especialmente del público andaluz, que reconoció su valor y sentido del honor.

Su apodo parece deberse a Pedro Romero que, habiéndolo visto en la escuela de tauromaquia de Sevilla, siendo su director, habría exclamado: «ese muchacho no tiene desperdicio», pero otra versión cuenta que cuando el toro Barrabás lo corneó en El Puerto de Santa María el 1 de junio de 1857, saltándole el ojo derecho, él dijo, hablando de los restos de su ojo: «no son más que desperdicios», los tiró a la arena y siguió la lidia.

Más tarde, cuando mi abuela me llevaba por el Callejón de Los Franceses, saludando a su amigo de “La Casa de Las Matanzas”, para comprar morcilla de lustre en la Guifa, entre aquellas buenas gentes del mercado, La Romanilla y la pescadería, yo escuché palabras como pitraco, túrdigas y “güajerro”, entre otras. Al hablar de casquería, se deslizaba la palabra desperdicio, y a eso vamos.

UN MAL DE NUESTRO TIEMPO

El desperdicio de alimentos se da a lo largo de toda la cadena alimentaria y tiene diferentes causas. “Entre ellas, cuestiones comerciales y de estética. Se tiran porque son productos que están próximos a alcanzar su fecha de consumo preferente o de caducidad, o porque tienen errores en el etiquetado o defectos en los envases, entre otras razones”, explica Marie Lindström, directora general en España de Too Good To Go, una ‘app’ que hace de intermediaria entre los consumidores y los restaurantes o tiendas que ofrecen (a precio reducido) productos o alimentos que no han vendido.

“En lo que respecta al consumidor también hay algunos motivos, como son las compras por impulso, la falta de planificación o muchas veces la falta de información o desconocimiento de cómo conservar y almacenar correctamente los alimentos para alargar su vida útil o sacar el máximo partido de ellos en la cocina”, añade Lindström, en un estudio para BBVA.

Al pensar sobre el desperdicio alimentario, la primera consecuencia que suele venir a la mente es la social. Y no es para menos: el mundo continúa siendo un lugar muy desigual en el que millones de personas pasan hambre cada día. Según la FAO, el año pasado más de 295 millones de personas en 53 países sufrieron niveles de hambre aguda. Además, la situación empeora debido a problemas como los conflictos y las consecuencias del cambio climático.  Muchas veces, los problemas se encuentran muy cerca de los lugares en donde más se desperdicia. Más del 8% de la población de la Unión Europea no puede permitirse una comida de calidad (es decir, lo suficientemente nutritiva) cada dos días.

Además, el desperdicio alimentario tiene también una huella económica importante tanto para la industria como para las familias. “Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de España, supone unos 250 euros por persona al año. Por ello, reducir el desperdicio de alimentos es clave también para ahorrar”.

POR ALGO SE EMPIEZA

En los últimos años se está prestando cada vez más atención también al impacto medioambiental. Se calcula que el 10% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que se lanzan a la atmósfera cada año están relacionadas con el desperdicio de comida. Pero lo cierto es que esta huella medioambiental no se limita a las emisiones. Está relacionada también con la contaminación, por los residuos de envases que se tiran sin que su interior se haya consumido; por la sobreexplotación de la tierra, que se fomenta para producir cada vez más alimentos; o incluso por la crisis de biodiversidad, ligada a la pérdida de variedad de cultivos para ganar en eficiencia (de nuevo, para producir más alimentos que terminarán en gran parte en la basura).

“Está habiendo un gran cambio y una mayor sensibilización respecto a esta problemática. Esto viene motivado en parte por la inflación, pero también por una creciente conciencia medioambiental que nos ha hecho valorar aún más la comida y la importancia de no desperdiciarla”, explica la directora general de Too Good To Go en España. “En nuestro caso, estamos observando este cambio de tendencia porque solo el año pasado registramos un aumento del 37% de usuarios salvando comida en la ‘app’ y también un increíble aumento de establecimientos que se han sumado a la iniciativa. Esto nos hizo incrementar un 42% el número de packs de comida salvados”, añade.

Too Good To Go nació en Dinamarca en el 2015, después de que sus creadores vieran cómo la comida sobrante de un bufé terminaba en los cubos de la basura. Hoy, la ‘app’ está disponible en 17 países y tiene una comunidad de más de 81 millones de usuarios y 140.000 establecimientos. “Se han salvado a través de la ‘app’ más de 250 millones de packs de comida, el equivalente a haber evitado el desperdicio de más de 250.000 toneladas de alimentos”, explica Lindström.

Y yo añado: Pongámonos las pilas. No puede ser que más de medio mundo pase hambre, y el resto -tan civilizado y adelantado- tiremos la comida a la basura. Algo estamos haciendo mal.

domingo, 11 de octubre de 2026

 

San Juan de La Cruz, obra de Miguel Moreno en la avda de La Constitución. M.A. Moreno

SAN JUAN DE LA CRUZ EN GRANADA

 

Tito Ortiz.-

 

Dicen los que saben de poesía que nadie lo ha logrado alcanzar. Que este santo venido de otras tierras y posado por vocación en Granada, alcanzó con su pluma las más altas cotas de la belleza que, nadie ha logrado hasta ahora. Por su manejo del lenguaje y la profundidad de lo que expresa, la belleza poética de su obra no han sido rebasadas, pese al tiempo transcurrido. Muchos son los que lo han estudiado, lo han cantado, como nuestro genial Enrique Morente, pero ninguno lo ha rebasado.

Hasta ahora, nadie que se haya acercado a su obra, ha podido compararlo con otro/a que, antes o después, se haya enfrentado a la creación poética, desde lo más profundo del alma hacia el amor eterno. Una vida espiritual, religiosa y de entrega amorosa que, aún hoy en nuestros días, sigue bajando desde el Carmen de Los Mártires hasta la casa del Gran Capitán en la plaza de Las Descalzas, horadando Granada de amor y poesía como nunca fueron cantadas.

Por eso, esta tierra que lo vio sedimentando la obra de santa Teresa de Jesús en la Granada conquistada, hoy celebra con júbilo su tercer y primer centenario, liderado por la hermandad de Jesús Nazareno y, arropado por otras instituciones que, con gran acierto, no quieren dejar pasar la efeméride, para poner en valor la excelsa figura de san Juan de La Cruz, un hombre de fe, pero también, el más grande poeta que ha dado la madre patria, en todos los siglos de los que hay registros de personajes tan imprescindible e importantes, para jalonar nuestra historia.

ASÍ CONECTAMOS CON ÉL

Muy antigua es la devoción a Jesús Nazareno en Granada, remontándose a los años cercanos a 1582, cuando se funda en el convento de Carmelitas Descalzos de los Santos Mártires Cosme y Damián, la Hermandad de “Jesús Nazareno, Santa Cruz de Jerusalén y Santa Elena”, llamada popularmente como la de “las cruces de nazarenos”. Esta Hermandad hacía estación saliendo a las cuatro de la madrugada del Viernes Santo, para bajar a la ciudad y regresar a las ocho de la mañana, hora fijada para celebrar los oficios del Viernes Santo. Es tradición que sus Constituciones las redactó San Juan de la Cruz que, como toda la Orden, era muy devoto del Nazareno y estaba en ese tiempo de prior del convento.

Tan rica tradición devocional se va a renovar en 1981 con carácter también penitencial con la fundación de la Hermandad de Jesús Nazareno y María Santísima de la Merced. La casualidad o la inspiración divina quiso que un grupo de jóvenes, capitaneados por Curro Andrés, tras la peregrinación por varios templos de la ciudad (Sagrario, San Ildefonso o Angustias) buscando sede, fueran acogidos por otro convento carmelita descalzo, esta vez de religiosas.

La imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno, proyectada inicialmente para la Hermandad de la Concepción con la advocación de Jesús del Amor y Entrega, se encargó al escultor granadino don Antonio Barbero Gor, siendo bendecida como titular de la Hermandad de Jesús Nazareno el último domingo de enero de 1982 por el P. Fr. Agapito Domínguez, Superior del Carmelo Teresiano de Granada, en la Iglesia de San José del Monasterio de MM. Carmelitas Descalzas. El Miércoles Santo de 1982, 400 años después de la fundación de la primitiva Hermandad, se realizó la primera Estación de Penitencia, contando con un numeroso cortejo caracterizado por el silencio y el recogimiento, rasgos definitorios de la Hermandad desde entonces.

RIQUEZA DE ACTOS CONMEMORATIVOS

Se comenzó a celebrar la obra y vida de san Juan de la Cruz en Granada, por parte de la hermandad de Las Descalzas el pasado diciembre, con un triduo como apertura de los actos de los aniversarios. Tras la presentación oficial en enero, en febrero se llevó a cabo una Charla sobre San Juan de la Cruz en el Colegio Juan XXIII (La Chana), a la que siguió un Concierto de música de capilla y lectura poética organizada por la Hermandad del Vía Crucis. Tras el Vía Crucis dedicado a San Juan de la Cruz celebrado en el Convento del Carmen de la Primitiva Regla, se celebró el Día Mundial de la Poesía en Granada, organizado por la Oficina UNESCO Granada Ciudad de la Literatura. La jornada concluyó con un concierto de Sergio Gómez «El Colorao» y Jesús Hernández dedicado a la poesía de San Juan de la Cruz. Después asistimos a dos charlas, sobre San Juan de la Cruz en el Colegio El Carmelo y en la Feria del Libro de Granada. Dos conciertos, el celebrado por el Colegio Virgen de Gracia y el del Coro Tomás Luis de Victoria, dirigido por Pablo García Miranda, dentro de las I Veladas Musicales Noches en la Virgen, en el Tesoro de la Virgen de las Angustias. Mas la Clausura del Festival Internacional de Poesía de Granada.

Homenaje a San Juan de la Cruz celebrado en el Palacio de Carlos V y protagonizado por Raquel Lanseros, Carlos Aganzo, Carmen Linares, Jorge Pardo y Mónica de la Fuente. Sin olvidar en mayo, la visita cultural y patrimonial a las Carmelitas Descalzas, actividad celebrada dentro de la Semana de la Juventud Cofrade. Jóvenes cofrades visitaron los espacios del Convento de San José vinculados históricamente a la presencia de San Juan de la Cruz en Granada. Concierto del ensemble Joan March celebrado en el Convento de San José de las Carmelitas Descalzas dentro de la programación del Festival de Música Antigua de Granada. A lo que hay que añadir el Altar al paso de la procesión del Corpus Christi instalado por la Hermandad en la Plaza de las Pasiegas con motivo de la procesión del Corpus Christi de Granada. El montaje incorporó referencias explícitas a San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús con motivo de los centenarios. Y los que quedan por celebrar.

 

sábado, 3 de octubre de 2026

 

En 1982, Tito Ortiz entrevistó en el hospital clínico a Curro Andrés tras su primera intervención.Juan Ortiz

“PADALE” CON UNA ALPARGATA

 

Tito Ortiz..-

 

En las mañanas como hoy domingo, se echaba al monte en busca de hierbas. Las conocía todas y a eso de medio día, aparecía por “El León” con un buen manojo que generosamente repartía si alguno lo demandaba. Un día traía tomillo, otro “yerba” Luisa. Recuerdo que, en mis tiempos de soltería entre matrimonios, yo le encargaba que me trajera collejas, que me las hago en tortilla y, me sale un plato de catorce estrellas michelines. Pero como me gustaba chincharle, cuando lo veía entrar le preguntaba: ¿Me has traído la “Silene Vulgaris” que te encargué? Y la respuesta era de traca: ¡Te he traío pollas! Aquí tienes las collejas y no des más “porculo”.

En la búsqueda de hierbas domingueras era incansable, hasta el punto de que un día, en mala hora, se me ocurrió acompañarlo y cuando íbamos por Jesús del Valle, yo me rendí y llamé al 112 para que me rescataran. Él siguió claro.

Fuimos cofrades desde la cuna, por eso lo acompañé en la fundación de dos hermandades, en el montaje de altares, de cruces de mayo y de belenes. Íbamos a la estación a recoger los restos del carbón para hacer las rocas, y bajábamos al Dauro para obtener el musgo. El río lo hacíamos con papel de plata.  

Lo quise siempre como mi hermano mayor desde que jugábamos en plaza nueva a La Lima, aprovechando que no estaba enlosada. Él vivía en la calle Imprenta y yo en la Calderería, así que ese era nuestro punto de encuentro. Junto al kiosco de “Chalo”, y María “La Agüaora”, que como se indica, vendía agua fresquita del avellano, bajo las carteleras de los cines y, bajo cuerda, cigarrillos sueltos, principalmente, Celtas y Bisontes sin emboquillar.

LO FLAMENCO

Hasta su jubilación, trabajó siempre en La Cámara de Comercio donde el destino nos volvió a reunir, cuando su presidente Luís Curiel, me llamó para crear el gabinete de comunicación e imagen en la institución. Así que no era infrecuente sorprendernos a los dos, en las amplias cocinas del palacio de la calle Paz, mientras entonaba un cante aprendido y requería mi opinión. Una cosa de locos porque yo no paso de ser un aficionado, mientras él era un maestro con tantos conocimientos que, hasta figuras muy consagradas le pedían opinión, pero Francisco Andrés Andrés era así. En la época que le dio por cantar al estilo de Manolo Caracol, ni el Beni de Cádiz, ni El Pele ni Chano Lobato, consiguieron superarlo. Curro Andrés estuvo tocado siempre por una varita mágica que, en lo que él se especializaba, era muy difícil superarlo. Su sentido del compás y sus virtudes para cantar atrás, lo hicieron imprescindible para el baile de grandes figuras.

Lo acompañé en infinidad de ocasiones a cantar. Recuerdo una noche que subimos a la Venta del Álamo, donde cantaba otro inseparable, Ángel Rodríguez “Chanquete”, se echó “palante” y Curro hizo un cante por derecho. En ese instante, Guzmán Albea que estaba al lado, se picó y hizo otro, así que nos pedimos dos pollos con ajos y dos botellas de Fino Quinta y nos dieron las nueve de la mañana, cuando nos echaron para limpiar.

Dados sus conocimientos sobre el flamenco, en no pocas ocasiones formó parte de los jurados de concursos, Recuerdo la noche en que Juan Antonio Cuevas Pérez “El Piki” ganó el de la Peña La Platería en la placeta de los Aljibes de la Alhambra. Curro era secretario del jurado y yo presentaba el acto. Mientras deliberaban, se traía una estrella del flamenco para poner broche al concurso. Aquella noche le tocó a Calixto Sánchez. Cuando lo presenté eran las ocho menos cuarto de la mañana, con los primeros rayos de sol sobre las torres de la Alcazaba. En ese momento aproveché para ir al ambigú y me encontré con Curro que, esperaba los resultados de las puntuaciones para proclamar al ganador. Como me gustaba oírlo, le pregunté que le había parecido la actuación de uno de los concursantes, que, a mi juicio, no había tenido su noche y la respuesta fue de trueno gordo: “Paqué” me preguntas si ya sabes la respuesta… Ha cantao pa darle con una alpargata.

DISCOGRAFÍA

Fiel al estilo de Frasquito Yerbaguena, a Curro Andrés nunca le quitó el sueño lo de grabar un disco con sus cantes. Paradójicamente intervino en multitud de grabaciones con otros artistas, pero yo he escogido dos que, me parecen muy ilustrativos del carácter de Curro Andrés y su aportación al flamenco.

Me costó dios y ayuda convencerlo en 1977 de que cantara en el disco de mis maestros, Rafael Gómez Montero y Juan Antonio Ibáñez, titulado: “Entierro Para García Lorca” en el que intervinieron junto a él, Juan Carmona “Habichuela” y la jienense, Rosario López. La grabación es una joya de poesía y flamenco, llevada a cabo durante la transición política, en la que todos los intervinientes dieron un paso adelante, no solo en el flamenco de la época, sino, en un incipiente aire de libertad que, con el tiempo, no estaría ausente de sobresaltos.

Pero el disco que yo considero su testamento es el titulado, “En Memoria de Algunos Grandes”, en el que Curro Andrés da una visión panorámica, de aquellos que fueron sus referentes, incluidos también en la copla que, dominaba como nadie y que la recreaba en sus memorables cuplés por bulerías, solo para los amigos y cuando se sentía a gusto.

Desde la Niña de Los Peines a Vallejo, pasando por Tomás Pavón, Pepe Pinto, Juanita Reina, Antonio Mairena, Chavela Vargas, Pericón de Cádiz, Manuel Celestino Cobos “Cobitos” y, alcanzando a Marifé de Triana, El Gallina, Juanito Varea, Chano Lobato, su ídolo Manolo Caracol, Rocío Jurado o Pepe Albayzín. Es en este disco en el que Curro resume toda su trayectoria flamenca, sin que podamos olvidar su aportación y magisterio en torno a La Saeta. Vaya para él la mía por martinetes y carceleras hasta el cielo, aunque sé que a él le gustaban más por siguiriyas.

sábado, 26 de septiembre de 2026

 

Tabla origen de la devoción a la Virgen de Las Angustias en Granada.

SU TESTAMENTO

 

Tito Ortiz,.

 

En este año de terremotos, se nos hace extraño pasar por la Carrera y no entrar a visitar a la Señora, de la misma manera que nos ha extrañado hacerle la ofrenda floral ante el pórtico catedralicio que, no es asunto que desmerezca en absoluto, todo lo contrario, pero que lo podríamos haber hecho de igual forma, pretextando los quinientos años de nuestra catedral, y con tal motivo, haber trasladado allí la imagen patronal, desarrollando por tal efeméride cinco veces centenaria esta cortesía de llevar hasta el templo metropolitano, patrona y ofrenda.

Lo hemos hecho, sí, pero no por aportar un gesto al cumpleaños de la catedral, sino porque huimos de nuestra basílica, removida por el traqueteo del retranqueo sísmico, a la espera de nuestra vuelta al templo que nos corresponde, no sin antes, agradecer la acogida en la iglesia de nuestra señora de La O, con abrazo fraternal a capellanes y componentes de la curia, más a la hermandad sacramental que allí tiene su sede, al amparo de ese niño Jesús que a todos nos conmueve y, que ha resurgido en los últimos tiempos con fuerza y gallardía.

Pese a no estar dentro de su basílica, los granadinos y devotos de La Virgen de Las Angustias, al pasar por la puerta, unos se santiguan, otros se quitan el sombrero, algunos rezan quietos ante la cancela porque no hay que olvidar que, sobre el arco se su entrada, tallada en piedra de Sierra Elvira, existe una bella representación de nuestra Piedad granadina que, en su día tallaran Bernardo y José de Mora, con lo cual, aunque la que siempre veneramos en su camarín esté provisionalmente en el sagrario, no deja de estar presidiendo su basílica ahora restaurada y, en breve, de nuevo abierta al culto de todos sus fieles. Desde aquí quiero consolar y solidarizarme con todos los novios que tenían previsto casarse ante nuestra Patrona desde el pasado 15 de agosto en adelante.

LA REINA EN SU LECHO DE MUERTE

Algo que no podemos olvidar es que, si nosotros tenemos como Patrona a La Virgen de Las Angustias, es precisamente porque hasta aquí la trajo Isabel I de Castilla en su altar de campaña, poniendo con esa acción, la primera semilla de lo que hoy mantenemos como tradición religiosa de nuestros ancestros, y que erigimos sobre una ermita dedicada a santa Susana y santa Úrsula.

Y que todo comenzó antes, desde el mismo día dos de enero de mil cuatrocientos noventa y dos, madurándose la idea del culto a nuestra Patrona, cuya tabla quedó para recibir culto en los muros de la mezquita de Teybir, ( De los convertidos)  bendecida después como iglesia de san Juan de Los Reyes. Pero el espaldarazo vino pocos años después con el testamento de la reina católica, en una escena plasmada en la escritura por Santes Bremete que, dice así:

“El día 12 de octubre de 1504 cuando España entera celebraba el doce aniversario del descubrimiento de América, en esa mañana feliz y en nuestra villa de Medina del Campo, corazón vivo de las Españas, la reina que muy bien conoce haber ya cumplido su misión con esa institución, con vista del futuro, estima llegado el momento de hacer testamento y, por ello manda comparecer al notario y Escribano de la corte Gaspar de Gricio y, reúne para ser testigos al obispo de Córdoba, el  de Calahorra, al Arcediano de Talavera y, del Consejo real al insigne consejero don Pedro de Oropesa, al licenciado Luis de Zapata y a Sancho de Paredes camarero de la reina. Difícil es transcribir lo que para El Mundo significaba este testamento de la reina más poderosa, pero sí se puede adivinar a España entera pendiente del más leve gesto de los testigos testamentarios que se reunieron en Medina del Campo”.

GRANADA HASTA EL FINAL

 La reina de Castilla al testar invoca el nombre de Dios y comienza protesta de la fe católica, y entrega del alma pidiendo misericordia. Señala el lugar de enterramiento – aquí aparece Granada-y fija veinte mil misas por el bien de su alma.  Ordena pagar sus deudas, fija dote para doncellas, mandas para redimir cautivos, limosnas para pobres, anula órdenes que piensa son causa de inútil sacrificio para los súbditos, y seguidamente, puntualiza temas de Estado, primero los de política interior y después los de carácter internacional. Designa a doña Juana por heredera del reino, prohíbe conferir cargos a extranjeros, nombra a don Fernando gobernador en defecto de doña Juan, ordena no cesar en la conquista de África y recomienda a los príncipes que vivan en concordia y administren directamente los reinos.

Después continúa dictando la ley de sucesión y, amén de algunos legados, otorga poderes a los testamentarios ante el hecho frecuente de entender que el testamento, es un acto de disposición de bienes, tal vez sea oportuno conocer el guion arrevistado del más grande y cuantioso de los testamentos, pues quien desee convencerse de la  espiritualidad y elegancia de este tesoro histórico, nacido en Medina del Campo ha de leerlo detenidamente, pero sí puedo añadir aquí que, el testamento está completado por un codicilio otorgado ante el mismo Escribano Gaspar de Grizzio y en Medina del Campo al siguiente año y, 3 días antes de morir la reina que, el testamento original se halla en el archivo de Simancas y, el codicilo en la sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional de Madrid que, solo por conmemorar el cuarto centenario de llegar a Simancas dicho testamento, el gobernador de Valladolid hizo una edición especial.

Queda así pues demostrado que, quién puso los primeros espartos para que tengamos como Patrona a la Virgen de Las Angustias, fue la mismísima reina católica y que, en su denso testamento tuvo a Granada presente en lo político y lo religioso.

sábado, 19 de septiembre de 2026

 

                    Pedro Muñoz Seca

CHEQUEO RUTINARIO

 

Tito Ortiz.-

 

“Ha de antiguo la costumbre mi padre, el barón de Mies, de descender de su cumbre y cazar aves con lumbre: ya sabéis vos cómo es. En la noche más cerrada se toma un farol de hierro que tenga la luz tapada, se coge una espada y una esquila o un cencerro a fin de que, al avanzar el cazador importuno, las aves oigan sonar la esquila y puedan pensar que es un animal vacuno; y en medio de la penumbra cuando al cabo se columbra que está cerca el verderol, se alumbra, se le deslumbra con la lumbre del farol, queda el ave temblorosa, cautelosa, recelosa, y entonces, sin embarazo, se le atiza un estacazo, se le mata y…  a otra cosa mariposa”.

Esto es parte de una obra cumbre del teatro español, “La Venganza de don Mendo”, escrita por el gaditano del Puerto de Santa María, Pedro Muñoz Seca. Quién cuando iba a ser fusilado el 28 de noviembre de 1936 en Paracuellos de Jarama, se dirigió al pelotón de fusilamiento en estos términos: «Podéis quitarme mi hacienda, mi patria, mi fortuna e incluso —como estáis al hacer— mi vida. Pero hay una cosa que no podéis quitarme: ¡el miedo que tengo ahora mismo!

No cabe mayor gallardía, ni mayor sentido del humor, cuando las balas del odio y el rencor de una de las dos Españas, va a helarte el corazón.

A MATACABALLO

Los niños de la generación de los cincuenta, somos los que, hasta de manera autodidacta, nos hemos tenido que amoldar de la manera más rápida posible, a toda una avalancha de nuevos inventos y avances tecnológicos, que los que nos precedieron no podían ni soñar.

Fuimos al colegio con una pizarra y un pizarrín, con el Catón, y nos daban leche en polvo americana. Ahora mis nietos llevan ordenadores portátiles. Nosotros alcanzamos el ingreso en bachillerato con un solo libro; La Enciclopedia Álvarez. Ahora hay un libro por asignatura con dibujos y esquemas en colores. Conocimos una sola central de teléfonos en Reyes Católicos, donde había que esperar sentados la conferencia pedida con horas de antelación. Significando un gran avance, cuando ya pudimos utilizar cabinas telefónicas en plena calle, que funcionaban con fichas y después con pesetas. Asistimos al nacimiento de la televisión en blanco y negro, pero ahora nuestros infantes tienen todos teléfonos móviles, con los que pueden hacer videoconferencias a todo el mundo.

Pues a pesar de todos los avances, nadie ha inventado aún, la fórmula para que desaparezcan el odio y el rencor de las dos Españas, espléndidamente dibujadas en la actualidad por la bipolaridad política, que nos hace odiarnos, por el simple hecho de pensar distinto al vecino, y a veces, hasta del hermano. Para algunas cosas -desgraciadamente- parece que los tiempos no avanzan.

NOVELAS DE CABALLERÍA

Estoy sentado en el banco pétreo del Paseo del Salón, frente al kiosco de Miguel Ángel Gómez Martínez. Me acompaña el bachiller Sansón Carrasco que, como todos saben, es un personaje de la novela Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes que hace su aparición en la segunda parte del libro (publicada en 1615), en donde resulta fundamental para el desarrollo de los acontecimientos.

Es amigo del protagonista de la novela, pero se enfrenta a él para hacerle volver en sus cabales. La primera vez que el bachiller se enfrenta a don Quijote se le refiere tanto con el nombre de «caballero de los Espejos» como con el de «caballero del Bosque», incluso «caballero de la Selva». En esta ocasión es derrotado y su móvil para vencer a don Quijote pasa a ser el de la venganza.

El segundo enfrentamiento entre ambos tiene lugar en una playa de Barcelona, donde Sansón Carrasco se hace llamar «caballero de la Blanca Luna». Esta vez consigue la victoria y obliga a don Quijote a retirarse de sus actividades inspiradas en la caballería.

NADA NUEVO BAJO EL SOL

Sansón Carrasco me dice que no comprende como después de tanto tiempo transcurrido, hay tan pocas cosas que no han cambiado, pese a que estemos, en general, en la etapa más brillante de los inventos y avances tecnológicos, incluso en la medicina. Porque ya no me manda mi abuela a la iglesia de san José los lunes, para que el párroco Peinado, nacido en el barrio, me dé unos cuantos panecillos de San Nicolás de Tolentino, para que los coman unos vecinos que están muy enfermos, y curen pronto de sus dolencias, previas oraciones antes de ingerir. Ahora confiamos más en la medicina, por lo que el bachiller, no entiende que nuestros políticos se hayan instalado en un discurso polarizado, en el que, el tú más y el boicot a cualquier iniciativa buena para el pueblo, sea parado en seco, olvidándose de que gobiernan para nosotros y, no entre ellos.

Se lamenta Sansón Carrasco de que tengamos que alegrarnos, porque todas las administraciones se ponen de acuerdo para apagar un incendio, cuando esto debería se moneda de cambio corriente, porque lo que está en juego es la vida de las personas, no el abrir el telediario de las tres con frases grandilocuentes para convencer a los afines, argumentando lo contrario a lo que el competidor político haya expuesto. Y al hilo de esto, el bachiller me dice que esta moda de la corrupción en los partidos no es nueva, basta con leer la historia y comprobar, por ejemplo, que, hasta su propio creador, Miguel de Cervantes y Saavedra, en su puesto de recaudador de impuestos, ya se vio reprendido, incluso en prisión, porque al estar tan cerca del cajón del pan, es muy difícil resistirse a no llevarse un pellizco de la hogaza. Esto en España es más viejo que el hilo negro. Y lo de erosionar la constitución y la democracia, también. No hay más que leer sobre el siglo XIX. Aquí fusilamos a poetas por el solo hecho de serlo, y muy buenos. Lo llevamos en la sangre.

 

 

 

sábado, 12 de septiembre de 2026

 

Granada 2131, obra de Manuel Ruiz. 

EMPIEZA EL CURSO

 

Tito Ortiz.-

 

Que el nuevo curso se acercaba, comenzamos a sospecharlo cuando en los últimos días de agosto, comenzó el bombardeo televisivo de los anuncios ofreciendo coleccionables. La historia de este mundo y el otro en cómodos fascículos, la moto de Marc Márquez en cinco mil trecientas piezas semanales, los abanicos de Cleopatra con los que engatusaba a Marco Antonio o, los dedales personalizados de Maestros de La Costura en su mayor declive y pespunte.

Cuando usted querido lector, vea que en la televisión se anuncian los coleccionables de todo tipo, échese la mano al bolsillo porque el nuevo curso está llamando a su puerta. Olvídese de la famosa cuesta de enero, eso es algo solo para solteros. La pendiente al estilo Tourmalet es septiembre, cuando los infantes vuelven al colegio, los adolescentes al instituto y los mayores a la universidad. Vaya tirando de tarjeta porque las matrículas, uniformes, libros y material escolar en este país, hace tiempo que han alcanzado cifras indeseables para una nómina de andar por casa. Sobre todo, si se viene de las vacaciones con la cuenta corriente con telarañas, si ha tenido que llenar el depósito un par de veces.

Y para colmo de males, nos adentramos en un septiembre movidito, con terremotos diarios desde mitad de agosto, que nos han dejado el corazón en un puño y, la mente pensando en las réplicas junto con un ente lento y perezoso llamado, Consorcio de Seguros, cuyos trámites no son sencillos y al que nos remite nuestro seguro de hogar, ese que cada día me repito ¿De qué sirve estar al corriente de pago? Si al final no te cubre lo que realmente necesitas.

Maldigo la ignominiosa “letra pequeña” que casi nadie se lee y, que tantas sorpresas desagradables nos da, cuando llamamos para dar parte de un siniestro porque, entonces descubre que tienes un seguro que no te cubre casi nada, y tú, tan tranquilo, hasta que te das  con la cruda realidad y sufres un perrengue o como mínimo, un bitango.

 

COFRADES A LAS AULAS

Los cofrades granadinos fueron llamados a las aulas el pasado 3 de septiembre, en un año que ha estado presidido por la celebración del primer siglo de vida de la Federación que los agrupa y, por la exposición más extraordinaria, jamás montada, en el templo metropolitano, para celebrar esta primera centuria.

Bajo la riqueza de los actos, parece que subyace cierta disparidad de criterios entre los hermanos mayores que la integran, si tenemos en cuenta el resultado de la votación llevada a cabo para elegir presidente hasta 2030. Un asunto preocupante si apreciamos el importante trabajo que queda por hacer. Uno de los principales, será comenzar a preparar los nuevos estatutos de la Real Federación. La junta de gobierno y los hermanos mayores deberán estudiar juntos el funcionamiento de la institución y adaptar sus estructuras a las necesidades actuales de las corporaciones.

No será una reforma menor, según mí admirado Álvaro de La Torre, porque el texto tendrá que ordenar procedimientos, precisar competencias y facilitar la participación de las hermandades en las decisiones comunes. El pleno de hermanos mayores continuará siendo el espacio fundamental para el diálogo, el intercambio de propuestas y la búsqueda de acuerdos. La finalidad no será cambiar la identidad de la Federación, sino proporcionarle herramientas más útiles para desarrollar su labor de coordinación y servicio. Las hermandades han crecido y su actividad religiosa, social, cultural y patrimonial ocupa prácticamente todo el calendario. Las normas deben acompañar esa evolución.

En este proceso deberá estudiarse también la integración de las hermandades de gloria, definiendo su representación y su encaje dentro de una institución articulada hasta ahora alrededor de las corporaciones penitenciales. A ello se suma la posible actualización del Estatuto Marco diocesano. El texto vigente fue aprobado en 1996 y reformado en 2016, mientras que el Arzobispado introdujo en julio de 2024 una modificación de las normas diocesanas. Los procesos electorales, la composición de las juntas, la formación, la administración económica y la conservación del patrimonio necesitan respuestas adaptadas al presente. Todo un desafío.

 

APOYO DE LOS CRONISTAS OFICIALES

Vivimos días importantes para saber si Granada se hará con la capitalidad cultural y, los cronistas oficiales de España y América han decidido apoyar la iniciativa, de tal manera que, La Real Asociación de Cronistas Oficiales de España, celebrará a finales de octubre próximo su LI Congreso Nacional, para apoyar explícitamente nuestra candidatura europea, además de unirse al V Centenario de nuestra Iglesia Catedral Metropolitana.

En todos sus años de historia, es la primera vez que la Real Asociación celebra su congreso en la ciudad de La Alhambra, y lo hace con un leitmotiv más que justificado. Son cinco siglos los cumplidos por nuestro templo mayor, asunto que ya de por sí sería bastante, pero se refuerza por la importancia patrimonial de su estilo, ejecución, realizadores intervinientes, su estado de conservación y los tesoros que alberga, que la hacen un gran atractivo fuera de nuestras fronteras.

De otro lado y, no menos apasionante, los cronistas vienen a arroparnos en la candidatura más ilusionante de los últimos tiempos, que significaría el respaldo internacional a nuestra ciudad, cuya historia, patrimonio y actividad cultural, está refrendada desde la noche de los tiempos, engrandecida por una agenda de actos a lo largo de todo el año que, no hacen más que enriquecer nuestra trayectoria en torno a todas las Bellas Artes en cualquiera de sus facetas, junto a la riqueza de nuestro Patrimonio Histórico y Artístico.

Con los apuntes de los cronistas en este congreso, la divulgación de nuestra ciudad en España y América será otro granito de arena para nuestro proyecto ilusionante.

 

 

 

 

domingo, 6 de septiembre de 2026

 

Gonzalo Piédrola Ängulo.

DON GONZALO

 

Tito Ortiz.-

 

Asistir a sus clases era duplicar el conocimiento de la asignatura porque, no se limitaba a hablar de virus y riquetsias, de allí salías con una lección magistral de historia de la medicina, de la importancia de la sanidad preventiva, de como con algo tan sencillo como lavarse las manos, evitabas enfermedades o lavarse los dientes por la noche, era mucho mejor que por la mañana, porque así no le dabas una oportunidad a la fermentación nocturna en la cavidad bucal que, tanto podía complicarte la vida.

Don Gonzalo – como lo llamábamos sus alumnos- nos hablaba a todos de usted, por eso nosotros no le apeábamos el tratamiento. Su mirada penetrante de ojos azules te escaneaba durante la conversación, hasta el punto de no darte oportunidad a la excusa y, mucho menos, a la mentira. Cuando don Gonzalo se dirigía a ti, eras su centro de atención, su única preocupación era que, de sus clases, salieras sabiendo Microbiología, una asignatura tan árida pero que, con sus explicaciones, se sobrellevaba con normalidad y, hasta los menos versados, teníamos la oportunidad de sacar buena nota.

Nos conocía a todos por nuestro nombre y apellidos y, tratándose de hombres y mujeres jóvenes con las hormonas a flor de piel, no era infrecuente que, en sus clases, dedicara unos minutos a las enfermedades venéreas y como evitarlas tomando las debidas precauciones. En aquel último año de la década de los setenta y primeros de los ochenta del siglo pasado, le preocupaba la estadística elevada de las enfermedades resultantes de las relaciones sexuales, algo que en sus últimos días le habrá causado asombro porque, según las estadísticas actuales al respecto, parece ser que hemos avanzado muy poco en su prevención, con lo fácil que es evitarlas con una adecuada higiene.

MENUDO EQUIPO

De educación victoriana y disciplina castrense, pues no hay que olvidar que siendo muy joven ya entró por oposición al Cuerpo de Sanidad Militar, Piédrola Angulo era constante como una gota continua de agua sobre una roca en cuanto a la docencia, y un incansable investigador científico, amante de la formación continuada, sin dejar de estudiar y publicar durante toda su vida profesional. La vocación en su trayectoria es digna de estudiar por generaciones venideras, no es frecuente encontrar tanta entrega en actividad tan singular, teniendo además como virtud, el saber divulgarla como pocos. Su capacidad de trabajo nos causaba asombro a todos, además de su talante mesurado, en cuyo ejercicio se permitía la sonrisa, la cortesía y la amabilidad, sin perder un ápice el norte de su cometido.

Dado su alto reconocimiento por parte de la comunidad científica, sobre todo fuera de Granada, por sus muchos compromisos algunos días venía a dar la asignatura, su compañera de vocación y vida, María del Carmen Maroto. Otro portento de la comunidad científica y docente, -aún sin el reconocimiento debido a su labor- que no desmerecía en absoluto las enseñanzas de don Gonzalo. Carmen Maroto fue un expediente brillantísimo a muy temprana edad, con reconocimiento exterior, sin que Granada se inmutara, como ha ocurrido a lo largo de nuestra historia. Ambos trabajaron brillantemente fuera del foco mediático, sin alardear de nada y, eso en esta ciudad, te condena a la invisibilidad.

Resulta sorprendente que, en el año 2000, fuera la Universidad de Málaga la que lo nombrara doctor honoris causa. Y en el caso de Maroto, que fuera Miembro de número de la Real Academia Nacional de Medicina, y presidenta en 2004 de la de Andalucía Oriental, siendo la primera mujer en ostentar este cargo en los 267 años de historia de la Academia. Sin olvidar que, es también jurado del Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica. Dos eminencias que en nuestra ciudad pasan desapercibidas, mientras son más que reconocidas fuera de nuestras provincianas fronteras.

NO HAY DOS SÍN TRES

Pese a ser creyente, Pepe Liébana no fue nunca un talibán del catolicismo, fue un cristiano que te ganaba en las distancias cortas, aunque cuando discutíamos sobre la Sindone yo hacía de abogado del diablo y él no sobrepasaba nunca los límites de la ciencia, como buen hombre de ciencia que era. Nos conocimos en la Universidad, cuando me daba la asignatura de Microbiología, en ausencia de Gonzalo Piédrola o María del Carmen Maroto, y pronto comenzó a sospechar de mí, hasta que un día me citó en su despacho. Quería conocer al alumno que, en cada examen, cuando él daba hora y media para resolverlo éste –yo– se lo entregaba en diez minutos y salía corriendo de clase, porque me estaba esperando en la puerta Pepe Campos de España, con la unidad móvil de Radio Popular arrancada, para salir pitando hacia nuestra conexión en directo para la programación local.

Esto de ser estudiante y comunicador en las ondas, al unísono, es lo que tenía. Cuando se lo conté se sorprendía de que en tan solo diez minutos yo le pusiera lo necesario en el examen para no suspender. Empatizamos, terminé la carrera y nuestra amistad se fue fortaleciendo, sin necesidad de estar todos los días juntos. Un año en que el Ayuntamiento me nombró jurado del concurso de belenes, quiso la providencia que yo aterrizara en su casa y pudiera comprobar cómo se montaba un belén en condiciones, así que Pepe me siguió enseñando también en esta disciplina, en la que él ya era una referencia nacional del belenismo y sus virtudes. Por ello no me extrañó nada cuando hace pocos años me llamó para anunciarme una iniciativa en la que había implicado a su barrio y a la Asociación de Comerciantes, con el fin de colocar en algunos comercios distintas escenas del Nacimiento, lo que logró con mucho trabajo y gran entusiasmo. El mismo que sentía por su vocación cofrade, de la que tanto presumía, y de la que tanto hablamos en la fe compartida. Pepe, ahora que don Gonzalo está contigo, ponte en contacto conmigo por el procedimiento que quieras, ya sabes que a mí no me da miedo, y dime qué hago yo ahora con el belén, compañero del alma… compañero.

sábado, 29 de agosto de 2026

 


DE RODRÍGUEZ

 

Tito Ortiz.-

 

Hoy en día, estar de rodríguez está sobrevalorado. Ese casado haciendo vida de soltero bajo el tórrido verano, ha perdido mucho glamur, En los setenta y ochenta del siglo pasado, estar de rodríguez era una categoría social al alcance de muy pocos, yo diría que de unos privilegiados. Eso de empaquetar a la parienta y los niños tres meses en la playa o en el pueblo de tus suegros, donde hace tanto fresquito, y cruza un riachuelo suficiente para que te llegue el agua al flotador, no está pagado con nada.

De hecho, está comprobado que entonces había menos divorcios postvacacionales, no como ahora que en septiembre hay cola en los despachos de abogados que llevan asuntos de familia. ¿Por qué, se preguntarán ustedes? Porque ahora el rodríguez se va también de vacaciones con los niños y la parienta, y ahí nace la cruda de realidad de lo que es tener que aguantarse veinticuatro horas al día, incluidos sábados, domingos y festivos. Ese es el caldo de cultivo para llegar a la conclusión de que, hasta aquí hemos llegado y tú a Boston y yo a California.

Atrás quedo ya la estampa de aquel rodríguez que estaba deseando salir del trabajo para llegar a casa, ducharse, cambiarse de ropa, quitarse el anillo de casado, embadurnarse de “Brummel” que te ganaba en las distancias cortas,  echarse desodorante “Fa” al aroma del jazmín y, acodarse en la barra de la discoteca del pasaje de Recogidas El Flos Top, en El Capricho, o en el Lady Pepa de Churriana propiedad de los hermanos Martín Linares, con un “Vat 69” el wisky de moda, con dos cubitos nada más, y moviendo el vaso suavemente, como aquel que pesca con liria a la espera de su presa. Eso era un rodríguez de categoría y no los de ahora.

DIÓGENES EN VISITA TEMPORAL

Durante esos meses, el rodríguez no invitaba a nadie a casa, tan solo alguna crédula que se había tragado lo de su soltería gracias a Fernández Ordóñez y su ley de divorcio. Y la verdad es que el pisito no estaba para entrar. Tan solo al abrir la puerta, te daba la bienvenida un olor nauseabundo, mezcla de calcetín sudado, gayumbos “apalominados”, basura de varios días y ceniceros repletos, incluyendo algunas colillas apagadas en los posos de la taza de café matinal.

Todos los armarios de la casa abiertos, ropa usada por los suelos, incluido el baño, la cama sin hacer, con dos ejemplares de “Interviú” debajo, las sábanas -por lo tanto- sin cambiar. De poner una lavadora o planchar ni hablamos. Restos de pizza en su correspondiente estuche de cartón en la mesa del salón y bajo la tele y, el fregadero en la cocina hasta arriba de cacharros, aderezado con un frigorífico con telarañas, a modo de hospital robado, más un circuito cerrado de hormigas peregrinas que jalonan el habitáculo.

Nada que no hubiera ocurrido el verano anterior, el otro y el otro. El rodríguez hispánico es una especie protegida por él mismo que, durante los mese de verano y en ausencia de la parienta y los niños, se asilvestra del tal modo, que a su contraria le lleva los nueve meses siguientes, reconducirlo por el camino de buen padre, esposo ejemplar y, persona cívica compatible con el resto de la sociedad. De hecho, si tú lo observas en la cena de navidad con su cuñado y sus suegros, es un santo varón, adornado por todas las virtudes de alguien que debe ser imitado por los de enfrente.

CON LO QUE HEMOS SIDO

Está claro que, con el paso de los años, el rodríguez es una especie en extinción, hasta tal punto de que, no sé si soy yo el único mortal que mete seis calcetines en la lavadora y solo saca cinco. El por qué mi lavadora se come los calcetines, es un fenómeno paranormal que, ya estudia el equipo de Iker Jiménez. Junto con lo que le pasa a mi microondas, un artefacto inmundo que, dándole al mismo botón, unas veces me saca el café frío y otras que te pela la lengua. Es como la venganza de los electrodomésticos, para hacerme perder la paciencia y llorar desconsoladamente esperando que llegue el día en que la parienta entre por la puerta     y ponga orden en tamaño desconcierto. De la freidora por aire, sin aceite que, me saca las patatas crudas ya ni les cuento.

Y lo que se ha convertido en un suplicio de la modernidad es intentar plancharte una camisa. Yo antes planchaba unos pantalones y les sacaba hasta la raya, pero ahora, con los modernos centros de planchado, te sale el vapor por donde menos piensas, abrasándote los dedos con depilación instantánea y, cuando ya le has cogido el truco, el invento del maligno se para en seco, porque se ha quedado sin agua en el depósito, con lo que eso de planchar ahora y con estas temperaturas, se ha convertido en una invitación gratis, para que, al mismo tiempo, obtengas una sesión de sauna, por la cara.

Al no controlar los programas del lavavajillas, ni la cantidad de sal, abrillantador y detergente, me encuentro con la sorpresa de que los cacharros, salen más sucios que cuando entraron en tan perverso habitáculo, lo que me hace expresar ciertos piropos en arameo. Los mismos que cuando saco la ropa de la lavadora y observo con pavor que la blusa blanca de la parienta es ahora rosa palo y, mis pantalones verdes, siguen siendo verdes, pero ahora, son verde mar. Y a todo esto, llama la parienta diciendo que prolonga las vacaciones porque le están sentando divinamente. ¿Hay quién dé más?

 

 

sábado, 22 de agosto de 2026

 

                                           Lupe Sino y Manolete.

DE LINARES A LA GLORIA ETERNA

 

Tito Ortiz.-

 

Que fuerza sobrenatural tenía Manuel Rodríguez Sánchez, “Manolete” para que, setenta y nueve años después de su muerte, no haya perdido un ápice de interés, hasta el punto de que, a pesar del tiempo transcurrido, sigan saliendo toreros que intentan emular lo que aquel cordobés dejó escrito en los ruedos para la historia.

Recién estrenada la década de los ochenta del siglo pasado, bajaba Reyes Católicos con mi padre, hablando de toros como siempre, cuando vi que se desviaba en ángulo por la acera, a la altura de López Mezquita, para saludar a alguien, mientras me decía: Te voy a presentar a un amigo que pasará a la historia. Se estrecharon las manos, me presentó y, orientamos nuestros pasos a la cafetería “La Crema” en la calle Estribo, frente al Restaurante Sevilla de mi amigo Juan Luís Álvarez, cuya historia tiene tanto que ver con el mundo de los toros. Y a eso voy, porque tal día como el pasado viernes, hace setenta y nueve años, en la Plaza de toros de Linares, Islero, de la ganadería de Mihura, acabó con la vida del torero que aún hoy no ha sido superado. Se llamaba Manuel Rodríguez Sánchez, y el mundo lo conoce para la historia como, Manolete.

TODO FUE INÚTIL

Pues aquel día 28 de agosto de 1947, el hombre que acababa de presentarme mi padre, mientras el bueno de Manolo nos servía unos refrescos, comenzó a contarme una historia que entonces pocos conocían. Tenía ante mí a un amigo de Manolete, pero a uno de esos que se hacen para toda la vida, porque cuando se comparte trinchera, ese lazo es para los restos, y ellos lo habían hecho en el frente, concretamente en, El Carpio. Me lo contaba un hombre, con poco pelo blanco, estrecho bigote canoso y traje oscuro con corbata, de hablar contundente y persuasivo. Era Juan Sánchez Calle, que la tarde de la tragedia en Linares, era cabo de la Policía Armada, y estaba de servicio en el callejón de la plaza. Antes del paseíllo, había tenido la oportunidad de hacerse una foto con su compañero de armas en la contienda del 36, y nada hacía sospechar lo que ocurriría en menos de dos horas. Cuando Islero le da la cornada mortal a Manolete, aquel hombre que me contaba con emoción contenida todos los detalles de la tarde, fue corriendo a la enfermería siguiendo el reguero de sangre que dejaba el torero y temiéndose lo peor, antes de que los médicos alarmados comenzaran a gritar pidiendo sangre, para trasfundir al Califa del toreo, Juan ya se había quitado el correaje y la guerrera, gritando que la suya era del grupo universal, así que le pusieron una camilla junto a la de Manolete y comenzaron a meterle su sangre al torero, directamente de un brazo a otro. Le sacaron casi medio litro, y don Álvaro Domecq le preguntó, si en caso necesario podía donar más, a lo que el amigo de mi padre y ahora ya, también mío, contestó que sin dudar. De esta manera, la primera sangre que recibió Manolete tras la mortal cogida, era de aquel hombre que ahora tenía ante mí, y cuya historia contaría algún día. Ese día es hoy. La pena fue, que aquel gesto que hubiera bastado para salvar la vida del torero, por una serie de circunstancias concatenadas hacia el infortunio, incluida la administración a Manolete, de un plasma caducado sobrante de la segunda guerra mundial, no hicieron más que allanar el terreno para que la parca, a eso de las cinco y siete minutos del día 29 de agosto de 1947, entrara por aquella habitación del Hospital linarense, para llevarse al torero a lo más alto de la historia y de la gloria. Fue un honor conocer al primer hombre que dio su sangre para salvar a Manolete, y me lo contó junto a la Capilla Real.

LANJARÓN

La tarde en que Manolete es cogido mortalmente en Linares, su compañera, Lupe Sino, tomaba las aguas en Lanjarón. Desde aquí salió en coche nada más saber la noticia, y aunque llegó al hospital cuando aún respiraba el diestro, don Álvaro Domecq y Camará, le impidieron verlo hasta que no estaba amortajado. Ambos consiguieron que no se casara con él, in articulo mortis. Antonia Bronchalo, actriz conocida como, Lupe Sino, estaba esa tarde en Lanjarón, tomando las aguas, y esperando – como cada tarde que Manolo toreaba – a que sonara el teléfono. Y desgraciadamente cuando sonó, las noticias no eran buenas. Dicen que el coche de Lupe Sino, no corrió aquella madrugada desde Lanjarón hasta Linares, si no que voló. Cuando la actriz llegó al hospital, intentó pasar a la habitación del torero, aún con vida y consciente, pero don Álvaro Domecq, su albacea y el apoderado, Camará, se lo impidieron. Querían impedir a toda costa que Lupe se casara con Manolete in artículo mortis. Mi compañero, Rafael González Zubieta, “El Zubi”, dejó escrito antes de morir, que ambos impedían a toda costa que Lupe se convirtiera en la heredera de Manolete, sobre todo, teniendo en cuenta la fortuna que éste guardaba en México, para lo que iba a ser su vida en común, ya que el matador tenía previsto contraer matrimonio con la actriz, en otoño, nada más acabar la temporada.

Decía Luís Miguel Dominguín, que escuchó a Manolete pedir que la dejaran entrar, y que quería casarse, pero los antes referidos se lo impidieron. Solo cuando Manolete expiró y ya estaba amortajado, le permitieron la entrada a Lupe Sino, que durante horas lloró sobre el cadáver. Fue en la coctelería de Chicote, en Madrid, donde tres años antes los había presentado Pastora Imperio, pero siendo Manolete considerado el torero del Régimen, y Lupe Sino, de claras tendencias izquierdistas, el entorno no se lo puso nunca fácil, considerando que, según ellos, llevaban tres años viviendo en pecado. Manolete y Lupe querían casarse en tan sólo unos meses, descansar en México, con las ganancias acumuladas en aquellos bancos, y el torero, hacer la temporada de invierno en América, pero Islero, de Mihura, en Linares, decidió por los dos.

domingo, 16 de agosto de 2026

 

Gerardo Sabador Medina. Obra de Manuel Ruiz.

GERARDO SABADOR: UN INTERÉS DESINTERESADO

 

Tito Ortiz.-

 

Tuve la gran suerte de conocerlo cuando me lo presentó su hermano Ángel Luis. Les hablo de Gerardo Sabador Medina, un hombre bueno en el sentido machadiano que, gana en las distancias cortas cuando compruebas su compromiso para con los demás, sus deseos de colaboración desinteresada, pero, sobre todo, su capacidad de diálogo para lograr un buen entendimiento en determinados casos, cuando los demás lo dan todo por perdido.

Dentro de sus múltiples facetas para con nuestra semana santa, tuve la suerte de contar con él como colaborador en el programa “El Llamador” de Canal Sur, dejando las ondas cofrades de la radio pública de Andalucía, impregnadas de buen hacer, grandes conocimientos y una naturalidad a la hora de comunicar con la audiencia, nada fáciles de encontrar en el mundillo cofrade. Pero esa es solo una de sus múltiples facetas dentro de la religiosidad popular, porque no hay que olvidar que, su paso por la Real Federación de Hermandades y Cofradías estuvo sembrado de buen hacer y logros importantes. No en vano, mi admirado Antonio Padial lo resume así:  

“Era entonces, Hermano Mayor del Resucitado, y durante dos mandatos consecutivos desde 2002 a 2010 efectuó una presidencia en la que fueron significativas la presencia de mujeres y de jóvenes en la Junta de Gobierno, intentando llevar a las estructuras federativas la realidad de las Hermandades y Cofradías del siglo XXI. Su apuesta por los llamados “grupos jóvenes” se tradujeron en la importancia que desde la Federación se está atribuyendo a la formación y animación de los jóvenes cofrades. También se concilia modernidad y tradición en actuaciones como la modificación del formato de la revista “Gólgota”, que inició en 2006 una nueva etapa con José Luis Clements (q.e.p.d.) como director, o el esfuerzo por conseguir la celebración de un Desfile Antológico que se celebró exitosamente en 2009 -Centenario del primer Santo Entierro Magno celebrado en Granada- bajo el nombre de “Passio Granatensis”.

COFRADE DESDE NIÑO

Su primer recuerdo de nuestra semana santa se remonta a sus siete años, viendo a su madre planchándole el habito de la hermandad del Vía Crucis. Fue su primera experiencia cofrade y la vivió en la hermandad decana de la semana santa granadina. De aquella primera vez, recuerda con una sonrisa que, por mucho que su madre lavaba el hábito, no se le iba un denso olor a matalahúva porque en aquellos años, se recogían en una bodega llamada, “Unión Vinícola” y claro, al estar los hábitos allí todo el año, salían impregnados de el olor de los destilados. El segundo recuerdo de esa primera vez es haber vivido el traslado de La Virgen de Las Lágrimas desde el convento de La Piedad.

Tras unos años viendo la semana santa desde la acera, su implicación fue a más. En la década de los ochenta del siglo pasado nos lo encontramos fundando la hermandad de Jesús Nazareno, junto a sus amigos, Paco Carrasco, Curro Andrés y Manolo Ocón, entre otros. De esa época recuerda que, el cedro para que Barbero tallará el Cristo, se pagó con las horas extraordinarias que hacían los fundadores en el ayuntamiento, en su calidad de funcionarios, junto a otras aportaciones.

Recuerda que unas charlas cuaresmales, fueron el banderín de enganche `para llegar a engrosar las filas cofrades en Santa María de La Alhambra. Y por ese tiempo lo vemos fundando la hermandad de Regina Mundi, El Resucitado y Nuestra Señora de La Alegría, de la que llegó a ser hermano mayor. Y todo esto, sin olvidar que, como buen granadino, pertenece a la hermandad patronal de Nuestra Señora de Las Angustias desde hace varias décadas.

CUESTIÓN DE TALANTE

Gerardo Sabador Medina reconoce que, el esplendor de nuestra semana santa actual, parte de aquellos años setenta del siglo pasado, con la fundación de La Concha, La Estrella Y la universitaria, entre otras nuevas hermandades, y, sobre todo, de la inclusión de la juventud en las hermandades, por entonces representada en los hermanos costaleros, aunque hubo que convencer a la gerontocracia de entonces que, era muy reticente a dejar paso a la savia nueva y renovadora de nuestra semana mayor.

Para llegar a la presidencia de la Real Federación, lo llamó el entonces arzobispo, Antonio Cañizares, pero él le puso una serie de condiciones para aceptar el cargo que no fueron aceptadas en principio, aunque unos días después lo llamó Cañizares y le dijo que sí aceptaba sus postulados. Una condición inexcusable era que él tuviera total autonomía para nombrar su junta de gobierno, como así fue, y de esa manera renovar por completo el organismo federativo, al amparo de los nuevos estatutos.

De los malos tragos inherentes al cargo, recuerda la crisis en la hermandad universitaria, aunque dice que el balance es más que positivo.

En la actualidad, no deja de aconsejar a quienes se lo piden, ni pierde su vinculación con la hermandad de Las Penas, El Resucitado, y Las Angustias. Gerardo Sabador está considerado un buen cofrade, leal y de compromiso absoluto con la semana santa de Granada, esa que él puso de nuevo en el mapa, cuando logró celebrar en 2009 La Pasio Granatensis. Porque Gerardo, se crece ante el conflicto y, solo con la palabra para dirimir cuitas, atiende a razones, se hace entender y, con el interés más desinteresado en que las cosas se hagan bien, ofrece su trabajo altruista para la semana santa, sin esperar recompensa. Por eso, cuando alguien accede a la presidencia de la Real Federación y, tras su mandato, la deja mejor que estaba, a pesar de tener que afrontar retos y actualizaciones, no tiene más remedio que tener el reconocimiento de todos, como así es.